jueves, 19 de junio de 2014

cuaderno de viaje 2013 { cap 08 }

Cuaderno de viaje 2013 { cap 08: Berlín }

Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.


Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles, Sorrento, Venecia y Praga :)


(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)

{ Jueves, 20 de junio de 2013 }


Hoy estamos en la mitad del viaje :)

Estábamos tan cansados que decidimos tomarnos un día tranqui en Berlin. A pesar de estar ansiosos por conocer la ciudad, creímos que lo mejor era no planificar nada más que caminar por Berlin.

Nos levantamos a las 8:30, que a pesar de ser temprano, era más tarde que lo habitual. 
Fuimos a un supermercado que vimos ayer de noche, para comprar cosas para el desayuno. Se llamaba Netto, la mascota era un perro. Toda la gráfica del super era con el perro, la primera vez que lo vimos pensamos que capaz era una veterinaria o algo así! Lo cómico era que no dejaban entrar con perro, había un cartel con el perro prohibido.
Comparamos varias cosas: fiambres en paquete, un queso con cáscara que a Tania le gustó mucho (acá lo venden en tienda inglesa, y es carísimo), panes, leche, un capuccino en polvo milka, unas galletitas tipo toddy pero bañanadas además con chocolate (despelote) y un paquete de picadita alemana.
En el apartamento teníamos elementos de cocina y un frigo bar que nos permitía preparar el desayuno. Todo quedó muy rico. 

Salimos a pasear. Fuimos caminando por la calle Prenzlauer Alle hasta llegar a Alexanderplatz. No teníamos ningún plano de Berlin! Así que andábamos medio perdidos, el único mapa que teníamos era el de la reserva de booking con los alrededores del apartamento. 
En una tienda de recuerdos o algo así en Alexanderplatz conseguimos un mapa de esos gratis. Pensamos en comprar una guía como teníamos en Roma, pero no nos gustó ninguna, eran todas grandes y caras, nosotros buscabamos una más "joven". Vimos una en ingles, pero no nos decidimos. 
Entramos en una tienda enorme, de esas que tienen muchos pisos tipo corte ingles, fuimos a la parte de librería-pepelería, pero no compramos nada.


Entramos en un local tipo supermercado de cosas de limpieza y perfumería, queríamos comprar jabón en barra porque en el apartamento había sólo líquido.
Tania se compró unas cremas, además nos compramos unas miniaturas de shampoo y desodorante para viaje preciosas :)
También necesitabamos papel higienico para el apartamento que nos dejaron sólo uno o dos para todos los días, pero sólo vendían paquetes de 12 o 24 rollos!

En Berlín teníamos planidicado hacer un free tour de street art, sabíamos que salía de Alexanderplatz, con las indicaciones que teníamos encontramos el lugar para venir ese día.
De paso visitamos desde abajo la torre de la televisión.


La torre de la televisión de Berlín es retro, parece que es de los edificios más altos de Europa.

Una pareja de veteranos, creo que argentinos, nos pidio que les saquemos una foto. Nos quisieron sacar una ellos, que no la mostramos mucho porque parezco tremendo lechón.

En la plaza hay un reloj mundial, que marca la hora de varios países y ciudades. Abajo del mismo había un grupo de Hare Krishna que cantaban. 
Obvio que le saqué la foto en la hora de Montevideo:


En nuestra estadía en Berlín sabíamos que íbamos a coíncidir con dos eventos que queríamos conocer: La Fete de la Musique y el Christopher Pride Day. De la fiesta de la múscia vimos varios afiches por la calle, era el viernes 21, pero del chritopher day no sabíamos bien, como no agarramos internet no pudimos buscar. 
Yo pensaba que era ese día! Mirando el mapa me pareció que había una zona que recordaba como una parte del recorrido, luego vimos que era el 22 de Junio y que era en otro lado nada que ver! Cualquiera yo :P

Ya a esa altura nos vino hambre, vimos uno lindo con una oferta de plato a 4€! Había cuatro tipos de platos, que eran como guisos y los acompañaban con arroz. Yo pedí uno con verduras y Tania como no se podía decidir pidio uno mitad tomate y mitad verdura. Muy ricos. El local tenía mesas adentro y una parte en un fondo, muy lindo al aire libre. 
En Berlín seguía haciendo calor, pensamos que iba a aflojar, capaz hacía un poco menos que en Praga, pero igual el sol pegó duro. El guiso estuvo bueno a pesar del calor!
Lo único malo del bar era que no tenían baño, un bajón. El baño era fundamental en el desarrollo del día en el viaje, pensando que pasas el día en la calle.

Seguimos caminando, encontramos una feria tipo garage-second hand que tenía unas cometas de Alf colgadas en los portones y tuvimos que entrar, era enorme!
Había un montón de carpas llenas de cosas, mesas con miles de copas y platos antiguos, cajones llenos de ropa, de todo. Un veterano abajo de una sombrilla te recibía saludando.
Yo me compré dos autitos Majorette franceses como los que tenía cuando era chico, Tania se llevó un prendedor de una osita en colores fluo. 
El veterano nos dio unas tarjetas para que les recomendaramos el lugar a nuestros amigos, así que vayan: Heinrich - Heine - Str. 71 - 10179 - Berlín!!

En la feria nos pegó fuerte el sol en la cabeza, igual seguimos caminando rumbo a no sabemos donde.
Encontramos la "cicatriz" del muro de Berlín, y paseamos siguiendo su recorrido. Para recordarlo, en Berlín dejaron un camino de adoquines al nivel del pavimento que es como una cicatriz. 



Siguiendo el camino del muro pasamos por un edificio que me gustó mucho. Tenía un aguila con los colores de Alemania y una textura muy interesante. Como me gustó le saqué una foto, en ese momento saltó un guardia de seguridad que en alemán me dijo vaya a saber que cosa en un tono nada amigable. Sólo entendí algo así como "no photo", y luego vimos un cartel que decía que eran las oficinas de investigación de no recordamos que.
La foto salío linda por suerte.



Caminando llegamos hasta el Check point Charlie, y toda la tranquilidad con la que llevabámos nuestro paseo se terminó en dos cuadras llenas de turistas. Un guía nos dijo que ese lugar era como la "Disneylandia de Berlín". Hay montada una cabina simulando el check point, dónde dos soldados te cobran 2,50€ para sacarte una foto con ellos, otros te sellan el pasaporte por un importe similar, y cosas así.
Nosotros aprovechamos para tomar algo en un Starbucks. Aún no los habíamos visitado, tienen cosas muy ricas. La idea inicial era ir al baño, pero nos compramos dos frapuccionos, ese ticket nos dejó pasar al baño ya que en la puerta te pedían un código que traía el ticket. 
El frapuccino era un despelote, traía chocolate y galletitas, una bomba! Aprovechamos a descansar un poco del turismo y del calor.

Luego entramos a una tienda que vendía libros y cosas lindas, compramos una postal preciosa y nos llevamos una revista de esas gratis donde vimos los detalles del desfile del Chritopher Day.
Al igual que con el desfile, se me cruzo que había una parte del muro en esa zona con muchas pintadas (la East Side Gallery, que luego visitamos), nunca la encontramos.
Si pasamos pr una parte del muro que se conserva del original, hay un museo de "Topografía del Terror", vimos un resumen en gotos y recortes de diarios de la asunción al poder del nazismo en Alemania.
Mirando esa muestra el sol me hizo sentir mal y tuve que sentarme un rato a la sombra.

Caminamos hasta una zona comercial, visitamos el Sony Center un edificio muy moderno que tiene un techo como de lonas que cambia de color por las noches. 
Pasamos por Potsdamer Platz caminamos al costado del Tiergarten y llegamos al memorial del holocausto, una experiencia muy interesante.


Luego fuimos hasta la puerta de Brandenburgo, pero no se podía acceder a la plaza porque el día anterior Obama había dado un discurso ahí mismo. 
Seguimos paseando, fuimos a Platz der Republik que es donde está el parlamento alemán. En los 90s el edificio fue remodelado e hicieron una cúpula de vídrio que simboliza la transparecia y esas cosas que quieren comunicar luego de todas las cosas que pasaron.
Se puede visitar la cúpula y parte del edificio, hay que hacer una reserva online o pedir hora en una oficina cercana. Fuimos hasta ahí, como no había mucha cola nos quedamos, pero luego vimos que en realidad en la fila había cinco profesores y un par de estudiantes, pero todo el resto del grupo estaba por el parque, eran todos adolescentes, creemos que checos... Eran como cuarenta adolescentes un poco alterados por el verano y el fin de las clases.
El tramite se demoró un poco, pero ya era medio tarde y el sol no pegaba tan fuerte, pero pasamos una hora haciendo el trámite. Mientras esperabas en la fila, en un panel electrónico te mostraban los cupos que quedaban para cada día.
Nosotros pedimos para el día siguiente entre las 21 y las 22hs, para ver el anochecer.
Nos dieron una carta dirigida a mí, que arranca con un "Muy distinguido señor Sganga".

Luego nos fuimos, paseamos un poco por el Tiergarten, caminando llegamos de nuevo a Postdamerplatz, ahí mismo pasa el metro que nos lleva a nuestro apartamento, el U2 a Pankow.

En el apartamento nos bañamos y descansamos un poco. 
El clima estaba muy pesado, la noche se estaba poniendo rara... Cuando salimos escuchamos truenos, había mucho viento, notamos que los locales estaban un poco alterandos por el clima, las bicis iban más rápido, en los bares pedían que entraran a los salones interiores. 
Caminamos tres cuadras y arrancaron a caer unas gotas gordas, decidimos dar la vuelta y volver al apartamento y cenar ahí. Apenas entramos empezó la tormenta, nubes, todo gris, rayos, lluvía, ruido, todo. Duró un rato muy intenso y  luego aflojó y quedó una lluvía tranqui.
Nosotros nos comimos el pack de copetín alemán (como los que venden en tienda inglesa) mirando la tormenta. 


Tania habló por teléfono con su mamá e intercambiaron novedades.
El dueño del apartamento nos dejó en un estante una edición del nuevo testamento, en alemán, ingles y otro idioma que no logramos distinguir...
Al rato nos acostamos, esperando que el día siguiente estuviese lindo para pasear.

{ Viernes, 21 de junio de 2013 }
 
Hoy 21 de junio comienza el verano en Europa! Aunque el calor arrancó unos cuantos días antes, pero la tormenta de la noche anterior hizo que aflojara un poco por suerte. Menos en nuestro apartamento que siempre hace un calor tremendo.
Abrimos las ventanas para que entrara aire, pero como es tan chiquito y las ventanas se abren para adentro, no nos quedaba lugar para desayunar.

