Cuaderno de viaje 2013 { cap 04: Nápoles, Pompeya y Sorrento }
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc. Ya están publicados Milán, Florencia y Roma :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Lunes, 10 de junio de 2013, por la tarde }
Que esperaba de Nápoles: autos, motos, caos, chorros, pizza, Cavani, discusiones en la calle... chorros y caos no vimos, el resto si.
Cuando salimos del tren lo primero que vimos, el primer negocio es una tienda del SSC Napoli, con Cavani a full: muñeco, remera, todo.
Luego al salir la ciudad es un relajo, pero por los autos y las motos, cruzan con roja, se tiran delante de los tranvías, tocan bocina con ruido de vaca (!!), la gente se tira delante de los autos, los autos están (en su mayoría) todos chocados, pero todo en un marco tan pintoresco, tan lindo de ver, que parece una coreografía.
En ese "relajo" no vimos un sólo choque, nada, algún "finito", parecía ensayado.
{ BIENVENIDOS }
Si, Nápoles nos recibió muy bien. Nos gustó estar ahí, lo que sentíamos, no se por qué...
Antes de salir de Montevideo, mandamos un mail al hotel preguntando como llegar. Nos dijo: "para llegar desde la estación centra tomen metro R2 en corso Umberto I".
Todo mal, R2 era un tranvía, y salía desde la estación e iba por corso Umberto I. Cuando lo esperamos ya venía lleno, decidimos irnos caminando tranqui.
Pensábamos llegar al hotel a las 12 o 12:30, por los atrasos con el tren desde Roma llegamos a las 13:40 (creo).
Nuestro hotel está en una zona universitaria, llena de fotocopiadoras, librerías, cafeterías y algunas tiendas vintage. Las calles son muy estrechas, las veredas como para ir de a uno en fila, y las motos y autos se van haciendo finitos entre ellos y con los peatones.
La calle del hotel es muy empinada, yo estaba muerto de calor! Ya sabíamos que la entrada al hotel era media rara, un portón en un costado, timbre y cosas así.
No esperábamos una sorpresa tan grande con la habitación!
Ya en la recepción había unas pinturas murales (con Chaplin!) que llegaban hasta la puerta del ascensor (Nota: era el ascensor más chico que estuve en mi vida, hasta ahora eran chicos, este era XXS).
Nos dieron la habitación 301 que se llamaba Tropicana o algo así, era enorme.
Tenía un mural con un paisaje tropical, palmeras y papagayos! Una tela en el techo, naranja con brillos y estampas. Un palo sosteniendo con dos elefantes en las puntas, varias luces, cama enorme XL, arriba de ella varios almohadones con perros y gatos.
Además había un segundo espacio con otra tele, otra cama, otro mueble y salida al balcón! El baño no era tan grande, pero teníamos frigo bar!!
Lo raro era que para activar la electricidad había que enchufar una llave, que cuando te ibas la dejabas en la recepción :( .
Dejamos todo en la habitación, pagamos, pedimos un mapa de la ciudad, y nos fuimos a almorzar!
Es muy linda la zona del hotel, hay unas calles peatonales con pequeños negocios y bares, la mayoría para comer pizza, algunos de paninis . La noche anterior habíamos comido pizza en Trastevere, por eso preferíamos evitarla, imposible. Nápoles tiene la mejor pizza del mundo!
Entramos a una chiquita, que tenía un menú por 5€: pizza margarita + Pepsi + cubierto: una joya!
Nos atendió una moza un poco mala onda, pero todo muy puntual y muy rico. El mantel individual tenía la historia de la pizza margarita.
La pizza es enorme. como en toda Italia, se sale del plato. La margarita viene con unos pedazos de muzarella (mozzarella) y unas hojitas de albahaca (basílico).
Luego salimos a caminar, a pasear por la zona del hotel. Yo quería ir a una calle donde venden pesebres y cosas para pesebres.
No son pesebres tradicionales solamente, hay de todo: jugadores de futbol, famosos, cosas típicas napolitanas, etc. Ese fue uno de los paseos que más me gustó, había visto fotos, pero me sorprendió mucho verlos en vivo. Adentro de los locales veías a los artesanos, pintando a masando las figuras.
Luego entramos a un lugar donde vendían todo productos con limón (el limón es la fruta característica de la zona), hay varias de estas tiendas, por todos lados, puestos que te venden cosas de limón.
En el que entramos el dueño era un veterano crá. Nos explicó el proceso, tenían dos contenedores, los dos con un olor muy concentrado a alcohol y limón, que te limpiaba por dentro.
Nos contó todos los productos que hacían: lemoncello, grapa, caramelos, galletitas, pasta, etc.
Luego apareció el hijo (o nieto) que hablaba un poco de español y charlamos un rato.
Nos dijo que Roma era muy caro, que a un amigo le habían cobrado 80 euros un taxi (!!!).
(Nota: Nápoles es muy barato comparado con las otras ciudades que estuvimos de Italia, comes por 10€ los dos, en la calle quizás por 5€!)
Compramos caramelos y galletitas, ambos muy ricos.
Seguimos paseando, pasamos por delante de la pizzería Da Michele (supuestamente hacen la mejor margarita del mundo), recién habíamos terminado de almorzar, así que lo dejamos para después.
Hicimos compras, muy baratas. Tania se compró un pantalón, un pañuelo y un perfume. Yo una camperita de lluvia divina, por 10€: una ganga.
Paseando se nos hizo tarde, casi de noche. Queríamos tomar un café con un brioche, pero ya no había, era la hora de la cena. Compramos unos en una panadería cerca del hotel, luego fuimos a comprar algo para tomar a un Carrefour que había cerca también (los super cierran entre las 20 y las 21hs.). Compramos un yogurt natural con Bacci (una bomba), y una Nutella para los últimos días en Italia.
Hicimos una merienda en el balcón de la habitación, sacamos una foto y la pusimos en Facebook.
Descansamos un poco y nos bañamos, estábamos muy cansados.
Estuvo bueno salir a caminar, a conocer sin rumbo, cosa que casi no hicimos en Roma y extrañábamos mucho.
Teníamos miedo por la fama de "chorros - delincuentes" que lamentablemente tiene Nápoles. Por eso no nos animábamos a salir mucho, o muy lejos esa noche. Por suerte abajo, en la esquina del hotel hay una plaza con algunos bares. Fuimos a uno que era muy sencillo, con dos mesitas altas afuera, compramos dos cervezas chicas belgas y unas papitas. Barata la joda: 5€.
Nos quedamos un rato en el bar. Enfrente, en una iglesia unos muchachos jugaban a la pelota. En el bar pasaron música latina, tipo centroamericana, cubana.
Nos fuimos a dormir.
{ Martes, 11 de junio de 2013 }
Nos levantamos y fuimos a desayunar a un bar cerca del hotel, cappuccino y brioche relleno, un clásico ya. Aprovechamos el wifi, el del hotel funciona más o menos. Luego salimos a pasear.
Primer destino: Santa Chiara, un complejo con una iglesia y unos patios, no entramos porque cobraban entrada, sólo fuimos a la iglesia.
Al salir vimos otra, con una fachada muy interesante, Chiesa de Gesú Novo, entramos también.
Adentro las iglesias están bien, pero luego de ir a Roma pocas te sorprenden (el día anterior fuimos al Duomo de Napali, no me acordaba).
Entramos a una tienda de SSC Napoli, yo quería comprarme algo, pero nada me convenció... las camisetas más baratas salían 30€ y no estaban muy pro, talles chicos y viejas. Las nuevas 79€!
Pasamos por otra calle universitaria, ahora de música. Se escuchaban sonidos muy lindos, yo filmé para registrar, pero no se escucha casi nada.
Había una plaza con unos bares re lindo, decidimos ir a cenar ahí de noche.
Todo esto era de camino al Museo Arqueológico, antes de llegar, como había pasado un rato del desayuno y pensábamos estar un rato en el museo, nos comimos una pizza al tacho muy rica en la calle. Tenía mucho tomate, pero también mucho aceite! la servilleta donde te la servían se manchó toda :P seguro no era muy sana.
Cruzamos al museo y... estaba cerrado! cerraba los martes :(
Era nuestro último día entero en Nápoles (el miércoles por la mañana pensábamos ir a pasear a Pompeya y luego seguir a Sorrento, y el viernes volver a Nápoles por la tardecita).
Nos fuimos a pasar por una calle comercial camino al puerto.
En un momento no encontraba la cámara de fotos! El bolsillo donde la guardo estaba abierto, pensé que la habían robado! Pero tan gil´yo, la había guardado en otro bolsillo, que susto.
(Al final si la robaron, pero en Montevideo, no teman a Nápoles).
Tanía se había quedado con ganas de comprarse una campera de lluvia en una tienda de Milán, en Florencia no estaba, en Roma la vimos de lejos, en Nápoles habíamos encontrado una pero sólo de hombre. Así que fuimos a la de mujer, no encontró el color que quería, pero se compró una de un naranja muy lindo. También se compró una camisa sin mangas en H&M, Tania se compró todo en Nápoles.
Comimos en un Bar que no era sólo de pizza, comimos pasta (muy rico, todo en Nápoles es rico).
Luego llegamos a una plaza muy grande que está en el ticket del metro, se llama plaza del plebiscito. Hay un edificio muy bueno, per estaba cerrado, y se caía a pedazos :( . Muchas cosas en Nápoles no están muy bien cuidadas, cerca de la plaza pasamos por una galería famosa Galería Umberto, que es muy similar a la Galería Vittorio Emanuele II de Milán, pero no tan cuidada, nada que ver! las paredes tienen grafitis adentro en Nápoles, en Milán las marquesinas de los comercios son todas en fondo negro con la marca en dorado, no importa la identidad visual de la marca, tiene que adaptarse a la galería. Como nos dijo nuestro amigo Massimiliano, Milán es la ciudad más europea de Italia.
Pero Nápoles es muy pintoresca, con unos colores impresionantes.
Caminamos un poco y llegamos al puerto. Es muy lindo volver a sentir el mar, lo extrañábamos.
Se ve un paisaje muy lindo de la costa.
Caminamos un poco y encontramos una zona con rocas donde la gente tomaba sol, tranqui: pareo y sunga. Unos niños y adolescentes se bañaban contentos, hacía calor! supongo que son los primeros días de playa.
En Nápoles se usa el slip-sunga, una mayita chiquita, de diferentes colores. No importa si tenes panza o estas forzudo, sale slip de baño. Muchos van de bermuda de surf o short, pero en la playa pelan slip.
No hay arena, rocas, tirarse en el muelle, todo vale. Nosotros nos sentamos al sol en una roquita un rato.
El agua es verde pero oscura, igual es mucho más linda que en Montevideo, pero cada tanto veías un objeto extraño.
Nápoles es el primer lugar en el que vemos perros callejeros, tranquilos tirados en la calle al sol Los de Milán eran perros chetos de collar. Los gringos les sacan fotos a los perros napolitanos.
Fuimos caminando por la rambla, sacamos fotos y entramos a un castillo (castel dell´Ovo), que está construido hacía el mar en una punta. Pensamos que iban a cobrar entrada, pero no, era gratis y libre, no había nadie, vos pasabas de un lado a otro, de un piso a otro y casi no veías gente. Divino!
Desde arriba sacamos algunas fotos panorámicas, y para abajo para mostrar la altura.
Nos fuimos contentos al puerto, queríamos averiguar algunos detalles para nuestros viajes a Capri y la Costa Amalfitana.
Luego fuimos al Castel Nuovo que parece de dibujitos. No entramos, ahí si cobraban entrada. Pero desde la puerta miramos un rato para adentro (triste).
Luego tomamos una granita de limón, es una bebida helada de jugo de frutas que vendían en la calle.
Volvimos al centro, buscamos una cafetería para tomar un café con algo de pastelería.
Antes, al mediodía, cuando íbamos por la avenida comercial (Vía Toledo) pasamos por muchos puestos de libros usados y nuevos, Nápoles está lleno de esos puestos en la calle, compramos unas postales viejas muy lindas.
A la tarde se largó a llover un poquito, Tania estrenó su campera de lluvia. La gente compraba paraguas, se quedaba abajo de los techos, pero llovía muy poco!
Luego de caminar bastante, ya casi llegando al hotel, entramos a una cafetería (normalita). Comimos unos bizcochos muy lindos y ricos, de ricota. Los cafés en Italia son muy chiquitos y concentrados, se llaman "ristretto", se toman de un sólo trago y son muy fuertes.
Entré de nuevo a la tienda de SSC Napoli y no compré nada...
Llegamos al hotel, ya no llovía. Nos bañamos y aprontamos, nos fuimos a cenar a la plaza que vimos por la mañana: Piazza Bellini. Había que meterse por unas calles un poco escondidas (poco), así que arrancamos antes del anochecer, tipo 21hs.
En Italia se cena a las 20hs, ya a las 22hs cierran la cocina. Igual nosotros pensábamos tomar algo nomás. Fuimos a un bar muy lindo, con mesitas afuera, sombrillas, plantitas, muy lindo de verdad.
Tania se pidió un proseco, yo tomé un campari soda, recomendado por mi amigo Guille.
Había mucha gente joven en la plaza. Mucho barullo, música, charlas. Los napolitanos son muy efusivos, gritan y hablan en dialecto napolitano, que no se entiende nada.
De repente ruido a botella rota! una mujer entra puteando al bar y saca a uno a los pedos, otra sale atrás. Se arma quilombo, la mujer lo empuja! Entre una palabrota y otra, una de las mujeres tira una botella! Le erra! Crack! Se rompe! Parece que el vidrio le pega a otra mujer que estaba en el medio, un hombre chiquito salta de otra mesa (con buenas intenciones), la moza también va a calmar los ánimos, siguen las puteadas, toda la plaza mirando, nosotros quietitos.
De repente todo se calma, se van gritando, no sabemos y nunca vamos a saber que pasó.
La mujer que se lastimó estaba bien, iba de mesa en mesa indignada hablando con gente. Nosotros pensamos en irnos, pero Tania muy sabia como siempre, dijo que era mejor esperar que se calme todo y no cruzarnos con ellos por ahí.
Tomamos otro campari soda y picamos una entradita árabe (el bar era árabe, me olvidé de contar, pero sólo en la comida).
Luego nos fuimos tranqui, esa zona es muy linda, había mucha vida.
En el camino nos cruzamos con unos corriendo con el pantalón bajo, en calzones. Creemos que era el último día de clases.
Nosotros nos fuimos a dormir.
{ Miércoles, 12 de junio de 2013: Nápoles - Pompeya - Sorrento }
Último día en Nápoles (en realidad volvemos el viernes de tardecita, para pasar la noche y a la mañana temprano volar a Venecia).
Nos propusimos un día agitado, por la mañana museo arqueológico, mediodía viajamos a Pompeya, tarde noche: Sorrento, donde nos quedamos dos noches.
En el hotel podíamos usar la habitación hasta las 12hs, así que desayunamos temprano en un café frente al hotel, no era lindo, pero era bien napolitano.
Había un joven y un veterano, iguales, creo que padre e hijo. Primero hablamos con el joven, le pedimos un cappuccino, nos preguntó si le ponía azúcar.