Comimos lo mismo que el día anterior, más un jugo de naranja que compramos en un supermercado bio-orgánico que estaba a la salida del metro, cerca del apartamento.

Hoy decidimos hacer un free tour para conocer la ciudad, cuando fuimos al Starbucks vimos un folleto de esta empresa que se llama Sandemans new europe.

Teníamos la tarjeta de la cámara llena, nos quedaba poco lugar, así que decidimos ir a un cyber para bajar las fotos a un pendrive. 
El cyber era en un almacén medio pantera, el dueño no entendía nada de ingles. Queríamos comprarle un pendrive para respaldar las fotos, le pedimos uno en un ingles basico pero no nos entendió nada... en alemán nos trataba de enseñar a enchufarlo a la computadora, nosotros le decíamos que queríamos comprar uno, dialogamos un rato, le mostramos dinero, pero no nos logramos hacer entender. Respaldamos una parte de las fotos en un pendrive chico nuestro que llevamos, el resto quedó en la cámara, pero teníamos un poco más de espacio para un par de días.
También aprovechamos para buscar información de la La Fete de la Musique, sabíamos que a las 21hs teníamos hora para ir a visitar la cúpula del parlamento, así que buscamos alguna actividad cerca. Vimos que había uno de jazz cerca del Tiergarten, arrancaba a las 18hs así que nos quedaba perfecto. 
Terminamos con la compu y nos fuimos corriendo hasta la Plaza de París, desde ahí arrancaba el free tour a las 11hs, nos quedaba media hora y teníamos que tomar dos metros y caminar un poquito... pero llegamos perfecto!

Nos dieron un papelito amarillo con un número a cada uno, y a los dos minutos nos dividieron en cuatro grupos, el nuestro con todos los últimos en llegar.
Nuestro guía creo que se llamaba Andrés, y a pesar de ser el último en arrancar, fue un guía muy bueno (luego de terminar el viaje puedo decir que fue el mejor guía que nos tocó en todo el viaje). 
La empresa hace tours de diferentes tipos en distintas ciudades de Europa, uno de ellos es para promocionar la empresa, es el tour gratis que sirve como introducción a la ciudad y engancharte con otros tours. A los guías se les deja propinas por su trabajo.

Arrancamos por Plaza de París, nos contó una introducción a la historia de la ciudad, pero concetrada en el SXX. Pasaron muchas cosas en Berlín, gran parte de la histora del siglo pasado.
Según nos contaron Berlín significa pantano, parece que la ciudad está contruida sobre tierras pantanosas.
Vimos la puerta de Branderburgo, luego el Memorial del Holocausto, ahí charlamos sobre el mismo, de las experiencias, algunos contaron sus opiniones. Andrés no contó sobre la memoria que tiene la ciudad, como recuerdan y manifiestan todas las cosas que sucedieron, también el respeto que hay hacía esos memoriales, no tienen una sola raya y Berlín es una ciudad con mucho arte callejero. Parece que el memorial además de guardia está realizado con un material anti-graffiti, pero lo principal es que la gente respeta esos espacios.

Luego fuimos a un complejo de viviendas, parecía un lugar común y corriente, pero debajo está el búnker de Hitler, donde pasó sus últimos días. En el lugar no hay ninguna señal, nada, si el guía no nos dice nunca nos habríamos enterado. No quieren fomentar un turismo pro-nazi.

Pasamos por muchos puntos más, un edificio que tenía un mural enorme propagandistico de la Alemania Comunista, donde mostraban a los trabajadores felices trabajando junto con los empresarios, políticos, etc.



Frente al edificio en el piso hay una gigantografía de una foto retículada (estilo impresión de diario) de una marcha realizada contra el regímen comunista, en la misma murieron muchas personas por represiones.
Luego fuimos al Check Point Charlie, al guía no le gustaba mucho trabajar en esa parte, nos contó rápido la historia del lugar y paramos a descansar unos minutos.

En el receso comimos una salchicha (medio pancho, medio chorizo) en un puestito callejero, nos sentamos en un banco que encontramos y descansamos un poquito. 
Tania fue corriendo al baño de Mc Donalds, que no te cobra para pasar, pero hay que hacer una larga cola y se demora un poco. Igual hicimos todo en quince minutos! Llegamos temprano y nos dio para tomar un helado de 1€ de postre. 
El día estaba precioso.

Seguimos dando vueltas y conociendo lugares. Frente a una universidad muy famosa visitamos otro memorial, un lugar donde se realizó una quema de libros al comienzo del régimen nazi. En el patio de esa universidad se quemaron libros que se consideraban "nocivos" o sus autores. El memorial consta de una ventana en el piso, dónde se ve en una especie de sótano, una biblioteca totalmente vacía. Una placa con una frase que dice algo así como "dónde se empieza por quemar libros, se terminará quemando personas".




Visitamos más edificios, en uno de ellos vimos una piedad muy particular que me gustó mucho (más que la de Miguel Ángel en San Pedro!).



En los grupos de los tours hay todo tipo de gente. 
En este recuerdo un grupo de amigas argentinas, medias parecidas entre sí, pero con una más alternativa, con un piercing en el pecho. Una serie de gallegos veteranos, que como el guía era español lo agarraban de cómplice para chistes internos. Las parejas que creen que se las saben todas, aparentemente los de Buenos Aires capital son los más pesados, el guía les sacó la ficha desde el primer minuto, y con clase las descansó un poco cada vez que preguntaban algo al pedo.

El tour duró como cuatro horas, terminamos en la isla de los museos. 
Por lo general cuando terminan el tour, los guías en la útlima frase redondean con una especie de broche que da pié a un aplauso y se le da la propina. En el medio de ese discurso final, uno de los argentinos veteranos rompecocos hizo una pregunta sin sentido, y el guía le dijo que le había cagado el aplauso final, pero se mató de risa.

Nosotros nos quedamos un ratito más a la sombra descansando del tour, pensamos donde ir y organizamos nuestras actividades. Visitamos el barrio judío, pasamos por una librería enorme con muchos libros de arte, diseño e ilustración, miramos pila de rato pero no compramos nada.
Pasamos por un parque y llegamos a una zona muy linda, en una tienda compramos unas postales preciosas. 
Entramos a unos patios interiores donde había tiendas y bares, estos patios son muy característicos del barrio judío.


Pasamos por una casa ocupada, pero que ya estaba desalojada, la miramos por fuera y sacamos varias fotos. Tenía una estética entre entreverada y sucia, pero lindo.



Queríamos tomar un café e ir al baño, yo hacía horas que no iba. Pero no me decidí por ninguno de la vuelta, y cuanto más tiempo pasa en decidir me pongo más pesado...
Para no dar más vueltas nos tomamos un tranvía y terminamos en un Starbucks otra vez. Tomamos un frapuccino pero sólo de café, que no era tan rico como el completo del día anterior, pero por lo menos pude ir al baño. Fui al de mujeres porque el del hombres no estaba habilitado (o eso entendí yo en un cartel escrito en alemán...).
El el mostrador cuando pedís una bebida te preguntan el nombre y lo anotan en el vas con un drypen, luego te llaman por ese nombre. A Tania le escribieron Fania una vez a pesar de que lo deletreó muy bien en un ingles correcto, yo a lo uruguayo le dije "Eduardo bo" y lo anotaron perfecto.

Descansamos un poco, luego nos fuimos al escenario que vimos por la feté de la music. Caminamos tranqui por el costado de un canal, esquivando bicis, al principio cuesta acostumbrarse a los carriles bici. 
A medida que nos acercábamos al lugar escuchábamos una música muy tranqui, pensamos que capaz era por la hora, a esa altura sería cerca de las siete de la tarde (en Berlín estaba anocheciendo como a las 22:30!!). Entramos, era como un parque chiquito con un camino que te llevaba a una escuela, con un patio con un escenario pequeño, estaba tocado una banda que parecía estar buena, había niños corriedo por todos lados. Parecía una fiesta de fin de año de una escuela! En lugar de panchos o tortas fritas había panes de pita con una carne, salchichas alemanas, cosas así.
Los padres y madres vendían la comida y bebida, al igual que acá tenían latones, pero con cervezas beck´s, había tortas caseras y wafles.

El lugar era un poco distinto a lo que nos imaginábamos en un principio, pero nos gustó la fiesta y nos pedimos un pan con una beck´s lemon. Había que pagar por el envase antes, luego lo devolvías y te daban el dinero.
Apenas llegamos la banda que estaba tocando terminó, nos sentamos en una mesa junto con unos veteranos buena onda, por medio de señales universales brindamos con ellos a la distancia, uno de los veteranos macanudos luego de un par de cervezas se puso a bailar.



Un señor agarró el micrófono, habló un rato, ni idea que dijo. 
Todo era muy pintoresco, pero no era el "espectáculo" que pensábamos íbamos a ver. Cuando subió un tipo a tocar muy experimental, decidimos irnos, pensamos que era mejor aprovechar ese rato para conocer otro lugar de Berlín. Igual estuvo bueno ir.
Habíamos comprado un pase de transporte de todo el día, si usabas cuatro viajes ya te convenía el de todo el día, así que lo aprovechamos y nos fuimos a tomar un bus de dos pisos de noveleros.
De camino pasamos por el archivo de Bauhaus, pero estaba cerrado por una fiesta privada, ya no era horario de visita. 
El bus lo esperamos rato, y era por dos paradas :P
Nos bajamos en el Siegessaule, en el centro del Tiergarten, caminamos todo por alrededor. 



Luego paseamos por el Tiergarten, vimos unos cenejos. Encontramos una zona de juegos que estaba muy buenos.





Pasamos por un centro cultural, luego estuvimos cerca de la estación de trenes a la que habíamos llegado y la vimos de lejos. Es uno de las estaciones más linda en la que estuvimos, creo que la construyeron para el mundial 2006.
Vimos un grupo tocando percusión que sonaban muy bien. En Berlín vimos varios grupos de este estilo, la gente se reune y baila, se ve que les gusta mucho.



Luego de hacer un poco de tiempo nos fuimos a visitar la cúpula, ya era hora de entrar. 
Los funcionarios eran todos muy macanudos, y te trataban bien. Reunen grupitos de quince personas y las van haciendo pasar, pero todo con mucha seguridad, puertas automáticas que no se abren hasta que se cierra la anterior, cosas de ese estilo. Subimos en un ascesor del futuro, que me parece que entraba un auto adentro, pero muy rápido.
Al llegar a la cúpula te prestan una audioguía gratis :D es en tu idioma, los de la recepción se esfuerzan por hablarte en español: "al comenzar subir a escalera, la guía arranca automáticamente, gracias".



La cúpula esta muy buena, y el paseo muy interesante. Vas subiendo una escalera caracol, la audioguía no se como, se da cuenta dónde estas y te arranca a hablar diciendo a dónde mirar y contandote detalles. 
La hora era especial, vimos la puesta del sol y como arrancaba a anochecer, la verdad es un paseo divino. Recomendable.






Al salir nos fuimos hasta Plaza de París, de ahí nos tomamos una combinación de metros y llegamos a la zona del Mauerpark. La idea era llegar a un recital que había en el marco de la Fete de la Musique, pero ya eran como las 23hs y llegamos tarde, todo el mundo se estaba volviendo todo el mundo.
La zona era un quilombo de gente, lleno de botellas en el piso, grupo de gente joven tomando en la calle, pero siempre en buena onda, nada de relajo feo.
Teníamos hambre, ya no quedaban lugares con cocina abierta por la hora, así que decidimos comer en uno de kebab-falafel, lo único abierto que había en la zona.

Comimos un falafel tipo sandwich, Tania uno con verduras y yo uno más pesadito. El pibe que atendía estaba un poco sobrepasado, el mío salió mucho antes que el de Tania, así que compartimos los dos.
Tomamos una cerveza, charlamos mirando la gente que estaba en la vuelta y luego nos fuimos. 
La estación de metro era un relajo, había unos guardias para cuidar que la gente no se cayera a las vías, creo...
Directo al apartamento, era re tarde, fue un día precioso y muy largo, hicimos de todo.
A dormir.

{ Sábado, 22 de junio de 2013 }


Nos levantamos u fuimos al super para comprar cosas para el desayuno, luego desayunamos y encaramos el día un poco más tranqui, estábamos cansados.
A las 11 arrancábamos un tour de culturas alternativas en Berlín, supuestamente de street art. Para hacerlo era necesario un pase de metro para todo el día. Eran las 10:50 y estábamos ahí, sin correr. Salía más cerca, de la torre de la televisión.

Un joven barbudo nos recibió, nos dijo en ingles que el tour arrancaba a las 11 y algo, y algo más que no entendimos. Unos chiquilines españoles que hicieron el tour con nosotros el día anterior también hicieron este.
Preguntamos por el idioma del tour, y nos dijeron que era sólo en ingles, pero que era más visual que relatado.
Nos tocó con una guía, una gurisa jóven, flaca alta y rubia. Que dijo que al final si no nos gustaba el tour podíamos no darle propina, pero que si pasaba eso se iba a volver con hambre a su casa. Por lo flaca que era, parecía que le pasaba seguido.

Arrancamos por tomar un tranvía, demoramos porque la mitad de la gente no había sacado el pase de metro. Llegamos a una feria en una plaza, la guía contó algo que no entendimos...
Cerca había una calle, con un corredor todo con pintadas y pegatinas, mucha pegatina, parece que esa si es legal, el resto no.
Contó un poco de algunos trabajos, miramos, y entramos una tienda que estaba abriendo y compramos unas cositas.



Nos tomamos otro metro, llegamos a la East Side Gallery, vimos una parte del muro pero la idea no era visitar eso, era visitar un espacio cultural de la comunidad afro en Berlin. En el lugar hicieron como una playa con arena (sin agua, al costado del Río Spree), tenían bares, tiendas, canchas de basket y futbol, cosas así.
Una onda Valizas pero en Berlín!!!
Sentados en una barra nos tomamos un refresco, en un receso del tour. No vendían coca cola, tenían afri-cola que tenía gusto a nix.
La guía se tomó una bebida que se llamaba Club Mate! Miramos la etiqueta y estaba hecha a base de yerba mate, la gente cool de Berlín tomaba mate frío en botellita chica. 



En el tour había una pareja con un perro, en un momento uno del lugar vino y les dijo "NO DOG", y se tuvieron que ir, nos tuvimos que ir todos.
Seguimos caminando, nos contó la historia de un hombre que vive o vivía en una casa en un árbol. Luego fuimos a una comunidad, que tenían su propia huerta y animales, ahí nos prohibieron sacar fotos. Pasamos por un corredor y le hicimos mimos a un caballo.
Vimos un mural hermoso, con estética super mario world, pero no pude sacarle fotos. Hice un dibujo, pero no me quedó tan lindo.
De todos estos lugares también rajaron al perro. No es buena idea viajar con perro a Berlín...

Luego fuimos al barrio turco. Uno de los lugares que nos recomendaron en el tour del día anterior.
Fuimos a una tienda de dos ilustradores, uno se llamaba Mateo Dineen, fue el que más nos gustó,un crá. Los dos eran buenos, tenían una estética similar. Compramos dos láminas.
Al costado de la tienda había un edificio con un mural de un astronauta que es medio famoso.


Ahí terminamos el tour, esperaba más pero igual estuvo bueno. No encaré mucho con el inglés :(
Luego recorrimos un par de tiendas del barrio y fuimos a comer. Entramos en un bar muy lindo, en una esquina. No entendimos nada de la carta, pedimos dos tartas porque era lo único seguro. 



Yo pedí una cerveza, con tapón!



Todo estaba muy rico. Nos robamos un rollo de papel higienico, porque no teníamos más en el baño.
Antes de irnos del barrio, entramos en una tienda de historietas, llena de comics y libros hermosos. La mayoría bastante caros. De oferta había un muñequito de Bart Simpson en caja sorpresa que salía 3€ y lo compramos, era un superhéroe bart...

De ahí nos tomamos un metro a Nollendorfplatz. Uno de los puntos por donde pasaba el desfile del Christofer Pride Day. Apenas salimos del metro ya vimos tremenda fiesta, baile, chupe, joda, música, disfraces, etc.
En un carro unos veteranos con aspecto metaleros-Harley Davison agitaban, uno de ellos hacía las delicias del público con una banana, tranqui. 
Había de todo: Muchos con look sado-cuero (uno muy alegre con máscara de perrito); alguna señora en tanga, veteranos tranqui en tanga de cuero (la remera de red se lleva mucho); los que se creen divinos, se matan en el gimnasio y bailan en calzones; uno que se bañaba en una ducha afuera de una casa rodante; los disfraces clásicos (Robín, Baywatch); los disfraces super producidos; los que odian a Putin (en realidad los que odian a Putin y lo manifiestan con pancartas, a quién le puede caer bien); los carros sólo de lesbianas; de todo.



El desfile fue muy divertido, bailamos, tomamos cerveza, todo muy pintoresco. Era bastante comercial el evento, todos los carros tenían sponsors con carteles más grandes que sus mensajes, pero igual es una fiesta preciosa.
Al final había un escenario enorme, donde tocaban bandas y daban discursos. Nosotros nos fuimos al apartamento a bañarnos, antes pasamos a tomar un helado en una heladería Häagen-Dazs, muy bueno :)

Luego de ponernos lindos para la noche, fuimos al barrio turco nuevamente. Ahí hacen otro desfile del Gay Pride Parade, pero menos comercial, sin marcas y mega escenarios.
Cuando llegamos ya había terminado la marcha, pero no la fiesta, en una plaza una banda con tambores y percusión tocaba para un montón de gente bailando.
Tocaron pila de rato, estuvo muy bueno. La gente bailaba como sacada, parecido a los gringos cuando bailan en las llamadas. Algunos estaban tan pasados o se hacían los cosos que se caían de espalda, otros quedaban medio en bolas.



De ahí nos fuimos a cenar, por alguna razón que no se cuál es, terminamos un una pizzería. Nos atendió un pelado re sorete, que lo odiamos un rato, se nos hizo el vivo, se reía de nuestro inglés y nos cagó dos euros. 
Por suerte la pizza estaba buena. No dejamos propina y le tire alguna cosa en español de vivo, como el me decía en alemán. 

Por suerte Tania propuso no terminar así la noche y nos fuimos a un bar en una esquina enfrentado al que almorzamos ese mismo día. 
Tomamos una cerveza muy ricas, de esa que esperas tomar en Alemania. La mesa era un barril gigante. La mayoría de la gente hablaba alemán, pero eran gentiles, no había mucho turista.



Pasamos muy lindo. Tocaron unos músicos, el ambiente estaba muy bueno.
Caminamos un poco por el barrio turco, fue uno de los lugares que más nos gustó de Berlín. Fuimos a ver el astronauta de nuevo, luego nos tomamos el metro y al apartamento.
Mañana es nuestro último día en Berlín.

:)

jueves, 12 de junio de 2014

♪ gracias por esta alegría ♫

Soy hincha de Danubio.
Mi papá es hincha de Danubio, mi hermano más grande y mi hermana son hinchas de Danubio, mi mamá se hizo hincha de Danubio, mi abuelo materno es hincha de Danubio, mi abuelo paterno era socio vitalicio de Danubio, aunque era hincha de nacional, claro cuando nació Danubio el era ya un muchacho, y Danubio era un cuadro de niños de escuela.


Ilustración: Auto Postal (Setiembre 2011), técnica mixta: color acuarela y lápiz acuarelable, trazo fibra, bolígrafo y drypen.

Este abuelo me hizo socio de Danubio en 1996.
Hasta más o menos esos años, no me gustaba el fútbol. Algunas veces acompañé a mi padre al estadio, pero no me entusiasmaba mucho, estaba para otra cosa.
Capaz el mundial 1994 hizo a que me interesara un poco más este deporte, Bebeto, Dunga y Romario ayudaron, pero el fenómeno que realmente me introdujo al mundo futbolero fueron los super campeones!! Un niño que se pasada el día dibujando, mirando tele y jugando al family tenía que entrar por ese lado.

En el 95 me enganché con un Danubio salvándose del descenso, ganando en la última fecha a un noventero Basáñez en plena Bombonera. Vi goles de un tal Julio Rodríguez que la rompía, vi jugar los últimos partidos de uno de pelo largo que le decían chino y pintaba como la promesa del fútbol uruguayo.

Ilustración: Danu Stone (¿2000-2001?), lápiz de color, fibra, drypen y bolígrafo.

Al año siguiente teníamos un plantel renovado, lleno de gurises, uno de nombre Danubio que la rompía, y un montón más que al año siguiente nos dieron, a los de mi generación, una de las alegrías más grandes de la selección.
Calificamos a una copa internacional!Jugamos la copa conmebol del 97, le ganamos a defensor en primera ronda y luego perdimos por penales con colón de santa fé en el Campus de Maldonado.

Ilustración: Trapos Danubianos (¿2000-2001?), lápiz de color, fibra, drypen y bolígrafo.

Ese año en el campeonato nos fue medio horrible, y el año siguiente nuevamente estábamos peleando por no descender, cambios de técnicos, problemas, todo parecía complicado.
Asumió Jorge Fossati como técnico, luego de varios partidos nos salvamos en la última fecha. Ganamos un partido a rentistas en su cancha, nos habíamos salvado por otro resultado, pero igual ganamos, hacía un calor impresionante y estábamos al rayo del sol.