El veterano apareció y nos sirvió los brioches (clásicos matutinos italianos), ahí nos agarró de charla, preguntó de dónde éramos, y salió el tema Cavani (el tema ya había salido con algún otro vendedor), hizo comentarios sobre el posible pase en ese momento, de la plata, la oportunidad, etc. Pero estaba indignado con el problema con la esposa, los líos, decía que con la familia y los hijos no se jode. Que si se queda en Nápoles, se quede con la mujer y los hijos.
Luego nos deseó buena suerte con nuestro casamiento <3
Mientras comíamos apareció un perrito lindo, pensamos que era de la calle, luego apareció la dueña y se lo llevó (era un mimoso). Se paraba en dos patitas rato largo, pidiendo un poquito de brioche.
A las 9:30 estábamos en el museo, teníamos tiempo para recorrerlo hasta las 11hs más o menos.
Nosotros queríamos ver una parte que se llama el gabinete secreto (el link es de un blog un poco particular), es un espacio dedicado a obras sexuales que encontraron en las excavaciones de Pompeya. Las tuvieron escondidas mucho tiempo, se decía que los habitantes de Pompeya habían sido castigados por Dios por ser tan promiscuos. Parece que encontraron obras de este tipo en todas las casas.
La sala es chiquita, tiene un espacio de pinturas y otra con objetos (creo que es la mejor).
Ahí podemos ver, amuletos que colgaban de unas pijitas (de todos los tamaños), aladas y con patas de animales (?). Lámparas muy particulares (en el Coliseo vimos unas similares, pero no fálicas). Esculturas de varios tamaños. Amuletos de pijitas varias y algunas tetas (pocas).
Pero el museo no es solo eso!!
Antes de entrar al gabinete secreto, pasas por una sala con muchos mosaicos del siglo 1 AC y un poquitito más nuevo, muchos de Pompeya, con trabajos impresionantes.
En el viaje me estoy haciendo fan del mosaico!
Pasamos por otras salas, no muchas. Algo de escultura romana, algo de cerámica y cosas de hace miles de años. Lo que más me gustó junto con los mosaicos, fue una parte de objetos cotidianos, también de Pompeya y Herculano: vasos, ollas, copas, cosas de vidrio, cosas para cocinar, etc. Muy interesante.
Luego nos tuvimos que ir al hotel a buscar los bolsos y partir a Pompeya.
Desde la estación de Nápoles nos tomamos un tren que se llama circunversuviano, rodea el Vesubio, tiene cuatro líneas, una de ellas va a Sorrento y nos deja en Pompeya.
El viaje en tren fue pintoresco, más parecido a un metro que a un tren de los que habíamos tomado antes. Fuimos parados, con los bolsos y todo. En Pompeya habíamos averiguado que había guarda-bultos donde podíamos dejar el equipaje gratis ;) ;) ;)
Al bajar en la estación te ofrecían guardarlo por 3€: CHANTAS!
En Pompeya no había mucha gente, eso estaba bueno, igual es un pueblo para recorrer. Yo tenía miedo de ver mucho cadáver fosilizado, pero sólo vimos un par, nada muy angustiante.
Creo que lo que más me gustó fue ver como antes se vivía de una forma muy similar a ahora (con una distribución similar: plaza, oficina, templo, panadería, estadio, etc.). También estuvo bueno hacer juntos Pompeya y museo arqueológico, capaz lo más lógico sea ver primero Pompeya... no se.
Hicimos picnic sobre una piedra en el templo de venus, habíamos comprado de vuelta al hotel unos panes rellenos de verdura (de yapa tenía panceta), unos calzone (son más bien empanadas) muy pesaditos, y unas extrañas bolas de fideos a la milanesa que a mí no me gustaron (esas las guardamos para la tarde).
Desde Roma venía haciendo calor y más calor, en Pompeya había viento, no ayudaba mucho, más bien te llenaba de polvo! Nos fuimos todos sucios de Pompeya!
Para no perdernos y conocer un poco más lo que estábamos viendo, adquirimos un mapa (2€!!), al final fue muy útil.
Al rato, luego de caminar un montón nos fuimos. Levantamos los bolsos (muy amable la mujer que los cuidaba), fuimos al baño y a tomar el tren circunvesuviano de nuevo, destino Sorrento.
Llegamos a la estación terminal de Sorrento, bajamos y caminamos unas cuadras hasta el hotel, a simple vista ya te dabas cuenta que estabas en un balneario, no es la ciudad de Nápoles! Había olor a flores, las calles más tranquilas, negocios diferentes.
Llegamos al hotel, tienen un café al lado dónde se hace el check in y sirven el desayuno. Tienen un hotel y un hostel, en un mismo edificio, donde además vive otra gente.
La chica de la recepción es macanuda, pero una veterana preparando un cappuccino hacía tanto ruido que no entendíamos nada. Nos acompaña a la habitación, tiene un balcón que da a la calle. Es como un apartamento de un balneario como Atlántida o Piriapolis.
Sorrento es un poco así, con una parte histórica y una rambla muy diferente a lo que habíamos visto antes (un paisaje acantilado). Hay maquinitas, tiendas de helado (aunque en Italia hay heladerías por todos lados), ropa de balneario, todo eso.
Luego de bañarnos (teníamos una mugre extrema por el polvo de pompeya) y ponernos lindos, nos fuimos a pasear. Bajamos una escalera en una rotondita con banderas, una calle angosta nos lleva al puerto. Muy lindo el puerto de Sorrento, un paisaje precioso.
Subimos por otro camino, nos fuimos metiendo en la parte histórica, está lleno de bares, todos bastante más caros que Nápoles.
Tania quería comer pescado, yo me hice la idea de no comer pizza ni pasta. Luego de dar unas vueltas, conociendo la parte histórica, mirando tiendas y bares, terminamos en el primero que vimos.
Tania comió algo así como mariscos, de pelar y comer, los probé y eran ricos, especialmente la salsa.
Yo comí unos churrascos de ternera con una salsa de limón que me terminó saturando un poco, tendría que haber pedido pasta, que nunca me llegó a aburrir.
De postre nos tomamos un helado en una heladería que tenía una bandeja giratoria donde veías los gustos. El heladero era un ficha!!
Nos fuimos paseando tranquilos por la calle principal, disfrutando de la noche. A descansar, estábamos muy cansados, además nuestro programa para el jueves era irnos en bus hasta la costa amalfitana, donde hay otros balnearios muy lindos, algo de lo que esperábamos más del viaje: Costa Amalfitana y Capri. De ahí nuestra estadía en Sorrento (el balneario más barato de la zona).
A dormir.
domingo, 25 de agosto de 2013
viernes, 23 de agosto de 2013
fabrica de abrazos
La semana pasada tuvimos visitas de los amigos de lo ajeno en nuestro hogar.
Ya habíamos tenido algún encuentro anteriormente, pero es la primera vez que nos pasa en nuestra casa, es una experiencia bastante desagradable, que más allá de las cosas que se llevaron (nuestras herramientas de trabajo, y la historia del mismo dentro ellas), nos dejó la sensación fea de la visita.
Por suerte no nos cruzamos con ellos.
Pero más suerte tenemos de la gente que nos acompaño, nos ayudó (y nos siguen ayudando) y se preocupó por nosotros.
Nos sentimos muy (pero muy!) afortunados.
Gracias a todos!
miércoles, 7 de agosto de 2013
cuaderno de viaje 2013 { cap 03 }
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos
dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por
registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con
recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
También están publicados Milán y Florencia :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Viernes, 7 de junio de 2013, de Florencia a Roma }
Nos levantamos 7:45, nos terminamos de aprontar para partir y a las 8:00 estábamos esperando que abriera el café para desayunar.
A nosotros nos lleva un ratito prepararnos en la mañana, de desayuno, ir al baño, verificar que tenemos todo. Por eso antes de las 9 estábamos saliendo a la terminal.
Trenitalia: Firenze Santa Maria Novella a Roma Termini:
Esta vez nos tocaron asientos ventanilla enfrentados, al lado no iba nadie, poca gente en el tren.
Freccia Rossa 9561 (llegó 15 minutos tarde a Roma), en el camino mucho túnel, vimos alguna ciudad linda, pero yo me la pasé actualizando el cuaderno.
Llegamos al Hostel, Roma es la única ciudad donde compartimos la habitación, veremos que pasa.
Como es más temprano que la hora de entrada, dejamos los bolsos y nos fuimos de recorrida. Seis horas intensas de roma, a pura iglesia (mucho!).
1era iglesia: Santa María Maggiore
Entramos de casualidad, y era tremenda iglesia. El techo es todo dorado, creo que el interior es de las mejores que vimos hasta ese momento.
Nos compramos una guía de Roma a 7€.
Almorzamos en un bar de comida "auto service express", pero como era temprano no había casi gente. No era un lugar para turistas, comían personas de oficinas cercanas y esas cosas.
Comimos un plato de promoción que se llamaba "piato unico" o algo así; dos platos y una guarnición (contorno para los italianos).
2da iglesia: Santa Maria degli Angeli e dei Martiri
Gracias a la nueva guía recién adquirida, vimos esta iglesia, que en un principio la proyectó Miguel Ángel (capo). Está hecha entre ruinas de termas romanas, por fuera no das un pero, pero adentro es impresionante.
Dicen que un día entra la luz por un agujerito y marca un trayecto de luz que es el meridiano o algo así. Nos gustó mucho ir.
Luego nos fuimos en búsqueda del Éxtasis de Santa Teresa, de Bernini, pero la iglesa dónde se encuentra estaba cerrada. Decidimos hacer un recorrido rápido, primero en una esquina con cuatro fuentes, la casa del presidente y el barrio de Trevi.
Trevi fue una de las zonas que más me gustó de Roma, las calles son parecidas a las de Florencia.
Vas caminando, y de repente se aparece la Fontana de Trevi, ves la parte superior, la inferior está tapada de gente, todos tirando la menedita y sacandose fotos. Nosotros somos aburridos y no nos sacamos las fotos "clásicas", ni tiramos la monedita.
Luego nos fuimos al Panteón, que podemos decir que sería la 3er iglesia...
Es una obra increíble, es lindo de estar dentró. Recuerdo que los bordes del piso están en bajada, para cuando llueve se vaya el agua.
En todas las fotos de gente que había visitado el Panteón, estaba alguna de la luz que entra desde la apertura del techo, nosotros no fuimos menos y sacamos la nuestra.
Salimos y le dimos una vuelta desde afuera todo al rededor.
Desde ahí nos fuimos a Piazza Navona. Estaba lleno de vendedores de pinturas y cadritos. Hacía mucho calor! Así que aprovechamos a tomar un helado, encontramos la heladería Grom (en Milán la buscamos y no la encontramos), que es famosa en italia.
Cuando estábamos llegando a la plaza, a Tania la empezó a llamar un número desconocido de Uruguay. Sospechamos que podía ser de la eucd por el número. Luego de tres llamadas Tania atendió (si te llaman cuando estás en otro país antel te cobra un dinero por minuto, si es equivocado te comés un garrón), y afirmativamente era de la bedelía, por una notificación, no se que...
El plaza Navona hay varias fuentes, una de ellas con esculturas de Bernini (ese día hicimos Bernini tour, porque decidimos no ir a un museo Villa Borghese, dónde queríamos ver una de sus esculturas). Muy buena la fuente, los gestos y animales, un crá Bernini.
Nos fuimos a la...
4ta iglesia: Sant´ Agnese in Agone
También entramos por casualidad y estaba salada!
Ahí nos híbamos a ir caminando hasta la iglesia dónde está el Extasis de Santa Teresa. Pero estábamos cansados y decidimos buscar un bus, por suerte encontramos un punto de información turística y en español nos indicaron como viajar y todo.
BUS 492, nos bajamos mal por mi culpa, caminamos 5 cuadras en repecho :(
Pero llegamos! Pensábamos que capaz nos cobraban entrada, pero no, y no había nadie!!
5ta iglesia: Santa María de la Victoria
Es chiquita y preciosa, todo en el lugar donde tiene que ir, nada raro, nada de ventanas de acrílico y esas cosas. Todo perfectito, y ahí vimos al Extasis de Santa Teresa, una terna, el angelito también.
Recomiendo que vean el capitulo de el poder del arte de Bernini (lo dan en canal 5).
Sacamos fotos, descansamos tranquilos y pasamos lindo. Fue uno de los momentos más lindos del viaje.
Volvimos caminando al hostel, pasamos por una feria de libros y antiguedades.
Agarramos los bolsos y nos fuimos a la habitación (303). Teníamos una tarjeta con chip, similar a las de antel de teléfono público.
En el hostel nos aprontamos, porque a las 20hs nos vamos a encontrar con Massimiliano, un amigo italiano que conocimos en Punta del Diablo.
La habitación del hostel es para ocho personas, cuatro cuchetas. Cuando entramos había sólo una pareja francesa. Luego llegó otra ecuatoriana. los demás no estaban.
Nos bañamos y fuimos a la estación a comprar pasajes para Napoles. No daban número y era un caos, apareció un tano de trenitalia, y todos los tanos lo cagaban (perdón la palabra) a pedos.
Vimos una tienda Moleskine y compré unos chiquitos más, esta vez le puse sellitos de Roma, quedaron lindos (ya están en poder de sus nuevos dueños). Pensaba que no iba a encontrar otra tienda Moleskine con sellitos de estación como en Milán, estuvo bueno.
Comimos un calzone por las dudas (no sabíamos que íbamos a hacer con Massimiliano, en Europa cenan tan temprano), y fuimos a esperarlo.
Le hicimos un cuadrito para regalarle con un dibujo mío, creo que quedó lindo :)
El cuaderno de viaje antes de recortar la ilustración:
Y en su marco celeste:
Massimiliano nos pasó a buscar en auto con Sara, su compañera. Massimiliano es como el típico italiano lindo de ojos claros del album de figuritas del mundial, que en Italia siempre aparecía uno, tipo Paolo Maldini.
Sará también es muy linda, rubia y muy simpática. Juntos son muy divertidos, se nota que la pasan bien y que están contentos. Parecía que estan juntos hace poco, no sabemos.
Por suerte hablan español, bastante bien!
Fuimos a cenar a un barrio muy lindo que se llama Monti. En Roma es muy dificil estacionar, y más en barrios concurridos un viernes de noche. Dimos miles de vueltas con el auto!
Cenamos en un bar muy lindo, pasamos muy bien. En Roma el servicio demora mucho más que en Milán o Florencia, pero todo muy rico. Yo comí unos ravioles rellenos de pescado muy ricos, son grandes y rectángulares.
Tomamos vino, bastante para lo que tomo normalmente, y de postre lemoncello! muy rico.
Luego caminamos por el barrio, estaba lleno de boliches con gente jóven (como nosotros, je).
Nos fuimos a dormir al hostel, un poquito borrachos. Es raro dormir en camas separadas :(
En la habitación todos dormían, tratamos de no hacer mucho ruido.
{ Sábado, 8 de junio de 2013 }
Hoy hace una semana que llegamos.
Por la noche pasé calor, y la mayoría de la gente de la habitación se levantó entre las 6:30 y las 8, hacían un poco de ruído. Nosotros a las 8 y muy poquito, desayunamos en el hotel, sale cuatro euros y es tipo buffet libre. Te atiende un italo-japones que te habla en ingles. Comimos de todo, para hacer rendir los cuatro euros. A mí me dolía la cabeza, tenía un poquito de resaca del día anterior (un blandito).
Demoramos un poco en salir, en el hostel se demora todo más: ir al baño, armar el bolso, uno te agarra de charla, etc.