Ilustración: Cuaderno de recortes y apuntes (1998), Entrada al partido con breve reseña del mismo.

Yo tengo la sensación que desde esa remontada para salvarnos del descenso, en particular desde ese partido en adelante Danubio cambió, crecimos año a año.
Los años siguientes fuimos protagonistas, jugamos muy bien, ganamos muchos partidos, peleamos campeonatos, pero recién en el apertura 2001 en el parque capurro, le ganamos a fenix con un golazo de tiro libre del Polillita Da Silva; la primer alegría grande danubiana (en el campeonato uruguayo 88 tenía sólo cinco años y no recuerdo nada).
Ese día nos metimos a la cancha, festejamos, dimos la vuelta olímpica y nos llevamos un par de recuerdos.

Ilustración: Auto Postal (Setiembre 2011), técnica mixta: color acuarela y lápiz acuarelable, trazo fibra, bolígrafo, drypen y corrector líquido.

Por esos años nos acostumbramos a pelear campeonatos, a jugar muy bien y cada tanto ganar un campeonato corto, jugar finales un par de finales y perderlas.
Eran momentos futbolísticamente tristes, el fantasma del descenso ya no nos perseguía, pero teníamos otro fantasma rondando, el que decía nos achicábamos en las finales, que los cuadros chicos no ganan campeonatos, y todo eso.
Supongo que esos años aprendimos mucho, nos preparamos para algo grande ;)

Fue en el 2004, ya con la vieja Pelusso de técnico, que conseguimos ser campeones uruguayos. De la mejor forma, en la hora y de taquito (relato del Carlitos Muñoz)!



Foto: ? (Diciembre 2004). Water Gargano con la copa :)

Diego Perrone, el jugador más querido y de los más grandes ídolos de Danubio hizo el gol. Seguro el gol que más grité por lejos.



Foto: Javier Calvelo, La Diaria (Diciembre 2011). Diego Perrone festejando uno de sus 72 goles con Danubio.

Ese día llovía, pero festejamos más que nunca, entramos a la cancha y nos sacamos todos los cucos. Danubio era campeón uruguayo, en Jardines, ganándole a los "grandes" en la hora.

Ilustración: Auto Postal (Setiembre 2011), técnica mixta: color acuarela y lápiz acuarelable, trazo fibra, bolígrafo, drypen y corrector líquido.

Luego nos dimos el gusto de jugar una copa libertadores, jugamos campeonatos mejores que otros, ganamos y perdimos.
A esa altura de mi vida arrancaba el centro de diseño, conocí gente nueve no tan futbolera, y
me alejé un poco de las canchas, fui a menos partidos, igual estaba atento a lo que pasaba.

En el campeonato 2006-2007 Danubio tenía un cuadrazo: Edi Cavani, Nacho Gonzalez, Carlitos Grossmülle, Hamilton Ricard, Jadson Viera, Bolita Lima, Walter Gargano, Juan Manuel Salgueiro, Jorge García, el Coco Conde y un montón más, divino de ver.
Con ese plantel el campeonato estaba robado para nosotros: le ganamos el apertura  a peñarol goleandolo en el estadio Centenario, y luego en una final por el Clausura le volvimos a ganar, esta vez por penales. Ese día ganamos tres campeonatos el mismo día.
Tercera estrella, luego de sólo tres años eramos campeones uruguayos de nuevo.


Ilustración: Sticker en vieja casa del barrio Jardines del Hipódromo (Setiembre 2007), impresión chorro de tinta, original bolígrafo.


Ese partido no fui al estadio. Hace muchos años que no voy al estadio centenario a ver a Danubio jugar contra un cuadro "grande".
Lo vimos con mi padre por la tele, en mi vieja casa del barrio Jardines del Hipódromo.
El gol lo hizo un colombiano, Hamilton Ricard, un jugador bastante conflictivo, pero muy metedor.

Foto: ? (Mayo 2007). Hamilton Ricard se acuerda de la mamá de Jorge Larrionda luego de expulsarlo en la final del campeonato, fue suspendido seis fechas. 

Más o menos por ese tiempo arranqué a dibujar más, arranqué con mis primeros cuadernos, las redes sociales crecían, y cada tanto publicaba alguna ilustración danubiana.

 


Ilustración: Primer Cuaderno (Octubre 2007). Dos hermanos de rulos festejan el tercer campeonato uruguayo de DFC. Bolígrafo y lápiz.

Nosotros nos mudamos del barrio, viví un par de años en Jacinto Vera, luego en el 2010 nos mudamos con Tania ♥ a La Blanqueada, dos años más tarde a Pocitos. Cada vez más lejos de Jardines del Hipódromo.


Ilustración: Danubiano <3 (Diciembre 2007), drypen y fibra.

Los siguientes años Danubio siguió peleando campeonatos, siendo protagonista en algunos y en otros no tanto, y en otros fracasamos totalmente.
En el apertura 2012-2013 terminamos últimos con sólo nueve puntos y un sólo partido ganado. Las consecuencias las vimos al año siguiente, al arrancar el campeonato comprometido con el descenso, cosa que no nos pasaba desde hace quince años.
El fantasma no duró mucho, en la cuarta fecha sacamos chapa de candidato y fuimos protagonistas todo el campeonato. Yo me enganché bastante y fui a unos cuantos partidos.

 



Ilustración: Libretita (Octubre-Noviembre 2013). Dos hermanos de rulos festejan el tercer campeonato uruguayo de DFC. Bolígrafo y lápiz.

Al final Danubio salió campeón del apertura 2013-2014 :) Con un golazo de tiro libre del Bolita Lima y un final infartante.


Foto: Alberto Torterolo, Danubio F.C. (Diciembre 2013). Jadson Viera y Pablo Lima con otra copa más.

Con un Danubio campeón de marco, este año me hicieron una mini nota en la web Aguanten Che, que es mi portal favorito de fútbol uruguayo. Si quieren pueden ver la nota haciendo click aquí.
Fue la primera vez que publicaban algo mío relacionado con Danubio, así que me di el gusto de contar un par de cosas y hacer esta ilustración.

 Ilustración: La Tribuna de la Palmera (Abril 2014). Drypen y Fibra.

Mi idea original era generar una colección de tres ilustraciones, complementando con ilustraciones de la tribuna del talud y otra con la tribuna oficial. Arranqué la de la oficial pero no la terminé, igual la publico aprovechando la oportunidad.

 Ilustración: Tribuna Oficial (sin terminar) (Abril 2014). Drypen y Fibra.

Hace pocos días se terminó el campeonato uruguayo 2013-2014. Jugamos tres finales con montevideo wanderers y salimos campeones por cuarta vez!
Ya con 31 añitos disfruto más de los partidos de Danubio, obvio que me pongo nervioso, logro disfrutar mucho más de estos momentos definitorios. Y eso que nuevamente la final del campeonato fue el partido más emocionante que viví en un estadio de fútbol, fue un partidazo que logramos empatar en el último minuto del alargue con un golazo de chilena de Camilo Mayada (un grande, nunca vi a alguien correr y meter tanto), y luego ganar por penales.

El estadio estaba lleno de chiquilines, niños, adolescentes y familias, gente grande que eran pibes cuando yo arranqué a ir a ver a Danubio, todos estaban muy emocionados y felices.
Fue una fiesta preciosa.

Me siento tan contento por lo que metieron estos chiquilines, como dieron vuelta y ganaron el campeonato en el último segundo, que tenía hacer algo para agradecer por lo menos un poquito por tanta alegría.
Así que hice esta ilustración, mi forma de abrazar a todos los danubianos y agradecer a Danubio por esta alegría :)


Subi la imagen en alta resolución a este link para todos los que tengan ganas de imprimirsela, porque quiero que esta ilustración sea de los danubianos que tengan ganas de tenerla.
Si se cuelgan me mandan una foto!

Capaz vea alguna taza en la feria de tristan narvaja con el dibujo, no va a ser la primera vez :)



miércoles, 19 de febrero de 2014

cuaderno de viaje 2013 { cap 07 }

Cuaderno de viaje 2013 { cap 07: Praga y Berlín }

Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.


Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles, Sorrento y Venecia :)



(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)

{ Martes, 18 de junio de 2013 }

Buen día Praga.

Nos levantamos bien temprano, 7:30. Con el cambio de horario en el vuelo de ida tuvimos que concentrar Praga en un sólo día :(
Desayunamos lo que habíamos comprado el día anterior en un mini mercado 24hs, intentamos hacerlo en nuestra cama de diseño, pero fue más cómodo usar las sillas.
Salimos a pasear.

Primero pasamos por la misma plaza que visitamos por la noche, entramos a la Iglesia Ludmila. Está muy buena adentro, bien distinto a lo que habíamos visto en Italia.
Paseamos por la plaza y vimos mejor la muestra que había en la plaza.
Entendimos por qué había un escenario en el medio de la plaza, con todos los bancos de la misma como tribuna: era un festival de fin de cursos de una escuela!
Hacían las mismas cosas que se hacen acá: cantan y bailan. Las maestras en el medio, atrás de los niños hacen los mismos movimientos que los chiquilines checos.
Había poca gente, los padres se ve que no se cuelgan tanto con los festivales escolares.
Esa noche al volver al apartamento los bancos ya estaban es un lugar natural y no había más escenario.

Agarramos para el centro. El transito de peatón en Praga se te complica a veces, en algunas esquinas no se puede cruzar, o calles sin vereda. Hay que estar atentos a las señales, no se puede andar pantereando.

Paseamos por un parque muy lindo, el olor era muy agradable, floral.
Llegamos al museo nacional, estaba cerrado, igual no era nuestra idea entrar. Sacamos fotos.


Justo ahí nace la Wanceslas Square, una avenida comercial. En el camino del aeropuerto al hotel la vimos con sus luces, muy lindo.


Nos fuimos a la estación. Nuevamente nos trancamos caminando, calles sin vereda, sin cruces de peatón. Vimos que había unos caminos subterráneos, fuimos por ahí.
La estación está en reformas (calculo que en Europa un 30% de las cosas debe estar en obras, si no es más!), la entrada era un poco pantera. Pero cuando bajamos una escalera mecánica aparecimos en un Shopping! Tremenda estación.
Compramos los pasajes a Berlín, un poco caros, pero es un viaje largo en tren.
Volvemos a la Wanceslas, pasamos de nuevo por el camino subterráneo, había algunos fichas raros, pero nos fue tranqui. Por algo no había nadie en esos caminos subterráneos, por algo será.