Fuimos a comprar pasaje, casi una hora esperando turno. Como llaman por número, nos fuimos a una librería a ver libros (eso siempre rinde).
Como 11:30 hs salimos al Vaticano, ese día todo demoró.
El bus en Roma demora, y va siempre lleno (vamos como sardinas)!. Se sube por las puertas de los costados y se baja por el medio (pero todos suben y bajan por todas las puertas). Se llena de vendedores afro, que venden carteras truchas y chucherías. Son enormes, llevan tremendos bolsos y se agarran los primeros asientos. No son malos, ojo!
Otra cosa que llama la atención, que ya nos habían avisado: nadie paga boleto, solo algunos turistas como nosotros :( Si te agarran te multan con 50€, el boleto sale 1.50€, nunca subió un inspector.
Llegamos al Vaticano, estaba cerrado San Pedro hasta las 15hs, no ligamos :(
Decidimos comprar comida para ir a los Museos del Vaticano y hacer picnic.
Nos encontramos con tremenda cola, una cuadra y media para entrar. La mitad del tiempo al rayo de sol (que calor!). Cuando llegamos a la sombra comimos.
La cola era un quilombo, se colaba mucha gente, horrible! Pero entramos!
Parece que hay como mil salas, un poco exagerado, no se puede ver todo. Hicimos una lista de preferencias una parte egipcia muy buena, con objetos, esculturas, de todo. Una sala con tapices enormes y otra con mapas.
Todo en un mar de gente, loca por llegar a la Capilla Sixtina rápido. Sacamos una foto para registrarlo:
Me dio pena, porque el mar de gente te llevaba en la locura, y pensamos en ir a verla por las dudas que no nos diera el tiempo (locos nosotros también). Y eso hicimos, pasamos por unas salas muy buenas, pero no por las estancias de Rafael (lo otro que queríamos ver).
La entrada a la Capilla Sixtina es por unos túneles, por una escalera de material pre fabricado, nada que ver.
De repente entrás. Quedás impactado, pero unos guardias te dicen que sigas caminando para un lado (muy raro), una señora se sentó descompensada y le dijeron que se parara.
Cuando pasas eso, te quedas por ahí, parado mirando todo un buen rato. Todo es plano y pintado, todo es efecto de la pintura. Muy bueno, el juicio final es tremendo, está ahí nomás. El techo es excelente también, la perspectiva, los colores, todo. Yo no voy a descubrir nada nuevo, así que sólo cuento lo que me impactó.
Hay obras, frescos de otros artístas, los de Botticelli son buenos.
Luego salimos a otras salas, hay de todo, lo que vimos ahí me gustó muchó. Muebles, globos terraqueos, objetos, ilustraciones, ec.
Luego de mil vueltas encontramos como volver a las estancias de Rafael. En ese momento, como tuvimos que hacer una parte del camino de nuevo y como ya no dejaban entrar más gente, pudimos ver las coas más tranquilos o por lo menos sin gente delante.
Llegamos a las estancias de Rafael, muy buenas. Rafael es crá también.
Ya con 15 minutos para irnos, decidimos ir a buscar al Laocoonte, que lo habíamos ahorrado en el camino a la Capilla Sixtina. Ese momento fue mágico, no había nadie en el museo, estábamos solos con todo, cada tanto un guardia, llegamos a verlo y descansamos cinco minutos con él.
Nos fuimos. La escalera de la salida está muy buena, es re empinada.
Corrimos el bus!
Llegamos corriendo al hostel a las 18:20 hs, 18:30 nos pasaba a buscar Massimiliano y Sara. Nos dimos un baño express!
18:37 hs. estábamos en la puerta, y nos fuimos a Vetralla.
{ Vetralla, en Viterbo, a una hora de Roma }
Vetralla es un pueblo muy chiquito, donde nació Massimiliano. Estuvimos una hora en el auto para llegar (valió la pena).
El día anterior Massimiliano nos invitó, porque ese día había una fiesta popular-tradicional del pueblo, nos encantó la idea.
Al llegar pasamos por un café/bar donde tomamos una coca cola y picamos en la barra (había picada gratis, como en Florencia). Esperábamos unos amigos de Massimiliano: no recuerdo bien los nombres, creo que Olivia, Ludovica, Nico y Pietro, Pietro es un nene chiquito, con unos ojos re lindos, simpático y muy activo.
Dejamos el auto en la casa de los papás de Massimiliano, los conocimos. Había perros, gallinas, cerezas!
Salimos a caminar.
Estábamos sorprendidos de lo lindo que era Vetralla. Massimiliano caminaba diez metros y alguien lo saludaba se ve que es muy querido ahí. Un amigo de él nos convidó con sangría, estaba muy rica. Ese amigo había estado en el hostel del papá de Tania en el verano.
De repente nos metimos por una callecita, y aparecieron muchas flores, luces de navidad, cosas colgadas en los techos, todo precioso. De lo más lindo que vimos en el viaje.
Había nubes de algodón con gotas de colores, pulpos hechos con vasos de plástico, flores de vasos de plástico de colores, macetas de botellas de fanta y coca pintadas, con flores divinas.
La fiesta se llamaba Fiore alla finestra e cene in cantina (flores en la ventana y cena en la cantina), dónde todos decoraban sus casas y sus balcones con flores. Dejan precioso el pueblo, y abren las cantinas para compartir su vino y su cocina. Por lo que vimos, actualmente es un evento de cuatro días, dos fines de semana seguidos. Esos días hay músicos en varios escenarios muy chiquitos. En los bares hay menús para in a comer. Algunos jóvenes se visten como medievales.
Nosotros caminamos por todo el pueblo, hay puestitos callejeros que venden de todo un poco.
Acá no llegaron los vendedores de carteras truchas!
Massimiliano no había reservado, lo que nos costó un poco encontrar lugar en alguna cantina, fuimos a una muy linda que tenía tres o cuatro pisos de sub suelo! En el de más abajo guardaban el vino.
Comimos en una mesa preciosa, re antigua.
Cenamos un menú fijo, primero de entrada (ellos en Italia lo llaman anti pasto) con verduras muy rica. De primer plato era una sopa (para mí, más guiso) de porotos con mondongo. Y de segundo plato carné con un mix de verdes (rúcula, etc.), todo muy rico.
El postre unos bizcochitos-galletitas típicos de la zona, para mojar en vino blanco. En Florencia comimos unos, pero estos eran más duros y había unos redonditos de anís diferentes. Nos llevamos los paquetes que sobraron! Todos estábamos muy llenos.
A la salida pasamos por las calles del principio, las que tenían luces y decoraciones diferentes. Había una banda que tocada bien, cantaban en ingles (se ve que en Italia también pasa).
La gente estaba contenta, el escenario estaba tan lindo, era al lado de la pileta dónde se lavaba la ropa en el pueblo antiguamente.
Luego nos fuimos. Massimiliano continuó encontrando amigos, nos dio pena, porque seguro el se quería quedar con ellos, y se iba porque nosotros estábamos muy cansados.
En el auto nos dormimos todo el viaje de vuelta.
Nos dejaron en el hostel y nos despedimos. Al otro día esa noche parecería un sueño.
{ Domingo, 9 de junio de 2013 }
Último día en Roma, teníamos muchos planes. Como nos habíamos quedado sin entrar a San Pedro (estaba cerrado) decidimos levantarnos temprano, pasar la mañana en el Vaticano y luego ir a Trastevere y al Coliseo.
Desayunamos y 9:40 hs. estábamos en el bus que nos lleva al Vaticano (el 40).
A las 10 y poco estábamos en la cola para entrar a San Pedro, un mar de gente! Había una fila clandestina, donde se colaba gente, no la vi muy confiable y preferí ir a la "oficial": me arrepiento totalmente.
Los domingos el papa da la misa en San Pedro, y la gente copada espera en la plaza. Por eso había más gente aún. Es al medio día, a las 12hs.
11:50 hs. llegamos al acceso (después de una hora y media de cola), un poco antes de pasar por el detector de metales cancelaron todo por la misa, no se podía entrar. Ahí la gente se quemó, se iban, otros se colaban ahorrándose la cola de una hora y media, la gente se quejaba en todos los idiomas. En ese momento arrancó Bergoglio.
Caían unas gotas, así que todos abrieron sus paraguas, nosotros no llegamos a verlo, lo escuchábamos, pero sólo veíamos gente. Duró quince minutos, muy poquito, no entendimos nada de lo que dijo, je.
Igualmente esperaron quince o veinte minutos para empezar a entrar gente. En la cola, durante la primer hora y media, agarré un mal humor! No quería saber nada con las colas de roma, sentía que perdía el día esperando. Tres horas y más de cola entre San Pedro y los museos del Vaticano, es un 4% del tiempo que estuvimos en Roma, para cola es mucho! (Ese cálculo lo hago a los dos días, no lo hice ahí mismo, no soy tan obsesivo).
Cuando entramos grité algunas cosas bajito, nos sacamos fotos.
San Pedro es enorme de afuera y de adentro.
Para entrar a algunas iglesias, Tania tenía que ponerse un pañuelo o el pareo para tapar las rodillas. Como hacía calor, se había puesto el pañuelo en la cabeza por el sol, las personas nos miraban pensando que eramos de alguna religión extraña, no sé...
Vimos la piedad de Miguel Ángel, muy buena, tremendo el Jesús! el peso del cuerpo, crá Miguel Ángel. Estaba atrás de un vidrio enorme, un poco lejos, era bastante chiquita.
Luego el ábside y el baldaquino de Bernini (que lo hicieron con bronce y cobre que sacaron del Panteón), y otras cosas más, todo monumental.
Vimos las tumbas de los papas y la de San Pedro (parece que está ahí).
Luego nos fuimos.
Volvería a San Pedro?
Si, pero sin hacer una cola de no más de treinta minutos!
A todo eso eran casi las dos de la tarde. Teníamos hambre, estábamos cansados y llovía un poco.
Esperamos como veinte minutos un ómnibus que nunca pasó. Nos fuimos caminando a Trastevere, que era medio cerca.
Nuestra idea original era ir a una feria (tipo Tristan Narvaja) en Porta Portese, pero era de 9 a 14hs, ya no llegábamos, y además con la lluvia no sabíamos que íbamos a encontrar.
Como paró la lluvia el camino a Trastevere fue ameno, es una zona muy linda y tranquila, al costado del canal, con árboles, fuimos sacando fotos.
Llegamos a Trastevere, precioso. Sus calles son muy lindas, había música, flores, bares, lugares que vendían cositas. Recorrimos unas cuadras y nos sentamos en un bar a comer afuera, yo comí una lasagna con alcauciles y Tania (y yo un poco, tenía mucha hambre) un plato de pasta con tomatitos, todo rico.
En la mesa de al lado había tres venezolanas, una con un novio tano. Cuando fui al baño me metí y estaba una de ellas, pedí perdón y verifiqué que era fuera el de "uomo", lo era! Ya me había pasado en la galería degli uffizi, dónde una chinita salió corriendo, jejeje.
Ese paseo nos hizo bien, nos amigamos con Roma. Decidimos ir a ver donde era la feria de Porta Portese para conocer. Estaban limpiando la basura que había dejado la feria.
Nos fuimos al coliseo.
Cruzamos un puente y nos fuimos tranquilos, eran unas cuantas cuadras. pensábamos que iba a estar lleno de gente, otra hora para entrar, pero estaba tranquilo, casi no había cola, y nos abrieron una caja enseguida y nos ganamos el lugar como en el supermercado ;)
En menos de cinco minutos estábamos adentro, una bien!
El coliseo está bueno, es de esas cosas que "hay que ir", que está bueno estar ahí. A la salida nos sacamos unas clásicas fotos con el coliseo, yo estaba cansado.
Luego probamos el metro, muy sencillo, en cinco minutos estábamos en la parada de nuestro hostel (termini). Viaja menos gente en metro, creo que no se pueden colar tan fácil.
Nos bañamos, nos pusimos lindos y nos fuimos a pasear a Trastevere nuevamente, ahora queríamos conocerlo de noche.
Alejando (es el hermano de la cuñada de Tania, Mercedes) vive en Roma, es uruguayo, y nos pasó por mail unas lugares recomendados para comer o ir a tomar algo. No estaba ese fin de semana en Roma, así que nos dejó todos los datos, un capo.
Trastevere es uno los lugares más lindos de Roma, seguro el que más nos gustó, el más joven. De noche tiene más vida, muchos bares, tiendas, puestitos, músicos, gente haciendo cosas.
Buscamos un bar (de los recomendados), que no sabemos si lo encontramos. Comimos en uno que estaba bueno, macanudo, no tan turistico. Una pizza, que no era muy pizza porque no tenía salsa, pero estaba muy rica. Además pedimos de entrada unas bolitas de muzarela y unas bolitas con aceitunas, que ahora sabemos que son las mismas que comimos en el frito mixto de Florencia). Es una aceituna rellena, no se si con paté o que, rebozada y frita.
Tomé una cerveza Nastro Rossa, Tania una chiara. Estaba buena, era más suave que las uruguayas.
Luego paseamos un poco más, pasamos lindo, una linda despedida de Roma.
Bus tranqui hasta el hostel, a dormir: última noche en camitas separadas y cuarto de ocho!
{ Lunes, 10 de junio de 2013, por la mañana }
Nos levantamos, desayunamos tranquilos. A las 10 hs. teníamos el checkout, y a las 10:40 hs. salía el tren a Napoles. Todo perfecto con el tiempo, teníamos de sobra.
Pero para despedirnos bien de roma y de sus demoras, el tren llegó veinte minutos tarde!. Aprovechamos para ver unas tiendas pero rápido (yo me pongo medio nervioso, y pesado, en esas situaciones y pienso que puede haber un error y se fue el tren, cosas así).
Luego arriba del tren informan que hay un error técnico que están solucionando y que va a demorar diez minutos en salir... lo repiten una vez, dos, tres veces! Total una hora de retraso en Roma para salir!
Roma nos hizo ejercitar la paciencia. Pero es una linda ciudad.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
También están publicados Milán y Florencia :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Viernes, 7 de junio de 2013, de Florencia a Roma }
Nos levantamos 7:45, nos terminamos de aprontar para partir y a las 8:00 estábamos esperando que abriera el café para desayunar.
A nosotros nos lleva un ratito prepararnos en la mañana, de desayuno, ir al baño, verificar que tenemos todo. Por eso antes de las 9 estábamos saliendo a la terminal.
Trenitalia: Firenze Santa Maria Novella a Roma Termini:
Esta vez nos tocaron asientos ventanilla enfrentados, al lado no iba nadie, poca gente en el tren.
Freccia Rossa 9561 (llegó 15 minutos tarde a Roma), en el camino mucho túnel, vimos alguna ciudad linda, pero yo me la pasé actualizando el cuaderno.
Llegamos al Hostel, Roma es la única ciudad donde compartimos la habitación, veremos que pasa.
Como es más temprano que la hora de entrada, dejamos los bolsos y nos fuimos de recorrida. Seis horas intensas de roma, a pura iglesia (mucho!).
1era iglesia: Santa María Maggiore
Entramos de casualidad, y era tremenda iglesia. El techo es todo dorado, creo que el interior es de las mejores que vimos hasta ese momento.
Nos compramos una guía de Roma a 7€.
Almorzamos en un bar de comida "auto service express", pero como era temprano no había casi gente. No era un lugar para turistas, comían personas de oficinas cercanas y esas cosas.
Comimos un plato de promoción que se llamaba "piato unico" o algo así; dos platos y una guarnición (contorno para los italianos).
2da iglesia: Santa Maria degli Angeli e dei Martiri
Gracias a la nueva guía recién adquirida, vimos esta iglesia, que en un principio la proyectó Miguel Ángel (capo). Está hecha entre ruinas de termas romanas, por fuera no das un pero, pero adentro es impresionante.
Dicen que un día entra la luz por un agujerito y marca un trayecto de luz que es el meridiano o algo así. Nos gustó mucho ir.
Luego nos fuimos en búsqueda del Éxtasis de Santa Teresa, de Bernini, pero la iglesa dónde se encuentra estaba cerrada. Decidimos hacer un recorrido rápido, primero en una esquina con cuatro fuentes, la casa del presidente y el barrio de Trevi.
Trevi fue una de las zonas que más me gustó de Roma, las calles son parecidas a las de Florencia.
Vas caminando, y de repente se aparece la Fontana de Trevi, ves la parte superior, la inferior está tapada de gente, todos tirando la menedita y sacandose fotos. Nosotros somos aburridos y no nos sacamos las fotos "clásicas", ni tiramos la monedita.
Luego nos fuimos al Panteón, que podemos decir que sería la 3er iglesia...
Es una obra increíble, es lindo de estar dentró. Recuerdo que los bordes del piso están en bajada, para cuando llueve se vaya el agua.
En todas las fotos de gente que había visitado el Panteón, estaba alguna de la luz que entra desde la apertura del techo, nosotros no fuimos menos y sacamos la nuestra.
Salimos y le dimos una vuelta desde afuera todo al rededor.
Desde ahí nos fuimos a Piazza Navona. Estaba lleno de vendedores de pinturas y cadritos. Hacía mucho calor! Así que aprovechamos a tomar un helado, encontramos la heladería Grom (en Milán la buscamos y no la encontramos), que es famosa en italia.
Cuando estábamos llegando a la plaza, a Tania la empezó a llamar un número desconocido de Uruguay. Sospechamos que podía ser de la eucd por el número. Luego de tres llamadas Tania atendió (si te llaman cuando estás en otro país antel te cobra un dinero por minuto, si es equivocado te comés un garrón), y afirmativamente era de la bedelía, por una notificación, no se que...
El plaza Navona hay varias fuentes, una de ellas con esculturas de Bernini (ese día hicimos Bernini tour, porque decidimos no ir a un museo Villa Borghese, dónde queríamos ver una de sus esculturas). Muy buena la fuente, los gestos y animales, un crá Bernini.
Nos fuimos a la...
4ta iglesia: Sant´ Agnese in Agone
También entramos por casualidad y estaba salada!
Ahí nos híbamos a ir caminando hasta la iglesia dónde está el Extasis de Santa Teresa. Pero estábamos cansados y decidimos buscar un bus, por suerte encontramos un punto de información turística y en español nos indicaron como viajar y todo.
BUS 492, nos bajamos mal por mi culpa, caminamos 5 cuadras en repecho :(
Pero llegamos! Pensábamos que capaz nos cobraban entrada, pero no, y no había nadie!!
5ta iglesia: Santa María de la Victoria
Es chiquita y preciosa, todo en el lugar donde tiene que ir, nada raro, nada de ventanas de acrílico y esas cosas. Todo perfectito, y ahí vimos al Extasis de Santa Teresa, una terna, el angelito también.
Recomiendo que vean el capitulo de el poder del arte de Bernini (lo dan en canal 5).
Sacamos fotos, descansamos tranquilos y pasamos lindo. Fue uno de los momentos más lindos del viaje.
Volvimos caminando al hostel, pasamos por una feria de libros y antiguedades.
Agarramos los bolsos y nos fuimos a la habitación (303). Teníamos una tarjeta con chip, similar a las de antel de teléfono público.
En el hostel nos aprontamos, porque a las 20hs nos vamos a encontrar con Massimiliano, un amigo italiano que conocimos en Punta del Diablo.
La habitación del hostel es para ocho personas, cuatro cuchetas. Cuando entramos había sólo una pareja francesa. Luego llegó otra ecuatoriana. los demás no estaban.
Nos bañamos y fuimos a la estación a comprar pasajes para Napoles. No daban número y era un caos, apareció un tano de trenitalia, y todos los tanos lo cagaban (perdón la palabra) a pedos.
Vimos una tienda Moleskine y compré unos chiquitos más, esta vez le puse sellitos de Roma, quedaron lindos (ya están en poder de sus nuevos dueños). Pensaba que no iba a encontrar otra tienda Moleskine con sellitos de estación como en Milán, estuvo bueno.
Comimos un calzone por las dudas (no sabíamos que íbamos a hacer con Massimiliano, en Europa cenan tan temprano), y fuimos a esperarlo.
Le hicimos un cuadrito para regalarle con un dibujo mío, creo que quedó lindo :)
El cuaderno de viaje antes de recortar la ilustración:
Y en su marco celeste:
Massimiliano nos pasó a buscar en auto con Sara, su compañera. Massimiliano es como el típico italiano lindo de ojos claros del album de figuritas del mundial, que en Italia siempre aparecía uno, tipo Paolo Maldini.
Sará también es muy linda, rubia y muy simpática. Juntos son muy divertidos, se nota que la pasan bien y que están contentos. Parecía que estan juntos hace poco, no sabemos.
Por suerte hablan español, bastante bien!
Fuimos a cenar a un barrio muy lindo que se llama Monti. En Roma es muy dificil estacionar, y más en barrios concurridos un viernes de noche. Dimos miles de vueltas con el auto!
Cenamos en un bar muy lindo, pasamos muy bien. En Roma el servicio demora mucho más que en Milán o Florencia, pero todo muy rico. Yo comí unos ravioles rellenos de pescado muy ricos, son grandes y rectángulares.
Tomamos vino, bastante para lo que tomo normalmente, y de postre lemoncello! muy rico.
Luego caminamos por el barrio, estaba lleno de boliches con gente jóven (como nosotros, je).
Nos fuimos a dormir al hostel, un poquito borrachos. Es raro dormir en camas separadas :(
En la habitación todos dormían, tratamos de no hacer mucho ruido.
{ Sábado, 8 de junio de 2013 }
Hoy hace una semana que llegamos.
Por la noche pasé calor, y la mayoría de la gente de la habitación se levantó entre las 6:30 y las 8, hacían un poco de ruído. Nosotros a las 8 y muy poquito, desayunamos en el hotel, sale cuatro euros y es tipo buffet libre. Te atiende un italo-japones que te habla en ingles. Comimos de todo, para hacer rendir los cuatro euros. A mí me dolía la cabeza, tenía un poquito de resaca del día anterior (un blandito).
Demoramos un poco en salir, en el hostel se demora todo más: ir al baño, armar el bolso, uno te agarra de charla, etc.
Fuimos a comprar pasaje, casi una hora esperando turno. Como llaman por número, nos fuimos a una librería a ver libros (eso siempre rinde).
Como 11:30 hs salimos al Vaticano, ese día todo demoró.
El bus en Roma demora, y va siempre lleno (vamos como sardinas)!. Se sube por las puertas de los costados y se baja por el medio (pero todos suben y bajan por todas las puertas). Se llena de vendedores afro, que venden carteras truchas y chucherías. Son enormes, llevan tremendos bolsos y se agarran los primeros asientos. No son malos, ojo!
Otra cosa que llama la atención, que ya nos habían avisado: nadie paga boleto, solo algunos turistas como nosotros :( Si te agarran te multan con 50€, el boleto sale 1.50€, nunca subió un inspector.
Llegamos al Vaticano, estaba cerrado San Pedro hasta las 15hs, no ligamos :(
Decidimos comprar comida para ir a los Museos del Vaticano y hacer picnic.
Nos encontramos con tremenda cola, una cuadra y media para entrar. La mitad del tiempo al rayo de sol (que calor!). Cuando llegamos a la sombra comimos.
La cola era un quilombo, se colaba mucha gente, horrible! Pero entramos!
Parece que hay como mil salas, un poco exagerado, no se puede ver todo. Hicimos una lista de preferencias una parte egipcia muy buena, con objetos, esculturas, de todo. Una sala con tapices enormes y otra con mapas.
Todo en un mar de gente, loca por llegar a la Capilla Sixtina rápido. Sacamos una foto para registrarlo:
Me dio pena, porque el mar de gente te llevaba en la locura, y pensamos en ir a verla por las dudas que no nos diera el tiempo (locos nosotros también). Y eso hicimos, pasamos por unas salas muy buenas, pero no por las estancias de Rafael (lo otro que queríamos ver).
La entrada a la Capilla Sixtina es por unos túneles, por una escalera de material pre fabricado, nada que ver.
De repente entrás. Quedás impactado, pero unos guardias te dicen que sigas caminando para un lado (muy raro), una señora se sentó descompensada y le dijeron que se parara.
Cuando pasas eso, te quedas por ahí, parado mirando todo un buen rato. Todo es plano y pintado, todo es efecto de la pintura. Muy bueno, el juicio final es tremendo, está ahí nomás. El techo es excelente también, la perspectiva, los colores, todo. Yo no voy a descubrir nada nuevo, así que sólo cuento lo que me impactó.
Hay obras, frescos de otros artístas, los de Botticelli son buenos.
Luego salimos a otras salas, hay de todo, lo que vimos ahí me gustó muchó. Muebles, globos terraqueos, objetos, ilustraciones, ec.
Luego de mil vueltas encontramos como volver a las estancias de Rafael. En ese momento, como tuvimos que hacer una parte del camino de nuevo y como ya no dejaban entrar más gente, pudimos ver las coas más tranquilos o por lo menos sin gente delante.
Llegamos a las estancias de Rafael, muy buenas. Rafael es crá también.
Ya con 15 minutos para irnos, decidimos ir a buscar al Laocoonte, que lo habíamos ahorrado en el camino a la Capilla Sixtina. Ese momento fue mágico, no había nadie en el museo, estábamos solos con todo, cada tanto un guardia, llegamos a verlo y descansamos cinco minutos con él.
Nos fuimos. La escalera de la salida está muy buena, es re empinada.
Corrimos el bus!
Llegamos corriendo al hostel a las 18:20 hs, 18:30 nos pasaba a buscar Massimiliano y Sara. Nos dimos un baño express!
18:37 hs. estábamos en la puerta, y nos fuimos a Vetralla.
{ Vetralla, en Viterbo, a una hora de Roma }
Vetralla es un pueblo muy chiquito, donde nació Massimiliano. Estuvimos una hora en el auto para llegar (valió la pena).
El día anterior Massimiliano nos invitó, porque ese día había una fiesta popular-tradicional del pueblo, nos encantó la idea.
Al llegar pasamos por un café/bar donde tomamos una coca cola y picamos en la barra (había picada gratis, como en Florencia). Esperábamos unos amigos de Massimiliano: no recuerdo bien los nombres, creo que Olivia, Ludovica, Nico y Pietro, Pietro es un nene chiquito, con unos ojos re lindos, simpático y muy activo.
Dejamos el auto en la casa de los papás de Massimiliano, los conocimos. Había perros, gallinas, cerezas!
Salimos a caminar.
Estábamos sorprendidos de lo lindo que era Vetralla. Massimiliano caminaba diez metros y alguien lo saludaba se ve que es muy querido ahí. Un amigo de él nos convidó con sangría, estaba muy rica. Ese amigo había estado en el hostel del papá de Tania en el verano.
De repente nos metimos por una callecita, y aparecieron muchas flores, luces de navidad, cosas colgadas en los techos, todo precioso. De lo más lindo que vimos en el viaje.
Había nubes de algodón con gotas de colores, pulpos hechos con vasos de plástico, flores de vasos de plástico de colores, macetas de botellas de fanta y coca pintadas, con flores divinas.
La fiesta se llamaba Fiore alla finestra e cene in cantina (flores en la ventana y cena en la cantina), dónde todos decoraban sus casas y sus balcones con flores. Dejan precioso el pueblo, y abren las cantinas para compartir su vino y su cocina. Por lo que vimos, actualmente es un evento de cuatro días, dos fines de semana seguidos. Esos días hay músicos en varios escenarios muy chiquitos. En los bares hay menús para in a comer. Algunos jóvenes se visten como medievales.
Nosotros caminamos por todo el pueblo, hay puestitos callejeros que venden de todo un poco.
Acá no llegaron los vendedores de carteras truchas!
Massimiliano no había reservado, lo que nos costó un poco encontrar lugar en alguna cantina, fuimos a una muy linda que tenía tres o cuatro pisos de sub suelo! En el de más abajo guardaban el vino.
Comimos en una mesa preciosa, re antigua.
Cenamos un menú fijo, primero de entrada (ellos en Italia lo llaman anti pasto) con verduras muy rica. De primer plato era una sopa (para mí, más guiso) de porotos con mondongo. Y de segundo plato carné con un mix de verdes (rúcula, etc.), todo muy rico.
El postre unos bizcochitos-galletitas típicos de la zona, para mojar en vino blanco. En Florencia comimos unos, pero estos eran más duros y había unos redonditos de anís diferentes. Nos llevamos los paquetes que sobraron! Todos estábamos muy llenos.
A la salida pasamos por las calles del principio, las que tenían luces y decoraciones diferentes. Había una banda que tocada bien, cantaban en ingles (se ve que en Italia también pasa).
La gente estaba contenta, el escenario estaba tan lindo, era al lado de la pileta dónde se lavaba la ropa en el pueblo antiguamente.
Luego nos fuimos. Massimiliano continuó encontrando amigos, nos dio pena, porque seguro el se quería quedar con ellos, y se iba porque nosotros estábamos muy cansados.
En el auto nos dormimos todo el viaje de vuelta.
Nos dejaron en el hostel y nos despedimos. Al otro día esa noche parecería un sueño.
{ Domingo, 9 de junio de 2013 }
Último día en Roma, teníamos muchos planes. Como nos habíamos quedado sin entrar a San Pedro (estaba cerrado) decidimos levantarnos temprano, pasar la mañana en el Vaticano y luego ir a Trastevere y al Coliseo.
Desayunamos y 9:40 hs. estábamos en el bus que nos lleva al Vaticano (el 40).
A las 10 y poco estábamos en la cola para entrar a San Pedro, un mar de gente! Había una fila clandestina, donde se colaba gente, no la vi muy confiable y preferí ir a la "oficial": me arrepiento totalmente.
Los domingos el papa da la misa en San Pedro, y la gente copada espera en la plaza. Por eso había más gente aún. Es al medio día, a las 12hs.
11:50 hs. llegamos al acceso (después de una hora y media de cola), un poco antes de pasar por el detector de metales cancelaron todo por la misa, no se podía entrar. Ahí la gente se quemó, se iban, otros se colaban ahorrándose la cola de una hora y media, la gente se quejaba en todos los idiomas. En ese momento arrancó Bergoglio.
Caían unas gotas, así que todos abrieron sus paraguas, nosotros no llegamos a verlo, lo escuchábamos, pero sólo veíamos gente. Duró quince minutos, muy poquito, no entendimos nada de lo que dijo, je.