Paseamos por la avenida comercial, estaba lleno de cambios, todos muuuuuuucho mejores que el del aeropuerto y sin comisiones!
A esa altura eran casi las 11 de la mañana, y el sol arrancó a pegar. Pensamos que al salir de Italia íbamos a zafar del calor, estábamos muy equivocados: ¡QUE CALOR HACE EN PRAGA!
Nos metimos en una galería para escapar un poco del sol, íbamos camino al Mucha Museum. Llegué muerto de calor, pero adentro del museo estaba bien.

El Museo de Alfons Mucha es muy chiquito, pero con obras muy interesantes. Me encantó verlas en vivo! Había algunos originales, muchas impresiones de afiches y algunas pruebas fallidas de impresión (me encantaron esas).
También había algunas fotos, que Mucha sacaba para estudiar poses y luego realizar las ilustraciones, poder ver ese proceso me encantó.
Luego cosas personales, una parte de óleos que pintaba, a mí no me gustó mucho esa parte. También proyectaban un documental, Tania que se sentía mal se sentó un poco a verlo. El sol pega, a veces te sentís mal y te mareas y te duele la cabeza.
No estuvimos mucho visitando el museo, es cortito de ver y queríamos ver otras cosas.

Pasamos por un local de Koh-I-Noor, pero estaba cerrado. Habían salido a descansar o algo que no entendimos :(


Pasamos por la Torre de Pólvora (muy linda), al lado está la casa municipal, un edificio art nouveau divino. En la guía que nos regalaron en la camioneta que nos trajo desde el aeropuerto recomendaban su visita, hay un museo, pero también varios bares a los que se puede ir a tomar algo a un precio normal (a la hora que fuimos aún no estábamos para tragos). Paseamos por adentro, miramos algunos y sacamos varias fotos. Está muy bueno.


Nos fuimos caminando hasta el Old Town Square que era a un par de cuadras de donde estábamos. Vimos el reloj astronómico que era más chiquito de lo que me imaginaba. Como no era la hora en punto no vimos el espectáculo.
El sol estaba pegando cada vez más, teníamos hambre. Decidimos ir a comer a uno de los bares recomendados en nuestra guía, que decían que no eran tan turísticos ni tan caros. Los de la guía son unos crá, te decías: "desconfiar de los bares-restaurant que ofrecen la carta en checo y en ingles, desconfiar aún más de los que sólo la tienen en ingles!"
Igualmente en checo es muy difícil entender algo, no se entiende nada.
El recomendamos que elegimos estaba lleno, así que como no podíamos caminar más entramos a uno que no estaba en la guía, pero no estaba un poquito alejado de la zona más turística.

Un señor nos explicó la carta en ingles, luego nos atendió una moza que hablaba mejor.
Yo no se bien que pedí, entendía los ingredientes.
Muchos de los platos en las cartas de Praga vienen expresados en peso, el que elegí yo era de 200gr. Decía que traía queso y cerdo, y era muy rico! Algo así como una picada de fiambres, queso y salsitas muy picantes, una era de horseradish.
Tania pidió un gulash típico de la zona, algo así como un guiso con carne y verduras, que vino dentro de algo parecido a una cazuela de pan, con tapita :)
Estaba tan caliente y fuerte, nada apropiado para el día caluroso. La gente local nos miraba comiendo eso, pero era tan rico que valió la pena.
Además nos tomamos dos jarras de cerveza de medio litro. En Praga se toman buenas cervezas.
Algo muy bueno de Praga es que es muy barato (para Europa), todo nos salió menos de 400 coronas, menos de 16€, que en ese momento era algo así como 400 pesos uruguayos.

En Praga cuando se te termina la cerveza viene el mozo y te pregunta siempre si queres más, es una descortesía si no te ofrecen más cerveza. No hay que ir con el sí fácil.
Ahora hacía mucho calor, con medio litro de cerveza arriba y luego de pasar por la experiencia gulash y salsa picante, encaramos a pasear, cruzar el puente e ir del otro lado del Moldava.

Antes pasamos por una tienda muy linda, que entramos de casualidad porque vimos algo lindo, y así descansar un poco del sol. Nos encontramos con un local lleno de posters y postales preciosas, que eran replicas de posters históricos, algunos con ilustraciones viejas que fueron las que decidimos comprar.
Ahora que me siento a escribir y pasar en limpio el cuaderno, buscando links de los lugares que fuimos, me entero un poco más del proyecto. Es una empresa que tiene como misión generar empleo para personas con discapacidades mentales y físicas. Se llama Agentura ProVas.

Luego fuimos caminando por la sombra, pasamos por la Iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn, una iglesia muy linda que esta tapada parcialmente por otro edificio del Old Town Square, cosa que es bastante común con bastantes iglesias en Praga. No entramos porque cobraban entrada, vimos desde la puerta.

Tomamos un helado, extrañábamos los helados italianos. Pedí uno de pistachio, estaba bien, Tania uno de mango (u otra fruta tropical, no me acuerdo) que no estaba nada bueno.
Seguimos caminando, pasamos nuevamente por el reloj, faltaba media hora para la hora en punto y como no había nada de sombra seguimos caminando y dejamos para luego el espectáculo del reloj.
En un momento tuvimos que parar y entrar a un local por el aire acondicionado.
Se nos terminó el agua, me arranqué a sentir mal. Tania venía medio mal desde que llegamos al museo de Mucha. Igual seguimos recorriendo y viendo cosas lindas.


Cruzamos el Charles Bridge, a pesar de que Praga estaba lleno de turistas el puente estaba medio vacío. Es un puente muy lindo, cada pocos metros una escultura, muy recomendable la visita (pero vayan más temprano o más tarde, o que no sea verano!).
Estaba lleno de vendedores, artesanos y caricaturistas trabajando, tenían unas sombrillas enormes para protegerse del sol.
Al cruzar el puente moríamos de sed, vimos un mini mercado y nos mandamos buscando un agua fría. No había nada frío, alguna cerveza y en el fondo una Pepsi light en lata, aceptablemente frías. La tomamos como en una propaganda, nos hizo bien.

Seguimos caminando, llegamos a una iglesia linda, pero no entramos íbamos camino al Castillo de Praga, pasamos por lugares muy lindos, bares, tabernas medievales. Todo precioso.


Para llegar al castillo teníamos que subir una calle tipo escalera, bastante larga.
Mientras subíamos veíamos lo lindo que es Praga <3 Es distinta a las ciudades italianas que visitamos antes, pero ese momento a pesar de ser bastante distintas me hizo acordar a Florencia, cuando subimos a Piazzale Michelangelo, sus colores.
Descansamos un poco en la escalera, frente a un local que vendía unos bizcochos típicos que son como un resorte, pero no teníamos hambre en ese momento.
Subimos hasta el castillo. Es muy grande, con diferentes estilos conviviendo en el complejo. Cuando entras te chocas con la Catedral de San Vito. Dentro hay un vitró diseñado por Alfons Mucha, pero como la catedral cerraba a las 16hs y llegamos 16:30hs no pudimos entrar :( Giliamos! nos atontó el calor, sabíamos que las iglesias cerraban a las 16hs.
No importó, la visitamos por fuera, que es preciosa. Tiene varias gárgolas que están buenísimas, con el desagüe de la lluvia salía por la boca.


Seguimos caminando por el castillo, que más que un castillo es una mini ciudad con bares, museos y tiendas. Hay un museo del juguete que estaba cerrado también, no se que tan interesante es, seguro estaba bueno entrar pero nuestra estadía en Praga fue muy breve.
Nos colamos unos minutos en un tour en español y nos enteramos de algunas cosas.
Luego salimos a unos jardines muy lindos, con una preciosa vista de Praga.


Paseamos por los jardines, muy prolijos, llenos de flores y con el pasto verde perfectito.
Vimos otra novia y novio sacándose fotos, otra vez orientales. Confirmado: Está de moda casarse en Europa para los asiáticos.
Salimos del jardín, otra vez estábamos muertos de sed, extrañábamos las canillas publicas de Italia.
Bajamos, nos fuimos paseando, a esa hora ya había bajado un poco el sol y estaba precioso para caminar. Queríamos volver al apartamento para bañarnos y salir más cómodos para disfrutar lo que quedaba de la jornada.

Los tickets del metro y tranvía se pueden comprar en unas maquinitas expendedoras en la calle, ya habíamos comprado unos en Roma con un sistema parecido. Veíamos que algunos podían comprar y otro no, la máquina estaba toda en checo y no entendíamos nada, aceptaba unas monedas y otras no. Intentamos dos veces y no pudimos, unos italianos que nos dieron charla tampoco pudieron pero nos pasaron el pique de que también se vendían en un quiosco.
Pasaron como diez tranvías que nos servían mientras intentábamos sacar el ticket! Pero lo logramos.
Según el mapa entendimos que el tranvía nos iba a dejar en un lugar cerca del apartamento, pero dobló en otra calle antes y terminamos en cualquier lado, caminamos unas cuatro cuadras en subida hasta una calle cercana a nuestro vecindario.
En ese camino encontramos una tienda moleskine, muy buena, chiquita, distinta a las italianas que vimos antes. Tenía todo dibujos en las paredes con una estética muy buena. Algunos productos estaban en oferta, pero eran agendas o cuadernos de Mickey, cosas así. Además no eran tan oferta...

Paseando llegamos al apartamento por un camino que no habíamos recorrido, descansamos un poco, nos bañamos y salimos todos limpitos, frescos y lindos.
Yo quería visitar los edificios danzantes de Frank Gehry, fuimos caminando desde el apartamento.
Eran VEINTE cuadras! En el mapa parecía poco, pero fue mucho. Tania fue un poco engañada, pobre.
El edificio está bueno, es más chiquito de lo que parecía en las fotos. Muchas cosas de las que quería ver de Praga eran más chicas de lo que me imaginaba, pero todo más lindo.


Seguimos caminando todo por el costado del canal. Las calles tenían nombres raros y difíciles de pronunciar: Masarykovo nábřeží  o Smetanovo nábreží.
Se fue haciendo de noche, Praga de noche es preciosa. Fuimos a uno de los bares recomendados por la guía, decía que eran especialistas en cervezas (igual no había más de cuatro o cinco variedades de cerveza). Nos ubicaron en una mesa adentro, pedimos un plato similar al que yo pedí al mediodía, con otras salsas y unas verduras (pimientos, lechuga y tomate). Además pedimos unos palitos de pan frito muy ricos. No recuerdo la marca de la cerveza, pero era muy buena.


El bar estaba muy bueno, oscuro, con charlas en checo, muchos veteranos en la vuelta. Muy lindo ambiente. Pasamos lindo, nos fuimos contentos a pasear un ratito por la noche de Praga.
Fuimos a ver el reloj astronómico nuevamente, pero esta vez si vimos el show de la hora en punto.
Esperamos unos minutos, había bastante gente, con las cámaras esperando la foto, filmando todo, viendo a través de la cámara. Nosotros nos concentramos en mirarlo y abandonar las fotos.
Está bueno, pero la verdad no me pareció un gran espectáculo. Unos muñequitos pasan por una ventanita, un esqueleto toca la campanita. Tenía todo una red de plástico sujetando todo, no se si para que no roben nada o para que no se caiga...

Luego nos fuimos a buscar el postre, el famoso bizcocho en forma de rulo/resorte. No se el nombre...
En esa panadería mostraban como se hacía y todo, era bastante caro para lo que era, pero estuvo bueno probarlo. Son como las tortas fritas en Uruguay.

Volvimos caminando, yo tenía un cacho de preocupación por la vuelta. En el día nos habíamos cruzado con un par de fichas, pero siempre tranqui. Teníamos que pasar cerca de la estación (que en todos lados por lo general son zonas feas) y por un parque. No teníamos metro que nos dejara cerca, y menos donde comprar tickets. Igual llegamos bárbaro, nos dormimos como los mejores.

{ Miércoles, 19 de junio de 2013 }

Nos levantamos tempranito nuevamente, desayunamos en un bar a la vuelta del apartamento.
No nos entendíamos mucho con el personal que atendía, pero como en Praga todo lo referido a la cafetería tiene nombres italianos se nos hizo un poco más fácil.
Desayunamos un capuchino con un panini salado y un bizcocho dulce, de yapa nos llevamos dos roscas chicas con sésamo afuera, con la idea de comerlos en el viaje a Berlín. Venía en una bolsita muy linda, la gráfica del local estaba buena.


Tempranito dejamos el apartamento. Salimos con todas las valijas con la idea de dejarlas en la estación en un guarda bultos que vimos el día anterior, e irnos a pasear hasta la hora que sale el tren.
Fuimos en metro, Tania averiguó una combinación interesante con la que llegamos bien rápido.
La estación donde tomamos el primer metro parecía de una película de ciencia ficción.


Las escaleras del metro son muy empinadas y van muy rápidas, llegamos enseguida. De la estación del metro subimos al medio de la estación: joya!
Dejamos los bolsos en el locker, se usa con monedas como los que pusieron alguna vez en los supermercados de Montevideo. Algo hicimos mal y nos comió unas monedas, por suerte al lado estaba una medio encargada del local enseñándole a una nueva y nos ayudó.
Fuimos al centro, a pasear y gastar las coronas que nos quedaban.
Tania necesitaba un sombrero urgente. Vimos una tienda en liquidación muy barata, pero no encontramos gorro para Tania, si compramos varias cosas.
En una tienda que vimos un poco más adelante Tania consiguió su sombrero! Era igual de barata y con más onda.
Para terminar las compras pasamos por la tienda que vimos cerrada el día anterior de Koh-I-Noor. Era chiquita, sin mucha variedad, pero vendían unos lápices muy interesantes. Había unos mecánicos con portaminas buenos, pero no sabía si iba a conseguir repuestos luego. Compré unas gomas de colores preciosas con el logo, un lápiz de goma y otros blancos y de grafo común.
No compramos mucha cosa, pero me saqué un poquito las ganas de tener cosas para dibujar, hasta el momento sólo había comprado unos cuadernitos.

Seguimos paseando, caminamos por las calles de Praga que nos encantaron. Pensamos en ir a comer a unos bares que nos dieron folletos con promociones muy económicas. Al llegar una vieja en la puerta nos empezó a atomizar y nos fuimos, cuanto más pesados son los vendedores, menos nos venden a nosotros.
Terminamos en uno enfrente que quedaba en un patio interior hermoso, con plantas, sombra y precios razonables. Justo lo que nos gusta.
Comimos muy bien y muy rico, yo comí un plato con unos bifes finitos de carne con una salsa muy rica, que traía crema con una gotita de salsa bien dulce, combinado con unos panes hervidos: espectacular. Tania comió un palto con una salsa de carne de cerdo, traía repollo cortado bien finito y los mismo panes hervidos, muy bueno también.
Para despedir Praga tomamos dos cervezas distintas, no recuerdo los nombres, ambas muy buenas.

Lindo lugar para comer Praga!
De lo que conocimos, recomiendo comer en Nápoles y Praga. Para volver gordito, barato y todo muy rico.

Volvimos a la estación, caminando tranquilos. También hacía mucho calor.
Hicimos otro camino, bastante pantera pero sin pasar por los caminos subterráneos. Llegamos bien de hora, levantamos los bolsos. Nos quedaban 100 coronas que queríamos gastar en una coca cola y algo rico. Entramos a un quiosco en la estación, pero tenía todo natural. Tania entró a un bar, pero no la llegaron a atender, tuvimos que salir medio rápido a los andenes para tomar el tren. Las distancias en las estaciones son bastante largas y los tiempos justos.
Cuando avisan que está llegando el tren y se confirma el andén la gente pone loca y sale corriendo. Yo me pongo nervioso con esas cosas, pesado e insoportable (pobre Tania), sumado al calor peor la cosa.

Subimos al tren. Encontramos los asientos perfectamente, íbamos solos y con aire acondicionado: impecable.
Tania fue al bar del tren, que según me contó era re pantera, las cosas las tenías que agarrar de cajas, compró una coca que saló una fortuna, se gastó todas las coronas que nos quedaban y quedó debiendo, je. El tren no era un freccia rosa :/
También me contó que en algunos vagones no había aire acondicionado y que había gente apretada sufriendo el calor.
Mientras Tania paseaba por el tren, se nos sentó una pareja junto a nosotros, eran dos tremendas fichas! Una extraña pareja de jóvenes que hablaban en ingles. Fueron charlando y haciendo chistes entre ellos todo el viaje. El llegó todo sudado, apoyó su coca cola junto con nuestras cosas, nos invadieron un poco. En el medio del viaje se pasaron a otros asientos del otro lado del pasillo.
Ahí él se durmió y se puso a roncar a cara de perro. En una, antes de que se bajaran del tren, ella se sacó la bombacha (con la ropa puesta) y se puso un short por abajo de la pollera, a pesar de que el baño estaba a 10 metros del asiento, decía "it´s embarassing" o algo así.
Luego de 5 horas llegamos, demoramos bastante en llegar.

{ Berlín }

La estación de tren Berlín HBF está buenísima, la más moderna que habíamos visitado (creo que es la más moderna de todo el viaje) y estaba impecable de ordenada y limpia, pero era enorme y llegamos medio desorientados. Teníamos que tomar un metro hasta Alexanderplatz, pero no sabíamos dónde era la estación de metro. Pensamos en salir a caminar y buscar un cartel o algo. Las líneas de transporte público en Berlín son miles! Ves el mapita y no entendés nada, líneas de todos los colores!
Hay unos que son S que mayoritariamente van por la superficie, otros U tipo subte que van por abajo, H y M que no se la diferencia, porque había ómnibus y tranvías de los dos. Otros era Re no se que, de esos nunca tomamos. Al principio parece un caos, pero cuando lo entendés te das cuenta que es perfecto.
Una mujer que hablaba español (capaz era uruguaya) nos vio perdidos y nos indicó un poco, estaba con su hijo que se ve que conocía Berlín y nos dijo dónde y como teníamos que hacer para tomar el metro. Lo encontramos, pero ahora el desafío era sacar el ticket para el metro, que al final era una papa porque podías cambiar el idioma y poner español, hasta billetes podías poner y te daba cambio!
El transporte público en Europa es caro en general, pero funciona muy bien, sobretodo en Berlín. Aquí el pase para todo un día costaba €6,50 y un boleto de un viaje €2,40, así que con tres viajes te convenía el pase de todo el día.
Tomamos un S a Alexanderplatz, nos bajamos y combinamos con un U2, dos paradas y nos bajamos en Senelfederplatz, nuestra estación por cinco días :)


El barrio donde nos quedamos está muy bueno, es muy tranquilo. Pasan algunas bicicletas, casi no hay autos, mucho verde, calles tranquilas y lindas.
Fuimos caminando perfecto hasta el apartamento, teníamos que poner un código en la puerta y saltaba una capsulita con las llaves. Lo más sencillo se nos complicó, no encontrábamos el apartamento dentro del edificio, un señor nos vio perdidos y nos indicó que eran al fondo, subiendo tres pisos por escalera.
Una vez adentro nos bañamos y descansamos un poquito. El apartamento es chiquito y compacto. No había lugar para las valijas, pero como pasamos bastantes noches sacamos todo de las mismas y lo guardamos en el ropero, y las valijas las pusimos arriba del ropero.

Salimos a pasear por la noche en el barrio, eran las 22:30hs y ya estaban todos los comercios cerrados, los bares ya tenían cerradas las cocinas. Caminamos por la calle Prenzlauer Allee para conocer.
Luego nos sentamos en un bar para tomar una cerveza, al rato nos dimos cuenta que era un restaurant mexicano, en la zona había varios bares latinos. Nuestro Barrio se llama Prenzlauer Berg.
Tomamos dos cervezas muy ricas, una de las mozas hablaba español, pero no era latina.
Luego nos fuimos a dormir, mañana conoceremos más de Berlín.

miércoles, 12 de febrero de 2014

cuaderno de viaje 2013 { cap 06 }

Cuaderno de viaje 2013 { cap 06: Venecia, Burano, Murano, Praga }

Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.


Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles y Sorrento :)


(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)

{ Sábado, 15 de junio de 2013, Nápoles por la mañana }

Nos levantamos 6:15hs (algo así como las 1:15 hs de Montevideo), fuimos al baño, comimos dos galletas y nos fuimos. A las 7 hs estábamos esperando un bus al aeropuerto de Nápoles (Capodichino), a las 9hs volábamos a Venecia.
Llegamos rápido al aeropuerto, estaba todo tranquilo, despachamos los bolsos (una valija), averiguamos dónde teníamos que entrar, fuimos y no había nadie, así que decidimos ir a desayunar tranqui antes de entrar. Hicimos tiempo, cuando fuimos al embarque había tremenda cola, pero igual nos dio el tiempo, quince minutos antes estábamos en el avión sentados para despegar.
El avión era chiquito como el que viajamos de Montevideo a San Pablo, pero mucho más prolijo. El vuelo fue muy bueno, rápido y sin movimientos. 10 y poco estábamos en Marco Polo.

Nuestra valija grande nos la prestó mis padres (Mabel y Neslon). Estaba rota y Nelson (carpintero soluciona problemas) le hizo un pie de madera. Cuando fuimos a buscar los bolsos que despachamos vino rota :( Ahora no se puede parar sola, necesita ayuda de una pared o columna.