Igualmente esperaron quince o veinte minutos para empezar a entrar gente. En la cola, durante la primer hora y media, agarré un mal humor! No quería saber nada con las colas de roma, sentía que perdía el día esperando. Tres horas y más de cola entre San Pedro y los museos del Vaticano, es un 4% del tiempo que estuvimos en Roma, para cola es mucho! (Ese cálculo lo hago a los dos días, no lo hice ahí mismo, no soy tan obsesivo).
Cuando entramos grité algunas cosas bajito, nos sacamos fotos.
San Pedro es enorme de afuera y de adentro.
Para entrar a algunas iglesias, Tania tenía que ponerse un pañuelo o el pareo para tapar las rodillas. Como hacía calor, se había puesto el pañuelo en la cabeza por el sol, las personas nos miraban pensando que eramos de alguna religión extraña, no sé...
Vimos la piedad de Miguel Ángel, muy buena, tremendo el Jesús! el peso del cuerpo, crá Miguel Ángel. Estaba atrás de un vidrio enorme, un poco lejos, era bastante chiquita.
Luego el ábside y el baldaquino de Bernini (que lo hicieron con bronce y cobre que sacaron del Panteón), y otras cosas más, todo monumental.
Vimos las tumbas de los papas y la de San Pedro (parece que está ahí).
Luego nos fuimos.
Volvería a San Pedro?
Si, pero sin hacer una cola de no más de treinta minutos!
A todo eso eran casi las dos de la tarde. Teníamos hambre, estábamos cansados y llovía un poco.
Esperamos como veinte minutos un ómnibus que nunca pasó. Nos fuimos caminando a Trastevere, que era medio cerca.
Nuestra idea original era ir a una feria (tipo Tristan Narvaja) en Porta Portese, pero era de 9 a 14hs, ya no llegábamos, y además con la lluvia no sabíamos que íbamos a encontrar.
Como paró la lluvia el camino a Trastevere fue ameno, es una zona muy linda y tranquila, al costado del canal, con árboles, fuimos sacando fotos.
Llegamos a Trastevere, precioso. Sus calles son muy lindas, había música, flores, bares, lugares que vendían cositas. Recorrimos unas cuadras y nos sentamos en un bar a comer afuera, yo comí una lasagna con alcauciles y Tania (y yo un poco, tenía mucha hambre) un plato de pasta con tomatitos, todo rico.
En la mesa de al lado había tres venezolanas, una con un novio tano. Cuando fui al baño me metí y estaba una de ellas, pedí perdón y verifiqué que era fuera el de "uomo", lo era! Ya me había pasado en la galería degli uffizi, dónde una chinita salió corriendo, jejeje.
Ese paseo nos hizo bien, nos amigamos con Roma. Decidimos ir a ver donde era la feria de Porta Portese para conocer. Estaban limpiando la basura que había dejado la feria.
Nos fuimos al coliseo.
Cruzamos un puente y nos fuimos tranquilos, eran unas cuantas cuadras. pensábamos que iba a estar lleno de gente, otra hora para entrar, pero estaba tranquilo, casi no había cola, y nos abrieron una caja enseguida y nos ganamos el lugar como en el supermercado ;)
En menos de cinco minutos estábamos adentro, una bien!
El coliseo está bueno, es de esas cosas que "hay que ir", que está bueno estar ahí. A la salida nos sacamos unas clásicas fotos con el coliseo, yo estaba cansado.
Luego probamos el metro, muy sencillo, en cinco minutos estábamos en la parada de nuestro hostel (termini). Viaja menos gente en metro, creo que no se pueden colar tan fácil.
Nos bañamos, nos pusimos lindos y nos fuimos a pasear a Trastevere nuevamente, ahora queríamos conocerlo de noche.
Alejando (es el hermano de la cuñada de Tania, Mercedes) vive en Roma, es uruguayo, y nos pasó por mail unas lugares recomendados para comer o ir a tomar algo. No estaba ese fin de semana en Roma, así que nos dejó todos los datos, un capo.
Trastevere es uno los lugares más lindos de Roma, seguro el que más nos gustó, el más joven. De noche tiene más vida, muchos bares, tiendas, puestitos, músicos, gente haciendo cosas.
Buscamos un bar (de los recomendados), que no sabemos si lo encontramos. Comimos en uno que estaba bueno, macanudo, no tan turistico. Una pizza, que no era muy pizza porque no tenía salsa, pero estaba muy rica. Además pedimos de entrada unas bolitas de muzarela y unas bolitas con aceitunas, que ahora sabemos que son las mismas que comimos en el frito mixto de Florencia). Es una aceituna rellena, no se si con paté o que, rebozada y frita.
Tomé una cerveza Nastro Rossa, Tania una chiara. Estaba buena, era más suave que las uruguayas.
Luego paseamos un poco más, pasamos lindo, una linda despedida de Roma.
Bus tranqui hasta el hostel, a dormir: última noche en camitas separadas y cuarto de ocho!
{ Lunes, 10 de junio de 2013, por la mañana }
Nos levantamos, desayunamos tranquilos. A las 10 hs. teníamos el checkout, y a las 10:40 hs. salía el tren a Napoles. Todo perfecto con el tiempo, teníamos de sobra.
Pero para despedirnos bien de roma y de sus demoras, el tren llegó veinte minutos tarde!. Aprovechamos para ver unas tiendas pero rápido (yo me pongo medio nervioso, y pesado, en esas situaciones y pienso que puede haber un error y se fue el tren, cosas así).
Luego arriba del tren informan que hay un error técnico que están solucionando y que va a demorar diez minutos en salir... lo repiten una vez, dos, tres veces! Total una hora de retraso en Roma para salir!
Roma nos hizo ejercitar la paciencia. Pero es una linda ciudad.
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martes, 30 de julio de 2013
cuaderno de viaje 2013 { cap 02 }
Segunda parte del cuaderno de viaje 2013, luego de Milán nos vamos a Florencia.
Repito unos detalles que escribí en el post pasado:
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Si no les carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu
{ Lunes, 3 de junio de 2013, desde la tarde }
Al salir de la terminal de Florencia ya te enfrentas a la parte de atrás de la iglesia Santa María Novella.
Fuimos al hotel, es a unas cinco cuadras de la terminal. El camino es por una vereda finita.
La entrada al hotel es linda y amplia, con ascensor ;) !
La mujer del hotel se sorprendió porque teníamos pasaporte italiano, pero éramos uruguayos (creo que pensó que era una truchada).
La habitación es enorme! Lo más lindo es una ventana enorme con vista a una plaza.
Luego salimos a pasear sin rumbo. Fuimos por muchos lados, en Florencia siempre encontrás algo lindo, en cada cuadra, en todos lados!
Primero Santa María Novella, para entrar hay que pagar...
Nos sentamos en una plaza, frente a ella y comimos un panini de jamón y tomate. Mandamos un mensaje para avisar que estamos bien.
De camino a la catedral, una o dos cuadras antes hay una iglesia chiquita, más vieja (Santa María Maggiore). Por suerte entramos! Se estaban casando una pareja asiática!
La ceremonia era en italiano, con traductora, cura italiano, señor tocando el órgano, uno filmando, uno sacando fotos, los padres de uno de los novios y cuatro o cinco personas como nosotros que entramos a ver la iglesia de casualidad.
La mejor era la mamá, que saludo uno por uno varias veces. Los novios estaban contentos, el cura era flor de ficha me parece...
Al salir de la iglesia, gente que pasaba por los saludaban :)
A unos pasos está el duomo, Santa María del Fiore.
Es muy muy lindo, me encantan los colores, los dibujos, las formas, es la más linda de las iglesias que vimos hasta ese momento.
No pudimos entrar en ese momento porque cerraba a las 16 hs., pero volveremos en breve. Le dimos una vuelta todo alrededor, está muy bueno.
Tania se puso su poncho de lluvia aunque sólo caían unas gotas.
Al ratito se puso lindo, seguimos caminando, cada poco encontrábamos algo que teníamos que para a mirar.
Llegamos al Palazzo Vecchio, hay una plaza grande (Plaza de la Señoría), había bastante gente.
Ahí ubicaron al David, pero ahora está la copia. Mejor están las esculturas de al lado, las de la loggia del lanzi. Había un cartel con las reglas de convivencia, dónde decía que no se puede jugar a la pelota adentro!
Luego fuimos al Ponte Vecchio, precioso todo. Seguimos caminando por el otro lado, que hay un poco menos de gente, y es precioso también.
Luego nos encaminamos para volver al hotel, compramos pasajes para Roma (más sencillo esta vez).
Nos pusimos como meta prepararnos rápido, bañarnos y salir a comer a las 21hs (30 minutos aprox.)!!
Creo que salimos a las 21:15, muy bien para nosotros!
Bañaditos y arregladitos, nos fuimos a cenar. Aún era de día!
Comimos en un bar muy lindo, (Antico Mercato o algo parecido). De entrada pedimos unas bruschettas, luego Tania comió unos ñoquis y yo unos tallarines, ambos con salsa de tomate, distintas pero muy ricas.
Tomé una cerveza (birra) Peroni.
Luego salimos a caminar por la noche de Florencia, hicimos un recorrido similar al que hicimos en el día. El duomo de noche está muy bueno también, y las calles de Florencia con la luz y la noche tienen un encanto especial <3
La calle estaba llena de jóvenes, muy fiesteros (quizás no tanto).
Entramos a un mini mercado, había bastante cosa. Nosotros sólo compramos unas galletitas y un agua.
{ Martes, 4 de junio de 2013 }
Nos levantamos tempranito, desayunamos en el hotel (que lo tiene incluido). Nos comimos de todo, a lo peñarol: tostadas, refuerzos, jugo de naranja, jugo de pomelo, café con leche, nutella, medialunas, agua, todo!
En un ratito nos vamos a pasear.
Decidimos ir a pasear y hacer picnic a Piazzale Michelangelo, de camino entramos a una juguetería re grande, había un playmobil pirata gigante y un oso polar. También entramos a una tienda que vendía cosas de Italia, tipo vespa, barila, campari. Compramos cosas lindas.
Cruzamos el Ponte Vecchio, fuimos por el Palacio Piti pero sólo a verlo de afuera.
Luego nos fuimos a caminar por las callecita del otro lado del Arno. Hicimos compras frente a una iglesia: tomates, pelones y cerezas. También en una panadería compramos panes, galletas y pizza.
La subida hasta Piazzale Michelangelo es preciosa, linda de hacer, lo más lindo es ver Florencia desde arriba.
Hicimos picnic en una parte muy tranquila. Los tomates italianos son más ricos, no sé por que... unos vienen en rama!
Entramos a una iglesia que se va a cumplir mil años! Tenía un techo muy lindo, de madera, con dibujos geométricos y en una media cúpula un jesús impactante. Atrás está el cementerio, lleno de esculturas.
La bajada es igual de linda, pero más rápida.
En Piazzale Michelangelo había otra novia asiática, el novio le sacaba fotos (nosotros pensamos que era el novio, no tenía traje ni nada). Le sacó un poco de magia al casamiento de ayer, se ve que en Japón está de moda venir a casarse a Florencia.
De camino al centro descansamos en una placita. Había unos jóvenes (nórdicos) descansando, eran todos muy parecidos y comían frutillas.
Luego volvimos al duomo, de mañana pasamos y estaba lleno de gente. Esta vez entramos.
Dentro es enorme, muy alto y espacioso, bastante distinto al exterior. Lo más lindo es la cúpula desde adentro, decidimos que vamos a subir en estos días ;) (me da un poco de claustrofobia). Los ventanales son muy buenos también, el piso, todo en general.
Fuimos al gift shop que es en el subsuelo (todas las iglesias grandes tienen gift shop, el del duomo de Milán es tremendo, quiere ser más importante que la iglesia).
Después tomamos un helado, después de la experiencia en Milán pedimos chico esta vez. No me gustó que nos atendieran en ingles, cada tanto nos hablan en ingles de una, sin preguntar.
Tomamos el helado escuchando unos músicos en la Plaza de la República.
Encaminamos para el Palazzo Vecchio, ahí hay dos canillas de agua, una gasificada! y otra "natural" (las dos son naturales en realidad). Se aprieta un botón: una vez para tomar directo o llenar un vaso, dos veces para llenar una botellita de medio litro.
En la plaza había un grupo de monjes, Tania le sacó una foto:
Fuimos a sacar entradas para la Galería Degli Uffizi. Vamos mañana a las 9:30 hs.
Pasamos por un local donde Tania se compró unos cosméticos y encaminamos para el hotel. Tania se hacía pis, así que entró a un mc donald´s. En muchos lados cobran los baños 1€ ahí no :)
En el hotel ordenamos, arreglamos cuentas y descansamos un poco para salir de noche. En Florencia hay más opciones.
A dos o tres cuadras del hotel vimos un bar muy lindo (Pub Prato Mostodolce), con luces de navidad, guirnaldas y gente joven. Fuimos a tomar y picar algo.
Tomamos dos cervezas de barril, la mía se llamaba "golden age", tenía un gusto frutal. La de Tania no recordamos el nombre, era más amarga. Ambas muy ricas. Recomendable!
En el bar había muchos dibujos pegados en las paredes, los dejaba la gente se ve... algunos eran un poco pantera. Yo no llevé nada, y no dibujé :(
Pedimos algo así como un mixto frito para dos. Venía en una bolsa de papel gigante (como de bizcochos grande) con palitos de brochet para pinchar.
{ Miércoles, 5 de junio de 2013 }
Nos levantamos muy temprano, y a las 8 estábamos sentados en el desayuno.
A las 9:05 salimos para la Galería Degli Uffizi. Teníamos entrada para las 9:30. Había tremenda cola, pero con la anticipada entramos en un minuto (compren anticipada si piensan ir).
Al entrar te controlan, te hacen pasar por un detector de metales y la mochila por un escaner. Luego de mil vueltas subís una escalera y llegas. Arrancamos viendo esculturas, muchas copias romanas de clásicos griegos.
Luego en las primeras salas vimos lo que más me gustó a mí: docento y trecento, los jesuses de esa época eran lo mejor (textura, recursos para claroscuro, color, las expresiones, proporciones, marcos góticos).
Luego vimos pre renaciomiento, y lo que teníamos más expectativa: Boticcelli.
Antes de entrar a la sala de Boticcelli, hay una obra grupal de seis artistas, una es de Boticcelli (Fortaleza), la misma entendimos que es la primer obra documentada del artista. Esa fue una de las que más me gustó.
La sala de es de la más oscuras, vimos La primavera y El nacimiento de Venus, increíbles y enormes. Había unos redondos que eran impresionantes.
Después vimos de todo: Leonardo, Miguel Ángel, Tiziano, Tintoreto, etc.
Nos quedamos un poco tristes porque había muchas salas cerradas por reformas, pero al salir había una recopilación de las salas cerradas, y pudimos ver cosas de Rafael y Bronzino.
Al final hay una sala de Caravaggio, un grande Caravaggio. Una vez leí que nunca dibujaba, creaba todo desde la mancha de pintura directamente, sin dibujo.
Hay una sala enorme con esculturas y cuadros gigantescos, que es hermosa, el techo, las paredes. El techo del segundo nivel es tan lindo como muchas obras expuestas.
También hay cosas pantera en el museo: esculturas delante de cuadros, cuadros ubicados muy altos, manchas en las paredes, cosas curadas un poco raras. Pero si pueden ir vale la pena, hacer cola o pagar para entrar a una hora. Además el museo es muy barato comparado con otros, y con las cosas que podes ver: 6,50€. Nosotros como estamos lowcost, y hacemos la del "uruguayo mochilero" (perdón a los uruguayos mochileros dignos), entramos gratis, pero igual íbamos a pagar si no salía gratis.