Nos tomamos un bus hacía Piazzale Roma en la isla, compramos boleto de ida y vuelta, el lunes volvemos al aeropuerto, así es más barato ;)

{ Venecia }

Es muy lindo. Hicimos una larga caminata hasta el hotel, hacía mucho calor y los caminos, calles y puentes de Venecia no están pensados para ir con valijas, me morí de calor de nuevo!!
Al llegar a la zona del hotel no encontrábamos la calle, nos metimos por cualquier lado, una chiquilinas nos quisieron orientar, pero no encontramos el hotel...
Un veterano buena onda nos vio perdidos, nos explico que la calle que teníamos como dirección en realidad es la zona, que había que buscar el número por distintas calles cercanas.
Dimos mil vueltas, el veterano nos acompañó, se metió en un pasillo horrible, y luego lo encontramos! Grande el vete!!
Nos abrieron la puerta por el portero, y Alan el dueño del B&B, nos acompaño al apartamento, subió la valija de Tania sin pedir propina ;)
Alan es brasilero y es buena onda. En Venecia tenemos habitación con baño compartido, son sólo tres habitaciones, pero en la mañana es un poco complicado el tema, pero... tenemos heladerita (frigo bar) de nuevo!

Salimos a caminar y pasear por Venecia. Como desayunamos temprano, almorzamos temprano. Una pasta con entrada (ensalada) y vaso de coca, todo el menú €10, que para ser Venecia no está mal (todo es muy caro en Venecia), luego vimos que todos los más baratos eran restoranes italo-asiáticos, que no eran los más ricos.
Paseamos por mil calles, no teníamos destino, nos fuimos guiando por cartelitos.


Venecia es un pedo, un laberinto. Todos andan con mapas en las manos, todos perdidos. Ese día nos queríamos perder por la sombra.
Llegamos al Puente de Rialto, lindo. Comimos una ensalada de frutas con: kiwi, sandía, melón y ananá, la llamaban "la bomba", para mi algo que sólo tiene fruta no puede ser una bomba.
Luego llegamos a Plaza de San Marco, la iglesia (San Marco) es linda por fuera pero no entramos porque había mucha cola y ya estábamos un poco saturados de iglesias. Pero la plaza es enooooorme!
Para huir del sol pensamos en entrar a ver una muestra de Monet que había, pero era muy cara 30€ un pase al museo, más 6€ para la muestra, no entramos.
Caminamos por varias calles, todas muy lindas, no recuerdo buen creo que entramos a alguna iglesia chica, no se.

En Venecia hay muestras de arte por todos lados, muchas pagas, está la bienal, que sale bastante también y es enorme para ver. Pero en algunos lugares de la isla hay muestras dentro del marco de la bienal y son gratis.
Entramos a una con instalaciones hechas con tubo-luz que se mezclaban con otras cosas. Algunos tubo-luz cortaban muebles divinos, una pena para mí. Vimos un libro con bocetos que hicieron para la muestra, me gusto. Luego vimos una casita hecha con tubos también (??).
Lo más lindo de la muestra era la casa donde estaba, en una parte podías salir y ver uno de los canales. Tania sacó fotos muy lindas.


Nos sentamos un rato, cuando nos paramos me mareé un poco, el calor pega che...

Caminamos, caminamos y caminamos más, llegamos a un parque dónde es la bienal, nos sentamos un ratito. En un banco una pareja española discutía, tenían un perro, luego los vimos paseando los tres por otro lado.
Nosotros nos descalzamos y descansamos un rato a la sombra, enfrente había cuatro viejas italianas sentadas en un banco.


La gente que paseaba por el parque era una onda "artista bohemio".

Pensamos en volver en vaporetto, pero averiguamos y salía 7€  (la hora), había otro pase de 12hs a 18€, así que dejamos el paseo para el día siguiente y nos volvimos caminando. Pasamos por otras calles, entramos a una iglesia donde nos quisieron cobrar 2,5€ y nos fuimos.
Entramos en otra donde había una muestra muy buena (también en el marco de la bienal), de un artista chino (Ai Weiwei) que con unos contenedores enormes, que eran como maquetas realistas contaba su experiencia cuando estuvo preso, y más detalles que no recuerdo y no entendí del todo.

Luego volvimos al hotel, pasamos por el baño y nos fuimos al supermercado a hacer unas compras para la cena. Compramos en un coop (como al que fuimos en Milán, pero mucho más chiquito), nos llevamos cosas para hacer una picada en la noche: una caja de campari soda pack x5 (una botellita viajo desde ese día a Montevideo para mi amigo Guille), un paquete de tostaditas, un pedazo de queso muy rico, algo así como un paté de tomates secos (muy rico), 200gr de jamón crudo, un pack de tres cervezas Peroni chicas.
Muy rica picada en Venecia.

Esa noche estábamos muuuuy cansados, pero igual salimos, no nos queríamos perder Venecia de noche. Caminamos, fuimos a ver el puente de Rialto y la plaza de San Marco en versión nocturna.
La plaza es muy linda de noche, en unos bares medio top que hay en la plaza tocan orquestas, se pone lindo. Había un ficha que tocaba la flauta y hacía payasadas al público, pero la banda estaba buena.


Fuimos a ver el mar, la noche estaba preciosa, había una novia sacándose fotos (otra más).
Novias italianas vimos en el Coliseo, y en Venecia andan por todos lados!
Volvimos al hotel.


La habitación es bastante calurosa, pasamos la noche con mucho calor, pero que lindo es Venecia.

{ Domingo, 16 de junio de 2013 }

El desayuno en el b&b de Venecia te lo sirven en la habitación. La noche anterior Alan nos preguntó a qué hora lo queríamos y nos lo trajo media hora más tarde, je. Pidió disculpas, pensó que habíamos dicho a las 8:30 y no las 8:00hs.

Luego de esperar turno en el baño salimos, era día de paseo en vaporetto! Compramos pase de 12hs (el de 18€) y lo hicimos rendir.
Primero tomamos un vaporetto a Burano, un viaje largo, lo hicimos sentados pero un poco al sol. El barco está bueno, es un ómnibus que va por el agua, pero va parando en una "vereda" y luego en la de enfrente.

{ Burano }

Burano es una isla chiquita, se caracteriza por las casitas de colores y por el trabajo con textiles. Nos gustó mucho.
Paseamos, sacamos fotos, todo parece una escenografía armada para el turista.


Luego de caminar bastante almorzamos en un bar medio auto-service  cerca de la estación de vaporetto. Tenían varios combos de comida frita, papas + pescado frito, rabas de calamar o mix de pescado. Tania pidió mix, yo rabas. Te lo servían en una ventana desde un mostrador... luego vos te agarrabas la bebida de adentro, podías elegir de un montón de opciones, yo tomé un spritz ya preparado en botellita y Tania una coca light.

El próximo vaporetto demoraba media hora en pasar, así que nos tiramos en una placita un mini parque que había con árboles y pasto bien prolijo que hay al lado de la estación. Descansamos un ratito.
Cuando arrancamos a prepararnos vimos que estaba llegando el vaporetto a la estación! Corrimos u entramos justito, el barco era más chiquito que el vinimos. Fuimos parados una parte y luego nos sentamos.
Destino Murano.

{ Murano }

Murano es otra isla, famosa por el trabajo con cristal y vidrio. Está lleno de tiendas que venden productos con cristal de murano, a mí no me gustaron mucho las cosas, sólo las arañas de techo y poca cosa más :(
Recorrimos una parte de la isla, Murano es más grande que Burano, entramos a una iglesia que estaba muy buena (Chiesa di San Pietro martire), con varias pinturas interesantes.
Al rato nos fuimos de Murano, luego de recorrer un poco.


Queríamos tomar un vaporetto tipo paseo, la idea era tomar uno que vaya por el canal central y ver la ciudad desde el barco. Al final tomamos uno que no recorrió tanto, nos dejó en la estación de tren y desde ahí paseamos por una parte de la isla que aún no habíamos recorrido.
Hacía mucho calor, caminamos hasta llegar al puente de Rialto, ahí nos tomamos otro vaporetto que sí fue por el canal central hasta plaza San Marco: un paseo precioso, fuimos afuera mirando todo. Ves Venecia desde un punto que sólo lo podes realizar en vaporetto, en taxi o góndola. Los gondoleros cobran desde 80€ un paseo de 30-40 minutos, las góndolas están buenas. Quedará para otra oportunidad, es muy caro.

En Venecia hablan dialetto también, en esta región es el dialetto veneto. La familia por parte del padre de Tania son del Véneto, de un pueblito llamado Rossano Véneto. La abuela de Tania nació ahí, el papá aprendió dialetto de niño. Dice la historia que cuando el papá y la mamá de Tania viajaron a Venecia, el papá de se conversó a un gondolero con el verso de que era de la zona y se había levantado una gallega, todo para que le haga descuento en una góndola, aprovechando que hablaba el dialetto veneto.

Paseamos un poco más por Plaza San Marco, tomamos un helado medio pelo y bastante caro. El mío era de Melón, Tania creo que tomó de pistacho. Decidimos tomarlo de uno de los puentes de Venecia, mirando góndolas. La gente pasa y saluda, es como que todos se ponen contentos en Venecia, las parejas se quieren, algo transforma a la gente.
Desde lejos se escuchaba cantar un gondolero, hoy en día no cantan los gondoleros, están para otra, más para la plata. Pero podes contratar el servicio de un músico y uno que te cante no se por cuantos euros. El que escuchamos nos lo imaginamos con un Pavarotti de gordo, por la voz que tenía. Al final era un viejito flaco chupado.
En Uruguay con esa voz salís en murguista o parodista de los que cantan (no los que bailan).

Como decía la gente en Venecia parece más feliz, también cambian su vestimenta, usan gorros y antifaces. Es como que un espíritu se los apodera y pierden la vergüenza de su país.

Luego del helado nos tomamos un vaporetto que nos llevó al hotel, a esa hora se vuelve todo el mundo de los paseos, van los barcos llenos de gente, el viaje fue muy apretado.
Nos bañamos y comimos, terminamos la comida que nos quedó del día anterior. Mañana viajamos y no podemos cargar mucho.

Aprovechando y nos tomamos el último vaporetto!! Así veíamos desde el canal Venecia de noche, fueron seis vaporettos ;) lo hicimos rendir.
Nos sentamos mirando el mar en un banco, nos llevamos un campari soda y una cerveza del día anterior también.

Caminamos un poco de nuevo, paseamos y volvimos a la Plaza San Marco, estaba tocando otra banda. Cuando terminó coordinadamente arrancó la otra banda que habíamos visto la noche anterior. Tocaron Evita y una de Piazzola que habíamos escuchado ayer, el de la flauta seguía haciendo monadas.


Al igual que en los eventos populares en Uruguay, en toda Italia en los lugares turísticos están los que venden el cosito azul que tiran al cielo y va cayendo como un helicóptero. Hay gente a la que se la venden de pesado o de rompe bolas.
De camino al hotel nos tomamos otro helado, pasamos por una heladería de verdad (no como la de la tarde) así que nos sacamos las ganas de tomar un helado enserio. Yo tome uno de "chocococo" que es de chocolate blanco y coco. De niño en Batuk o en Monte Bianco siempre pedía helado blanco de chocolate blanco y coco :)

Volvimos caminando, no teníamos más pase de vaporetto. Paseamos por las calles de Venecia, son muy lindas. Venecia y Florencia de noche son las ciudades que más me gustaron hasta el momento. Volvimos a dormir al hotel, mañana paseamos parte del día en Venecia y luego volamos a Praga, chau Italia. A dormir.

{ Lunes, 17 de junio de 2013 }

Nos despertamos y desayunamos en la habitación. El desayuno era igual al día anterior, pero comimos menos, nos guardamos parte para el viaje.
Nos bañamos antes de salir del calor que pasamos en la noche, y el que se venía para el resto del día. Luego de las 10hs no tendíamos más baño y a las 18:50hs salía el avión.
Dejamos las valijas en el B&B, Alan buena onda nos la guardó hasta las 16hs. En la habitación había un cartel que decía que cobraban 6€ por guardarlas, por suerte no nos cobró nada al final.

Decidimos volver a San Marco, para entrar a la iglesia, pero había tremenda cola, decidimos no perder el tiempo y nos fuimos a pasear a otro lado.
Primero fuimos al mercado Rialto, un lugar muy lindo, donde venden frutas y verduras. Nos compramos dos mini-sándwich en una tienda de tapas. Salían 1,5€ y tenían jamón crudo.
En la feria compramos también unas cerezas, como las que comimos en Florencia. Un euro de cerezas, por favor.


Nos fuimos a pasear por una zona que aún no habíamos ido, hacía mucho calor!
Antes de todas las vueltas fuimos a un cyber, el único de Venecia! Reservamos un taxi que nos llevaba del aeropuerto al hotel en Praga, hacer un par de check-in de vuelos. Los 30 minutos del cyber salieron 5 EUROS!!! altos chorros!!! con las impresiones terminamos pagando 7 euros.
Recomendación, no dejen nada para resolver en Venecia.

Luego de ir al mercado, nos fuimos al gueto judío, paseamos un poco. Casi nos metemos en un lugar, pero una señora salió y nos dijo que teníamos que entrar desde el museo. Nos fuimos a comer.
Queríamos comer pizza para despedirnos de Italia, pensamos que iba a ser algo sencillo, encontrar un menú turístico de pizza no tan caro. Caminamos, caminamos y caminamos, y todo era caro, no ligamos. Decidimos comer en uno más o menos, que no salió taaaan caro, ni era taaaan rico.
Pizza rica y barata: Nápoles.
Luego fuimos a una tienda que habíamos visto el día anterior cerrado que vendían cosas de una estética retro, vendían juguetes, cosas de música y películas. Compramos unos pins tipo japoneses muy lindos.
Nos fuimos camino al hotel a buscar las valijas, decidimos tomar un último gelato italiano, en Grom mi heladería favorita, de las mejores que probamos.
También compramos en el super mercado algo para el viaje o para comer en Praga por si llegamos y está todo cerrado, unas toritas tipo pastaflora de chocolate, unas galletas muy ricas con gusto a romero, y un atún.
Fuimos a buscar las valijas, Alan nos dejó ir al baño nuevamente, un crá.
Ahí si nos animamos a comenzar la caminata a Plaza Roma, mucho calor, pero había algo de sombra, 30 minutos caminando.

Un apunte: No me quejó! Prefiero calor de paseo a frío trabajando, pero hizo calor, la pucha!

En Plaza Roma nos tomamos el bus al aeropuerto, llegamos, subimos en ascensor, despachamos los bolsos (el vuelo venía con promo, dos bolsos de 20kg gratis, los nuestros pesaban mucho menos). Quisimos hacer el tax-free, pero nos dijeron que se hacía antes de irse de Europa, no de cada país.
Pasamos a la zona de embarque, nos separaron con Tania y ella tenía los dos pasaportes y el check-in y me puse nervioso, al final no los necesitaba. Parece que a Tania le sonó el detector de metales, pero no tuvo problema.
Buscamos un cambio por todo el aeropuerto, en República Checa se usan coronas, no euros. No encontramos, paseamos y miramos revistas en un quiosco. En Marco Polo tenían una cabina, algo así como una sala de fumadores, muy triste. Están en vidriera, todos locos fumando.
Antes de subir al avión vimos un cambio, pero no le quedaban más coronas. Claro, todos los que viajaban en el vuelo las compraron antes que nosotros.
Estuvimos un rato para subir al avión, creo que no había bus que nos llevara del embarque al avión.

En el avión nos dieron asientos pasillo y medio, la ventana estaba libre, no apareció nadie entonces nos pasamos para ahí.
En el vuelo iban muchos asiáticos, todos con hambre, se llevaron de todo para comer: cajas de pizza, paninis!.
Atrás nuestro una arrancó a comer algo con un olor muy fuerte! Además lo apoyó al costado de atrás del asiento de Tania, pobre la mató el olor. Sumado al olor que tenían varios del calor que hacía en Venecia, no fue un viaje agradable.
Los azafatos agarraron de punto a varios asiáticos, les sacaban la cajas de pizza de arriba (se dormían con la caja en la panza, una imagen no muy linda, tipo Homero Simpson), les enderezaban los asientos mientras dormían, cosas así.
Esas cosas hicieron que el viaje no sea tan agradable como el de Nápoles-Venecia, pero el vuelo fue bueno.

{ Praga }

Llegamos a Praga. Mientras esperábamos los bolsos vimos un cambio. Una mujer con cara de buena (una fachada) estaba atrás. Necesitábamos coronas, para pagar el apartamento y comprar algo de noche y mañana de mañana. El apartamento era lejos del centro...
NOS MATÓ con el cambio !!
El peor cambio de la historia, además de la nada nos cobró una comisión de 10% y nos quería convencer de que íbamos a necesitar más, que no nos iban a dar para nada, que así teníamos menos comisión, una versera! Nos mostró una planilla con precios de cosas por ejemplo: cena para dos: 700 coronas, nosotros nunca gastamos más de 500 en la cena, luego una caricatura en el puente Charles nosecuanto!!!
Nosotros queríamos solo para pagar el hotel y una cena y un desayuno. Cambiamos 130€, al final el apartamento lo pagamos en euros, nos compramos de todo, comimos re bien y nos sobraron coronas. Nuestro amigo Guille nos había advertido, pero no pudimos cambiar antes...

El vuelo llegó temprano unos diez minutos antes, nuestra valija fue la primera en salir! Así que nos fuimos rápido de esa zona. Supuestamente nos esperaba alguien para llevarnos al hotel.
¿Quién no quería de niño alguien esperándolo en el aeropuerto con un cartelito con su nombre?
La verdad es que había muchos cartelitos, ninguno con nuestros nombres :P
Los choferes llegaban, había llegado adelantado el vuelo, así que caían corriendo a buscar gente, ninguno con nuestro nombre (en realidad el de Tania, que era la que hizo la reservación).
De repente apareció uno que decía Mr. Garzorla (o algo parecido) el apellido de Tania es Gazzola, yo quería ir a preguntarle si éramos nosotros, capaz pensó que Tania era hombre (?), se equivocó al escribir, no se... Tania no me dio pelota, por suerte! Enseguida apareció el nuestro!!!

Lo seguimos hasta la camioneta, había una pareja de gringos veteranos y un veterano gringo solo, esperándonos. Subió nuestras valijas, nos acomodamos y nos fuimos.
Los gringos iban en los asientos del medio, nosotros atrás del todo, escuchando su charla en gringo.
Paseamos por varios lados, Praga es muy lindo!! Distinto a Italia, pero hermoso igual.
Como fuimos los últimos en bajar nos hicimos un paseo tipo city tour en la camioneta, el chofer nos contaba que era cada cosa. Dio cuarenta vueltas para llegar al apartamento.

Nuestra idea era llegar al mediodía a Praga, pero AirOne nos cambió dos veces el horario del vuelo. El límite de entrada al apartamento era las 19hs, pero llegamos a las 21:30. Tuvimos que pagar un plus, para que fueran a darnos la llave y detalles.
El chofer se peleó con uno en la calle, pero siempre correcto y en checo. Pasa que algunas calles en Praga son muy angostas.
Al dejarnos en el apartamento nos dejó de regalo una guía de Praga y un city tour. Un crá.
Yo pensaba que era muy careta ir en esas camioneta al hotel, pero algunos bus de aeropuerto nos salieron aún más caros que esta camioneta, y nos regalaron una guía!

Habíamos quedado de encontrarnos a las 22hs en el apartamento, pero llegamos un rato antes. Apenas nos paramos en la puerta llegó la chica que nos alquilaba el mismo. Muy coordinado todo.
El apartamento de Praga es muy lindo, parece sacado de ikea. Es muy grande, fresco y luminoso, el mejor.


Tiene un baño enorme, mesita móvil para desayunar en la cama, dos sillas mete onda, heladera, mueble, tele grande, placard. Afuera una cocina común enorme y dos baños más.
La zona dónde estamos es linda, lejos de la parte histórica, pero muy lindo barrio. La calle paralela a la nuestra a una cuadra se llama Uruguayská!


Nos bañamos enseguida, estábamos muerto de calor.
Nos preparamos y salimos a caminar un poquito por el barrio, teníamos ansiedad de conocer la ciudad. Fuimos a una plaza Peace SQ dónde está la iglesia de Santa Ludmila preciosa toda iluminada por la noche.
Dimos una vuelta, había un escenario, habían puesto todos los bancos de la plaza enfrente al mismo, raro. Vimos una muestra al aire libre de trabajos de gráfica y fotografía de una escuela o algo así. Había cosas buenas.
Pasamos por un mini mercado que estaba abierto hasta las 24hs, eran las 23:30 ya, no había nada abierto para cenar.
Compramos cosas para el desayuno del día siguiente y algo para picar ahora. Todo reconocido por dibujos y símbolos, por suerte todo muy rico.
Fuimos al apartamento, nos comimos unas papitas y el atún con galletas que compramos de tarde en Venecia. De postre un chocolate que teníamos de Sorrento.
Prendimos la tele en checo, interesante.
Nos dormimos todo, estaba divino <3