Había un balcón abierto, y salimos a sacar fotos, pero apareció un guardia y nos rajó.
Salir del museo puede ser muy complicado, nosotros nos perdemos en todos los museos. Antes de salir pasas por tres o cuatro gift shops, como para que no te arrepientas!!! Nosotros no compramos nada!
Luego de cuatro horas en la galería (!!) nos fuimos a buscar el equipaje al hotel. Como nuestra estadía cambió a último momento, tuvimos que reservar en dos hoteles.
Comimos frente al viejo hotel, y nos volvimos al nuevo que es más en el centro.
Llegamos entre una hora o una hora y media más tarde de lo que habíamos avisado (no recordábamos que teníamos hora de entrada), y al llegar a la puerta (tras subir dos pisos por escalera con los bolsos) encontramos un cartelito que decía: "Gazzola (Tania) call to 055BLABLA".
No pudimos llamar, tenemos bloqueadas las llamadas internacionales con el celular, tampoco mandar mensaje. Por suerte la mamá de Tania (que es una santa), le avisamos y llamó desde Montevideo. Le pasó todas las indicaciones en italiano y logramos entrar!
En el hotel hay wifi! Perdí un rato a Tania, pero logramos compartir fotos desde la cámara y el celular.
Esa tarde llovía un poco, y por un momento pensamos que nos íbamos a quedar en la escalera del hotel hasta la noche. Así que cuando logramos entrar y salimos a pasear nos sentimos libres de hacer lo que nos pinte :)
Aún estaba un poco feo, pero salimos a caminar, íbamos a entrar a la iglesia de San Lorenzo, pero estaba cerrada y cobraban 9€ la entrada (!!). Entramos a unas tiendas de 2da mano de ropa de (grandes) diseñadores y marcas, había una maleta Louis Vuitton a 2100€ (!!!!!!). El vendedor de la parte de hombres era un veterano capo, elegante, metiendo onda. Había pañuelos hermes, lentes, libros, de todo.
Luego nos fuimos a caminar un poco más, entramos a una librería. Primero nos pasamos una hora mirando cuadernos, lapiceras y chucherías (me compré un cuaderno precioso a 1,70€). Vimos pila de libros infantiles, clásicos, italianos, había un par de Bruno Munari (uno eran lecciones de ingles). Me fui a ver los de arte-diseño, pero arrancó una conferencia de un autor en esa zona, y no pude ver mucho. Tania se perdió en los libros de cocina. Compramos uno de postres clásicos de la cocina popular italiana (una edición muy linda).
Al final de la tarde entramos a una tienda H&M que hacía rato estábamos para entrar. Casi cierran con nosotros adentro, las tiendas y locales de Italia cierran a la hora sin vueltas.
Me compré una remera y una corbata, Tania me regaló una bermuda preciosa por mi cumpleaños :)
Tania compró unas chucherías.
Luego fuimos al hotel y usamos un poco el wifi. Nos bañamos y descansamos un poquito. En el hotel teníamos baño compartido, así que nos lo apropiamos un rato y nos bañamos los dos.
La ducha era chica y se iba el agua para todos lados.
Queríamos comer pizza, pero en la zona del nuevo hotel (a dos cuadras del duomo) todo era más caro. Terminamos cerca del hotel anterior, que decía "la mejor pizza de la ciudad".
Pedimos dos copas de proseco (un espumante típico de la zona del norte), y de entrada la bruschetta más cara de Florencia... 5€ (!). No nos podemos quejar, la carta era un libro con fotos, y en la foto había una sola bruschetta igual a la que nos llegó. La pizza vino después, tenía salame y morrón, por suerte era bastante grande. Salía 8€.
El maestro pizzero la amasaba en el momento y la mandaba al horno. El mozo era joven y medio ficha (parecía napolitano).
Les dejamos un euro de propina en moneditas de 1, 2 y con suerte alguna de 10 o 20 centavos de euro. Parecía la fortuna del tío rico. Yo grité "Uruguay nomá" pero bajito, las monedas pesaban pila.
Ese día, al despertarnos, miré por la ventana y en la plaza de enfrente al viejo hotel alguien le había puesto unos carteles colgados que decías "abrazos gratis" en varios idiomas. Tenían unas manitos de cartón sostentiendo (un amor).
Como era cerca de la pizzería, fuimos y sacamos unas fotos. Luego nos fuimos a dormir, por primera vez teníamos una cama de dos plazas de verdad, no dos de una plaza juntas y unidas por sábanas.
Dormimos bien, la habitación es una de las más lindas hasta ahora, pero también la más chica.
{ Jueves, 6 de junio de 2013 }
Es nuestro último día entero en Florencia.
En el segundo hotel también tenemos desayuno incluido, pero ahora es un café chiquito frente al hotel. Te dan un brioche y un café. Yo pedí un capuccino y una medialuna con crema. Poquito (comparado con el desayuno del otro hotel) pero rico.
Ese día teníamos un itinerario largo, lo arrancamos con todo: subimos a la cúpula del duomo! Que estuvo bastante fácil, y es una experiencia muy buena, de las mejores en Florencia.
No había mucha gente, eran cuatrocientos sesenta y pico de escalones, pero la mayoría bien de espacio. Tiene unos cuantos descansos, con esculturas y dos etapas donde ver la cúpula: los vitró de las ventanas muy buenos, y los frescos de la cúpulas fantásticos! de verdad vale mucho la pena subir, Giorgio Vasari un capo.
Desde arriba podes ver la planta de la iglesia con la gente chiquita, disparando flashes.
Subir dentro de la cúpula está muy bueno (Bruneleschi la proyectó con un sistema de doble cúpula), se puede ver los ladrillos, como fue construida, un crá.
En un momento se pone empinado, pero es poco, lo más complicado es que la gente sube y baja una parte por las mismas escaleras, pero cuando subimos había poco transito, además había descansos cada tanto.
Arriba: muy bueno ver Florencia 360°.
Vimos de lejos todo lo que habíamos visitado, tremenda panorámica. Si van a Florencia suban! Vale la pena! Si un gordito como yo subió bastante bien, no debe ser tan complicado ;)
Al bajar nos hicimos un amigo de San Francisco, estaba asombrado porque la cúpula interior estaba rajada, "crack crack" nos decía y sacaba fotos. Además tiene unas grampas enormes para que no se raje más.
En un descanso están los expuestas algunas máquinas que se usaron para construir la cúpula y algunas reformas a la catedral.
Todo el camino estaba grafitado con leyendas, nada muy artístico, todo lo contrario: "Juan", "María y Lucas", "Argentina" y cosas por el estilo. Lo tremendo es que hasta los frescos de la cúpula rayaron! Unos atrevidos! Tuvieron que poner una mampara de acrílico de dos metros para que no escriban más cosas arriba de las pinturas (triste).
Luego que bajamos recorrimos algunas de las calles que no habíamos ido. Entramos a unas papelerías, con cosas lindas pero caras.
Luego compramos tomates cherry en rama, son tan ricos, dulces! Casi dulces como fruta (bueno, es fruta en realidad), no se como describirlos.
Fuimos nuevamente a buscar agua gratis y lavar los tomates. Entramos a una tienda de jabones muy pintoresca.
Después nos fuimos a un mercado de antigüedades, a unas cuadras, que se llama la loggia del pesce. Hay unas tienditas que vendían libros viejos, lámparas, ropa, accesorios, muebles y pila de cosas viejas. Compramos unas postales antiguas, al mismo precio que unas nuevas de ahora. También Tania se compró unas perlitas. Lindo lugar.
Más tarde pasamos por otra iglesia, que no recuerdo el nombre. En Florencia parece que las iglesias grandes fueran de una misma colección! Son muy parecidas las fachadas, no entramos, sale cerca de 9€.
Estaban los mismos músicos que vimos mientras tomábamos un helado el día anterior.
Cruzamos por otro puente y nos fuimos a almorzar a una trattoria que habíamos visto en internet (Trattoria Bordino). Tienen un menú de 7€ con primer y segundo plato. Es muy lindo, adentro es como antiguo.
Pedimos pasta de primer plato, yo tallarines y Tania otros fideos. De segundo pedí una salchicha (eran raros los segundos platos) y Tania pulpo! Quedamos muy satisfechos, y nos cobraron 2€ un agua grande y con propina y cubierto pagamos 20€ (un menú de un plato y bebida en esos lugares salen eso, en bares más feos!).
Cruzamos por última vez el Ponte Vecchio, lleno de gente.
De vuelta al hotel pasamos por una tienda de Bialetti, y por un paseo donde vendían plantas y flores, precioso. También entramos a mirar el hard rock café, re cholulos.
Dejamos cosas en el hotel, pasamos por el baño y salimos nuevamente.
Nos fuimos a un mercado de frutas, pero había cerrado, se ve que es sólo de mañana.
Encaminamos para el Museo de la Academía (la web está re cholula), pasamos antes por una tienda de "sorpresas" y compramos un marco - porta retratos para hacerle un regalo a un amigo en Roma (por eso vieron una hoja calada).
El Museo de la Academia estaba lleno de gente, no pudimos comprar anticipada (sólo web y al otro día nos íbamos). Hicimos una hora de cola, aprovechamos para descansar y tomar un helado. Lo más complicado era que atrás teníamos argentinos medio pesados, una señora que fumaba como vampiro y otros que no entendieron nada de las cosas que vieron y comentaban disparates. Para peor la vieja atrevida se nos quiso colar de viva, le dije "señora, ¿usted no estaba atrás?" y me dijo que "no, no sabía, sin intensión", el marido y los otros que estaban atrás no se colaron.
Al lograr entrar, para sacar la entrada, la vieja nuevamente se quiso colar, esta vez fue otro quien la puso en su lugar.
Fuimos bastantes inocentes con el museo, pensamos que íbamos a ver mayormente esculturas, pero había obras pictóricas muy buenas, de muchos de los que vimos en los Uffizi.
Había una muestra de arte cívico en Florencia, muy buena! Con libros antiguos, publicaciones, objetos, campanas, escudos, esculturas, medallas, monedas, de todo. Valía la pena verla.
Pero toda la gente iba a ver una cosa sola, el David de Miguel Ángel.
Que la verdad está buenísimo, es perfecto. Está muy bien expuesto (creo), salvo por unos sensores de seguridad medio plancha, pegados con cinta.
Al ratito después vimos otras cosas, esculturas y obras del trecento italiano, pero nosotros pensábamos que en el museo había una escultura de Bernini, la buscamos por todos lados, hasta que terminamos preguntando y nada... no había Berninis en el museo de la academia.
Enseguida arrancaron a agitar que cerraba el museo, aún quedaban veinte minutos para el cierre, pero iban corriendo a todo el mundo. Un poco bajón para lo caro que sale (11€) y la hora de cola. Nos fuimos, ni al baño se podía ir ya.
Luego pasamos por unas tiendas que también cerraban, así que terminamos temprano en el hotel (20:30 hs). Acá se hace de noche a las nueve y poco, es casi verano. El sol sale a las siete.
Como era la última noche queríamos salir a tomar algo, un spritz que es un trago con Aperol, proseco y naranja. El mejor Spritz de Uruguay se toma en Bar Lola.
Fuimos a un bar cerca de San Lorenzo que habíamos visto otras veces y nos parecía lindo. Pero lo raro es que cuando pedimos una pizza para picar, nos dijo algo así como que lo ponía en la barra y era gratis.
Habíamos visto que había dos bruschettas y papitas, al rato trajo un plato lleno de porciones de pizza pequeñas, y la gente agarraba un platito se servía y se lo llevaba para la mesa, luego papas, paninis, todo gratis! No abusamos, comimos lo justo, como buenos uruguayos turistas que somos.
{ Nota }
Florencia es la ciudad más linda que visité, no sólo hasta ahora en el viaje, sino en los pocos viajes que hice en mi vida.
Lo que tiene Florencia es el turismo, hay gente de todos lados, no sabes quién es florentino, son de todos lados. En Milán estuvimos sólo dos noches y creo que conocimos un poco a los milaneses.
Luego nos fuimos a la plaza donde está el Palazzo Vecchio, de pasada compramos unos postres muy ricos en una confitería preciosa (muy muy linda) que está en una esquina llegando al duomo, frente al baptisterio (Café Scudieri).
El la plaza había un evento, a esa hora había un show-concierto un poco raro, lo vimos un ratito y nos fuimos. Mañana nos levantamos temprano.
Repito unos detalles que escribí en el post pasado:
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Si no les carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu
{ Lunes, 3 de junio de 2013, desde la tarde }
Al salir de la terminal de Florencia ya te enfrentas a la parte de atrás de la iglesia Santa María Novella.
Fuimos al hotel, es a unas cinco cuadras de la terminal. El camino es por una vereda finita.
La entrada al hotel es linda y amplia, con ascensor ;) !
La mujer del hotel se sorprendió porque teníamos pasaporte italiano, pero éramos uruguayos (creo que pensó que era una truchada).
La habitación es enorme! Lo más lindo es una ventana enorme con vista a una plaza.
Luego salimos a pasear sin rumbo. Fuimos por muchos lados, en Florencia siempre encontrás algo lindo, en cada cuadra, en todos lados!
Primero Santa María Novella, para entrar hay que pagar...
Nos sentamos en una plaza, frente a ella y comimos un panini de jamón y tomate. Mandamos un mensaje para avisar que estamos bien.
De camino a la catedral, una o dos cuadras antes hay una iglesia chiquita, más vieja (Santa María Maggiore). Por suerte entramos! Se estaban casando una pareja asiática!
La ceremonia era en italiano, con traductora, cura italiano, señor tocando el órgano, uno filmando, uno sacando fotos, los padres de uno de los novios y cuatro o cinco personas como nosotros que entramos a ver la iglesia de casualidad.
La mejor era la mamá, que saludo uno por uno varias veces. Los novios estaban contentos, el cura era flor de ficha me parece...
Al salir de la iglesia, gente que pasaba por los saludaban :)
A unos pasos está el duomo, Santa María del Fiore.
Es muy muy lindo, me encantan los colores, los dibujos, las formas, es la más linda de las iglesias que vimos hasta ese momento.
No pudimos entrar en ese momento porque cerraba a las 16 hs., pero volveremos en breve. Le dimos una vuelta todo alrededor, está muy bueno.
Tania se puso su poncho de lluvia aunque sólo caían unas gotas.
Al ratito se puso lindo, seguimos caminando, cada poco encontrábamos algo que teníamos que para a mirar.
Llegamos al Palazzo Vecchio, hay una plaza grande (Plaza de la Señoría), había bastante gente.
Ahí ubicaron al David, pero ahora está la copia. Mejor están las esculturas de al lado, las de la loggia del lanzi. Había un cartel con las reglas de convivencia, dónde decía que no se puede jugar a la pelota adentro!
Luego fuimos al Ponte Vecchio, precioso todo. Seguimos caminando por el otro lado, que hay un poco menos de gente, y es precioso también.
Luego nos encaminamos para volver al hotel, compramos pasajes para Roma (más sencillo esta vez).
Nos pusimos como meta prepararnos rápido, bañarnos y salir a comer a las 21hs (30 minutos aprox.)!!
Creo que salimos a las 21:15, muy bien para nosotros!
Bañaditos y arregladitos, nos fuimos a cenar. Aún era de día!
Comimos en un bar muy lindo, (Antico Mercato o algo parecido). De entrada pedimos unas bruschettas, luego Tania comió unos ñoquis y yo unos tallarines, ambos con salsa de tomate, distintas pero muy ricas.
Tomé una cerveza (birra) Peroni.
Luego salimos a caminar por la noche de Florencia, hicimos un recorrido similar al que hicimos en el día. El duomo de noche está muy bueno también, y las calles de Florencia con la luz y la noche tienen un encanto especial <3
La calle estaba llena de jóvenes, muy fiesteros (quizás no tanto).
Entramos a un mini mercado, había bastante cosa. Nosotros sólo compramos unas galletitas y un agua.
{ Martes, 4 de junio de 2013 }
Nos levantamos tempranito, desayunamos en el hotel (que lo tiene incluido). Nos comimos de todo, a lo peñarol: tostadas, refuerzos, jugo de naranja, jugo de pomelo, café con leche, nutella, medialunas, agua, todo!
En un ratito nos vamos a pasear.
Decidimos ir a pasear y hacer picnic a Piazzale Michelangelo, de camino entramos a una juguetería re grande, había un playmobil pirata gigante y un oso polar. También entramos a una tienda que vendía cosas de Italia, tipo vespa, barila, campari. Compramos cosas lindas.
Cruzamos el Ponte Vecchio, fuimos por el Palacio Piti pero sólo a verlo de afuera.
Luego nos fuimos a caminar por las callecita del otro lado del Arno. Hicimos compras frente a una iglesia: tomates, pelones y cerezas. También en una panadería compramos panes, galletas y pizza.
La subida hasta Piazzale Michelangelo es preciosa, linda de hacer, lo más lindo es ver Florencia desde arriba.
Hicimos picnic en una parte muy tranquila. Los tomates italianos son más ricos, no sé por que... unos vienen en rama!
Entramos a una iglesia que se va a cumplir mil años! Tenía un techo muy lindo, de madera, con dibujos geométricos y en una media cúpula un jesús impactante. Atrás está el cementerio, lleno de esculturas.
La bajada es igual de linda, pero más rápida.
En Piazzale Michelangelo había otra novia asiática, el novio le sacaba fotos (nosotros pensamos que era el novio, no tenía traje ni nada). Le sacó un poco de magia al casamiento de ayer, se ve que en Japón está de moda venir a casarse a Florencia.
De camino al centro descansamos en una placita. Había unos jóvenes (nórdicos) descansando, eran todos muy parecidos y comían frutillas.
Luego volvimos al duomo, de mañana pasamos y estaba lleno de gente. Esta vez entramos.
Dentro es enorme, muy alto y espacioso, bastante distinto al exterior. Lo más lindo es la cúpula desde adentro, decidimos que vamos a subir en estos días ;) (me da un poco de claustrofobia). Los ventanales son muy buenos también, el piso, todo en general.
Fuimos al gift shop que es en el subsuelo (todas las iglesias grandes tienen gift shop, el del duomo de Milán es tremendo, quiere ser más importante que la iglesia).
Después tomamos un helado, después de la experiencia en Milán pedimos chico esta vez. No me gustó que nos atendieran en ingles, cada tanto nos hablan en ingles de una, sin preguntar.
Tomamos el helado escuchando unos músicos en la Plaza de la República.
Encaminamos para el Palazzo Vecchio, ahí hay dos canillas de agua, una gasificada! y otra "natural" (las dos son naturales en realidad). Se aprieta un botón: una vez para tomar directo o llenar un vaso, dos veces para llenar una botellita de medio litro.
En la plaza había un grupo de monjes, Tania le sacó una foto:
Fuimos a sacar entradas para la Galería Degli Uffizi. Vamos mañana a las 9:30 hs.
Pasamos por un local donde Tania se compró unos cosméticos y encaminamos para el hotel. Tania se hacía pis, así que entró a un mc donald´s. En muchos lados cobran los baños 1€ ahí no :)
En el hotel ordenamos, arreglamos cuentas y descansamos un poco para salir de noche. En Florencia hay más opciones.
A dos o tres cuadras del hotel vimos un bar muy lindo (Pub Prato Mostodolce), con luces de navidad, guirnaldas y gente joven. Fuimos a tomar y picar algo.
Tomamos dos cervezas de barril, la mía se llamaba "golden age", tenía un gusto frutal. La de Tania no recordamos el nombre, era más amarga. Ambas muy ricas. Recomendable!
En el bar había muchos dibujos pegados en las paredes, los dejaba la gente se ve... algunos eran un poco pantera. Yo no llevé nada, y no dibujé :(
Pedimos algo así como un mixto frito para dos. Venía en una bolsa de papel gigante (como de bizcochos grande) con palitos de brochet para pinchar.
{ Miércoles, 5 de junio de 2013 }
Nos levantamos muy temprano, y a las 8 estábamos sentados en el desayuno.
A las 9:05 salimos para la Galería Degli Uffizi. Teníamos entrada para las 9:30. Había tremenda cola, pero con la anticipada entramos en un minuto (compren anticipada si piensan ir).
Al entrar te controlan, te hacen pasar por un detector de metales y la mochila por un escaner. Luego de mil vueltas subís una escalera y llegas. Arrancamos viendo esculturas, muchas copias romanas de clásicos griegos.
Luego en las primeras salas vimos lo que más me gustó a mí: docento y trecento, los jesuses de esa época eran lo mejor (textura, recursos para claroscuro, color, las expresiones, proporciones, marcos góticos).
Luego vimos pre renaciomiento, y lo que teníamos más expectativa: Boticcelli.
Antes de entrar a la sala de Boticcelli, hay una obra grupal de seis artistas, una es de Boticcelli (Fortaleza), la misma entendimos que es la primer obra documentada del artista. Esa fue una de las que más me gustó.
La sala de es de la más oscuras, vimos La primavera y El nacimiento de Venus, increíbles y enormes. Había unos redondos que eran impresionantes.
Después vimos de todo: Leonardo, Miguel Ángel, Tiziano, Tintoreto, etc.
Nos quedamos un poco tristes porque había muchas salas cerradas por reformas, pero al salir había una recopilación de las salas cerradas, y pudimos ver cosas de Rafael y Bronzino.
Al final hay una sala de Caravaggio, un grande Caravaggio. Una vez leí que nunca dibujaba, creaba todo desde la mancha de pintura directamente, sin dibujo.
Hay una sala enorme con esculturas y cuadros gigantescos, que es hermosa, el techo, las paredes. El techo del segundo nivel es tan lindo como muchas obras expuestas.
También hay cosas pantera en el museo: esculturas delante de cuadros, cuadros ubicados muy altos, manchas en las paredes, cosas curadas un poco raras. Pero si pueden ir vale la pena, hacer cola o pagar para entrar a una hora. Además el museo es muy barato comparado con otros, y con las cosas que podes ver: 6,50€. Nosotros como estamos lowcost, y hacemos la del "uruguayo mochilero" (perdón a los uruguayos mochileros dignos), entramos gratis, pero igual íbamos a pagar si no salía gratis.
Había un balcón abierto, y salimos a sacar fotos, pero apareció un guardia y nos rajó.
Salir del museo puede ser muy complicado, nosotros nos perdemos en todos los museos. Antes de salir pasas por tres o cuatro gift shops, como para que no te arrepientas!!! Nosotros no compramos nada!
Luego de cuatro horas en la galería (!!) nos fuimos a buscar el equipaje al hotel. Como nuestra estadía cambió a último momento, tuvimos que reservar en dos hoteles.
Comimos frente al viejo hotel, y nos volvimos al nuevo que es más en el centro.
Llegamos entre una hora o una hora y media más tarde de lo que habíamos avisado (no recordábamos que teníamos hora de entrada), y al llegar a la puerta (tras subir dos pisos por escalera con los bolsos) encontramos un cartelito que decía: "Gazzola (Tania) call to 055BLABLA".
No pudimos llamar, tenemos bloqueadas las llamadas internacionales con el celular, tampoco mandar mensaje. Por suerte la mamá de Tania (que es una santa), le avisamos y llamó desde Montevideo. Le pasó todas las indicaciones en italiano y logramos entrar!
En el hotel hay wifi! Perdí un rato a Tania, pero logramos compartir fotos desde la cámara y el celular.
Esa tarde llovía un poco, y por un momento pensamos que nos íbamos a quedar en la escalera del hotel hasta la noche. Así que cuando logramos entrar y salimos a pasear nos sentimos libres de hacer lo que nos pinte :)
Aún estaba un poco feo, pero salimos a caminar, íbamos a entrar a la iglesia de San Lorenzo, pero estaba cerrada y cobraban 9€ la entrada (!!). Entramos a unas tiendas de 2da mano de ropa de (grandes) diseñadores y marcas, había una maleta Louis Vuitton a 2100€ (!!!!!!). El vendedor de la parte de hombres era un veterano capo, elegante, metiendo onda. Había pañuelos hermes, lentes, libros, de todo.
Luego nos fuimos a caminar un poco más, entramos a una librería. Primero nos pasamos una hora mirando cuadernos, lapiceras y chucherías (me compré un cuaderno precioso a 1,70€). Vimos pila de libros infantiles, clásicos, italianos, había un par de Bruno Munari (uno eran lecciones de ingles). Me fui a ver los de arte-diseño, pero arrancó una conferencia de un autor en esa zona, y no pude ver mucho. Tania se perdió en los libros de cocina. Compramos uno de postres clásicos de la cocina popular italiana (una edición muy linda).
Al final de la tarde entramos a una tienda H&M que hacía rato estábamos para entrar. Casi cierran con nosotros adentro, las tiendas y locales de Italia cierran a la hora sin vueltas.
Me compré una remera y una corbata, Tania me regaló una bermuda preciosa por mi cumpleaños :)
Tania compró unas chucherías.
Luego fuimos al hotel y usamos un poco el wifi. Nos bañamos y descansamos un poquito. En el hotel teníamos baño compartido, así que nos lo apropiamos un rato y nos bañamos los dos.
La ducha era chica y se iba el agua para todos lados.
Queríamos comer pizza, pero en la zona del nuevo hotel (a dos cuadras del duomo) todo era más caro. Terminamos cerca del hotel anterior, que decía "la mejor pizza de la ciudad".
Pedimos dos copas de proseco (un espumante típico de la zona del norte), y de entrada la bruschetta más cara de Florencia... 5€ (!). No nos podemos quejar, la carta era un libro con fotos, y en la foto había una sola bruschetta igual a la que nos llegó. La pizza vino después, tenía salame y morrón, por suerte era bastante grande. Salía 8€.
El maestro pizzero la amasaba en el momento y la mandaba al horno. El mozo era joven y medio ficha (parecía napolitano).
Les dejamos un euro de propina en moneditas de 1, 2 y con suerte alguna de 10 o 20 centavos de euro. Parecía la fortuna del tío rico. Yo grité "Uruguay nomá" pero bajito, las monedas pesaban pila.
Ese día, al despertarnos, miré por la ventana y en la plaza de enfrente al viejo hotel alguien le había puesto unos carteles colgados que decías "abrazos gratis" en varios idiomas. Tenían unas manitos de cartón sostentiendo (un amor).
Como era cerca de la pizzería, fuimos y sacamos unas fotos. Luego nos fuimos a dormir, por primera vez teníamos una cama de dos plazas de verdad, no dos de una plaza juntas y unidas por sábanas.
Dormimos bien, la habitación es una de las más lindas hasta ahora, pero también la más chica.
{ Jueves, 6 de junio de 2013 }
Es nuestro último día entero en Florencia.
En el segundo hotel también tenemos desayuno incluido, pero ahora es un café chiquito frente al hotel. Te dan un brioche y un café. Yo pedí un capuccino y una medialuna con crema. Poquito (comparado con el desayuno del otro hotel) pero rico.
Ese día teníamos un itinerario largo, lo arrancamos con todo: subimos a la cúpula del duomo! Que estuvo bastante fácil, y es una experiencia muy buena, de las mejores en Florencia.
No había mucha gente, eran cuatrocientos sesenta y pico de escalones, pero la mayoría bien de espacio. Tiene unos cuantos descansos, con esculturas y dos etapas donde ver la cúpula: los vitró de las ventanas muy buenos, y los frescos de la cúpulas fantásticos! de verdad vale mucho la pena subir, Giorgio Vasari un capo.
Desde arriba podes ver la planta de la iglesia con la gente chiquita, disparando flashes.
Subir dentro de la cúpula está muy bueno (Bruneleschi la proyectó con un sistema de doble cúpula), se puede ver los ladrillos, como fue construida, un crá.
En un momento se pone empinado, pero es poco, lo más complicado es que la gente sube y baja una parte por las mismas escaleras, pero cuando subimos había poco transito, además había descansos cada tanto.
Arriba: muy bueno ver Florencia 360°.
Vimos de lejos todo lo que habíamos visitado, tremenda panorámica. Si van a Florencia suban! Vale la pena! Si un gordito como yo subió bastante bien, no debe ser tan complicado ;)
Al bajar nos hicimos un amigo de San Francisco, estaba asombrado porque la cúpula interior estaba rajada, "crack crack" nos decía y sacaba fotos. Además tiene unas grampas enormes para que no se raje más.
En un descanso están los expuestas algunas máquinas que se usaron para construir la cúpula y algunas reformas a la catedral.
Todo el camino estaba grafitado con leyendas, nada muy artístico, todo lo contrario: "Juan", "María y Lucas", "Argentina" y cosas por el estilo. Lo tremendo es que hasta los frescos de la cúpula rayaron! Unos atrevidos! Tuvieron que poner una mampara de acrílico de dos metros para que no escriban más cosas arriba de las pinturas (triste).
Luego que bajamos recorrimos algunas de las calles que no habíamos ido. Entramos a unas papelerías, con cosas lindas pero caras.
Luego compramos tomates cherry en rama, son tan ricos, dulces! Casi dulces como fruta (bueno, es fruta en realidad), no se como describirlos.
Fuimos nuevamente a buscar agua gratis y lavar los tomates. Entramos a una tienda de jabones muy pintoresca.
Después nos fuimos a un mercado de antigüedades, a unas cuadras, que se llama la loggia del pesce. Hay unas tienditas que vendían libros viejos, lámparas, ropa, accesorios, muebles y pila de cosas viejas. Compramos unas postales antiguas, al mismo precio que unas nuevas de ahora. También Tania se compró unas perlitas. Lindo lugar.
Más tarde pasamos por otra iglesia, que no recuerdo el nombre. En Florencia parece que las iglesias grandes fueran de una misma colección! Son muy parecidas las fachadas, no entramos, sale cerca de 9€.
Estaban los mismos músicos que vimos mientras tomábamos un helado el día anterior.
Cruzamos por otro puente y nos fuimos a almorzar a una trattoria que habíamos visto en internet (Trattoria Bordino). Tienen un menú de 7€ con primer y segundo plato. Es muy lindo, adentro es como antiguo.
Pedimos pasta de primer plato, yo tallarines y Tania otros fideos. De segundo pedí una salchicha (eran raros los segundos platos) y Tania pulpo! Quedamos muy satisfechos, y nos cobraron 2€ un agua grande y con propina y cubierto pagamos 20€ (un menú de un plato y bebida en esos lugares salen eso, en bares más feos!).
Cruzamos por última vez el Ponte Vecchio, lleno de gente.
De vuelta al hotel pasamos por una tienda de Bialetti, y por un paseo donde vendían plantas y flores, precioso. También entramos a mirar el hard rock café, re cholulos.
Dejamos cosas en el hotel, pasamos por el baño y salimos nuevamente.
Nos fuimos a un mercado de frutas, pero había cerrado, se ve que es sólo de mañana.
Encaminamos para el Museo de la Academía (la web está re cholula), pasamos antes por una tienda de "sorpresas" y compramos un marco - porta retratos para hacerle un regalo a un amigo en Roma (por eso vieron una hoja calada).
El Museo de la Academia estaba lleno de gente, no pudimos comprar anticipada (sólo web y al otro día nos íbamos). Hicimos una hora de cola, aprovechamos para descansar y tomar un helado. Lo más complicado era que atrás teníamos argentinos medio pesados, una señora que fumaba como vampiro y otros que no entendieron nada de las cosas que vieron y comentaban disparates. Para peor la vieja atrevida se nos quiso colar de viva, le dije "señora, ¿usted no estaba atrás?" y me dijo que "no, no sabía, sin intensión", el marido y los otros que estaban atrás no se colaron.
Al lograr entrar, para sacar la entrada, la vieja nuevamente se quiso colar, esta vez fue otro quien la puso en su lugar.
Fuimos bastantes inocentes con el museo, pensamos que íbamos a ver mayormente esculturas, pero había obras pictóricas muy buenas, de muchos de los que vimos en los Uffizi.
Había una muestra de arte cívico en Florencia, muy buena! Con libros antiguos, publicaciones, objetos, campanas, escudos, esculturas, medallas, monedas, de todo. Valía la pena verla.
Pero toda la gente iba a ver una cosa sola, el David de Miguel Ángel.
Que la verdad está buenísimo, es perfecto. Está muy bien expuesto (creo), salvo por unos sensores de seguridad medio plancha, pegados con cinta.
Al ratito después vimos otras cosas, esculturas y obras del trecento italiano, pero nosotros pensábamos que en el museo había una escultura de Bernini, la buscamos por todos lados, hasta que terminamos preguntando y nada... no había Berninis en el museo de la academia.
Enseguida arrancaron a agitar que cerraba el museo, aún quedaban veinte minutos para el cierre, pero iban corriendo a todo el mundo. Un poco bajón para lo caro que sale (11€) y la hora de cola. Nos fuimos, ni al baño se podía ir ya.
Luego pasamos por unas tiendas que también cerraban, así que terminamos temprano en el hotel (20:30 hs). Acá se hace de noche a las nueve y poco, es casi verano. El sol sale a las siete.
Como era la última noche queríamos salir a tomar algo, un spritz que es un trago con Aperol, proseco y naranja. El mejor Spritz de Uruguay se toma en Bar Lola.
Fuimos a un bar cerca de San Lorenzo que habíamos visto otras veces y nos parecía lindo. Pero lo raro es que cuando pedimos una pizza para picar, nos dijo algo así como que lo ponía en la barra y era gratis.
Habíamos visto que había dos bruschettas y papitas, al rato trajo un plato lleno de porciones de pizza pequeñas, y la gente agarraba un platito se servía y se lo llevaba para la mesa, luego papas, paninis, todo gratis! No abusamos, comimos lo justo, como buenos uruguayos turistas que somos.
{ Nota }
Florencia es la ciudad más linda que visité, no sólo hasta ahora en el viaje, sino en los pocos viajes que hice en mi vida.
Lo que tiene Florencia es el turismo, hay gente de todos lados, no sabes quién es florentino, son de todos lados. En Milán estuvimos sólo dos noches y creo que conocimos un poco a los milaneses.
Luego nos fuimos a la plaza donde está el Palazzo Vecchio, de pasada compramos unos postres muy ricos en una confitería preciosa (muy muy linda) que está en una esquina llegando al duomo, frente al baptisterio (Café Scudieri).
El la plaza había un evento, a esa hora había un show-concierto un poco raro, lo vimos un ratito y nos fuimos. Mañana nos levantamos temprano.
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martes, 23 de julio de 2013
cuaderno de viaje 2013 { cap 01 }
El viernes 31 de mayo de este año nos fuimos de viaje con Tania ♥.
Lo veníamos planificando desde hace un par de años, y lo logramos hacer este año para seguir festejando nuestro casamiento.
Era la primera vez que viajaba a Europa, la segunda en avión (luego de quince años!) y para ambos la primera vez que hacíamos un viaje tan largo (cuarenta días en total).
Para registrar la experiencia le saqué el polvo a mi primer cuaderno moleskine, que Tania me trajo de Italia en el 2010 y que sólo había usado para la serie de ilustraciones que hice para una publicación en el blog mirá mamá, y este dibujo que nunca había publicado:
Intenté registrar muchas de las cosas que vivimos en el viaje. Al principio iba dibujando y escribiendo casi al mismo tiempo que hacíamos algo, luego al día siguiente, luego un par de días, después semanas, y hasta ahora no pude terminar de registrar el final del viaje (ya en un segundo cuaderno).
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Decidí armar una publicación en issuu, para que sea lo más fiel posible a la versión original.
Van a ser varios capítulos que los voy a ir subiendo de a poco, en la medida que pueda dedicarle un tiempo :)
Si alguno quiere saber más (que los dibujitos), voy a traducir mis apuntes para que se puedan leer un poco mejor!
Arranco con la primer parte (del 31/5 a la mañana del 3/6), el viaje en avión y los primeros días en Milán
{ Viernes, 31 de mayo de 2013 }
Comenzamos el viaje con un vuelo a San Pablo, dónde hacíamos escala para viajar a Milán.
En el vuelo servían la merienda, un sándwich muy raro de jamón y queso, pero con manzana o ciruela.
El avión es chiquito, al principio se movía todo. Había mucha cháchara, atrás iban sentados unos en grupo que se pasaron el viaje charlando. Se me taparon los oídos y escuchaba un barullo constante.
Adelante iban los de Buitres (?).
De inocentes no hicimos el check in web, así que nos tocaron los peores asientos. Tania en el medio, y yo ventanilla. Nos acompañaba una chiquilina que viajaba sola, suponemos que por trabajo.
El aeropuerto de San Pablo es bastante grande (pero no muy lindo), Los baños son chicos y medio sucios.
Pasamos dos horas en el aeropuerto, recorrimos todos los comercios y free shops.
Tania compró fandangos y un agua, R$ 9,40.
Nota: En Brasil todos se cuelan.
En el avión a Milán nos regalaron un nécessaire, que tenía unas medias mentoladas (para el olor a pata), un peine, un cepillo de dientes y una mini pasta.
En el asiento de adelante hay una pantalla chiquita. La mía no funcionaba y una azafata gentil me la arregló (buena onda).
Yo cené un arroz con pollo y Tania una pasta un poco rústica, era más rico el pollo. Me pedí una cerveza ;)
Intenté ver gru, mi villano favorito pero me dormí (no hice nada para evitarlo). Tania la vio toda.
Al lado viajaban dos señoras mayores en tres asientos, se turnaban los asientos dobles para ir acostadas, algún viaje tendrían arriba.
El avión se movió bastante en una parte de la noche, pero igual dormimos tranquilos.
Desayunamos un sándwinch mucho más rico que el de la merienda.
{ Sábado, 1° de junio de 2013 }
Llegamos al aeropuero Malpensa de Milán. Es muy lindo y moderno (más comparando con Guarulhos!).
Tenía un baño pro, canilla para regular la temperatura del agua, secador de manos doble, y toda esa tecnología que me hizo caer que ya no estaba en Uruguay.
En el aeropuerto de Malpensa nos encontramos con un par de fichas que nos dieron la bienvenida.
Ficha n°1: policía con pañuelo y amplio escote en v, muy preguntón: Al principio pensé que era un chanta que nos quería vender un taxi, como lo intentamos evitar nos agarró para las preguntas (nada raro igual).
Ficha n°2: hombre del bus maplensa - stazione centrale: Que al pagarle con un billete 50€ llegó a ver dentro de mi billetera un billete de 20€ y me dijo que le pagara con ese (ojos de lince).
El primer día en Milán fue un poco extremo, pero nos sirvió para viajar más atentos a todo.
El hotel estaba bien, mejor de lo que esperábamos. Nos atendió un chico muy amable que hablaba español claramente.
Nos tocó la habitación 22: ventana a la calle, cama cómoda, tele (no se que hice, dejó de andar con un botón que apreté), lugar para dejar las cosas, perchas, baño, ducha, todo ok.
El barrio del hotel es precioso, casas viejas, flores, balcones, panaderías.
A una cuadra teníamos una avenida comercial (Corso Buenos Aires). Parecía que no había gente en Milán, pero las tiendas estaban llenas.
En una tienda compramos unas ventosas para colgar los cepillos de dientes, primera compra del viaje.
Nuestra idea para esa tarde era comprar una cámara de fotos para el viaje. Teníamos todo visto por internet, sabíamos la sucursal más cercana al hotel y tres opciones de cámara que supuestamente había en stock.
Un vendedor muy amable nos dijo que las tres eras "finitas", ya no tenían más. Pero nos indicó la tienda más cercana dónde podíamos encontrarla.
Antes de ir a buscarla, teníamos hambre (mucho). Decidimos sin pensar mucho comer en un kebab, dónde nadie era italiano pero todos lo hablaban a su manera. Pedimos dos combos con papas y coca cola: no nos entendían nada.
Estaba lleno de gente, no había lugar para sentarse. Unas personas muy amables nos dejaron un lugarcito para poder comer. Todo muy rico, todo muy grande.
En ese local un señor se enojó con Tania porque pensó que no queríamos que se sentara al lado nuestro (momento feo).
Nos tomamos el metro (M2 color verde), muy similar al de bsas (medio desprolijo). Nos bajamos en la estación indicada por el vendedor (cimiano), una chiquilina muy amable nos dijo por donde ir. Afuera de la estación había un edificio muy bueno, con unos juegos de agua, una cosa rara pero linda.
La tienda se llama euronics. El vendedor era pelado con una barba candado finita (bastante crá). Compramos la cámara, todo bien hasta que le compliqué el día pidiendo una boleta con tax free.
Vino un encargado macanudo, al ver mi apellido dijo "Sganga" y se reía, me dijo algo como "Sgangeado, anda torcido" (?!).
Armamos tanto revuelo con el tax free (a esa sucursal no van turistas se ve) que nos terminaron regalando un estuche para la cámara!
Cuando nos fuimos vimos que estaba todo cerrado! Éramos los rompe bolas de la última hora!
La tienda está en un supermercado enorme (coop). Muy vacío, sin música de ambiente, con muchas cosas ricas y diferentes!
Compramos un agua riquísima (uliveto) y unas galletas aún más ricas, de cacao. Un despelote a menos de 2€.
Al salir del mercado había gente pidiendo, un señor comiendo afuera de su camioneta mirando tele y pocas cosas más.
En el metro de Milán para salir de algunas estaciones hay molinete donde tenes que volver a introducir el ticket.
Yo (gil) lo tiré!
Fuimos a contarle a una mujer de seguridad mi error, me cagó a pedos! Me dijo que hace dos semanas le había hecho lo mismo!! Obvio que yo no entendí nada, pero Tania si y le dijo que habíamos arribado hoy!.
Igualmente nos abrió y me miraba con cara de pocos amigos.
Al llegar al hotel nos bañamos, comimos galletas y nos organizamos para el día siguiente.
Quedamos muy tristes porque la cámara no aceptaba las memorias, parecía estar rota... :(
A pesar de eso decidimos no bajonearnos y salimos a pasear.
A una cuadra del hotel hay una especie de plaza, dónde había bastante gente y un bolichito tipo carrito muy lindo dónde comer y tomar algo. Tomamos una birra, Tania robó wifi y publicó una foto para avisar que llegamos bien:
Dimos una vuelta por la de hotel. Había muchos boliches, comida koreana, cosas así. Vimos una librería de comics.
En Milán hay gente de todos lados, pero no tantos turistas, creo que llamamos la atención. En el barrio hay varios hindúes, pasan en autos escuchando música como la de quién quiere ser millonario.
En el bus que nos llevó del aeropuerto al centro, iban una pareja hindú con una nena re linda, tenía un peluche como los de antes. A la mujer no la recuerdo bien, sólo estoy seguro que tenía la mano tatuada.
{ Domingo, 2 de junio de 2013 }
Tania se levantó media enferma, el viaje nos castigó un poco a los dos. Vamos a cuidarnos más, nada de metro y malas comidas por unos días.
Antes de salir a desayunar probé de nuevo la cámara de fotos con la esperanza de que ser arreglara mágicamente, seguía sin reconocer las tarjetas de memoria. Me mandé cualquiera y probé a ponerla en otra posición :P
Obviamente la tarjeta se trancó, Tania la sacó con mucho cuidado con una pinza de cejas. Nuevamente intentamos ponerla en la posición correcta y milagrosamente funcionó!
Desayunamos un cafe latte y un bizcocho. Dimos una vuelta por el barrio y sacamos algunas fotos. De día es precioso también.
Fuimos a comprar pasajes para viajar a Florencia. No fue una tarea sencilla.
La estación de Milán es gigante, muy alta y antigua. Para comprar los pasajes había unas maquinas automáticas, que parecían complicadas. Una mujer nos quiso ayudar, pero sospechamos de su interés y nos fuimos a un local con vendedores (luego vimos que estaba lleno de curreros que te querían vender pasajes o cosas así).
La estación es como un shopping, había una tienda de Moleskine preciosa, hice un dibujo para probar un cuaderno de hojas negras.
Luego nos fuimos a pasear, a una zona que la llaman el quadrilatero della moda, donde hay tiendas de prada, gucci, valentino, etc. Tenían guardias de seguridad en la puerta, nos dio cosa entrar, sólo fuimos a uno de zapatos.
Caminando un poco llegamos al Duomo de Milán, es tremendo, enorme! Lleno de torres y esculturas, no pude dibujarlo. Adentro es muy oscuro, tiene vitrales enormes, con muy buenas ilustraciones. Para sacar fotos te cobran 2€, igual de canuto podes sacar.
Al costado, frente a la plaza del duomo, hay una galería que está muy buena, Vittorio Emanuele II (también con marcas hi).
Cerca de ahí comimos un panini "icaro" muy rico: queso philadelphia, rúcula y jamón crudo. El que te servía era italiano tipo mario bros.
En una heladería que encontramos (chocolat milano), que se ve que es famosa por los helados de chocolate, hicimos cola y todo, tomamos tremendo helado. Recomendación, no ser gordos como nosotros y pedir uno chico! Están de más, pero interminables.
Luego fuimos al museo del novecento. No sabíamos muy bien que íbamos a ver, nos llamó la atención una muestra de Andy Warhol y nos mandamos.
El edificio del museo está bueno, se entra por una parte que es una rampa caracol, las vistas desde ahí están muy buenas, está al otro costado del duomo.
El cuadro que te encontras al arrancar la visita es El Cuarto Estado. Creo que lo más interesante del museo es toda la parte de futurismo, pero también hay obras de Picasso, Modigliani, Braque, etc. En una sala había cosas de Bruno Munari.
Pero lo que más nos gustó a nosotros fue la muestra de Warhol. Era una selección de serigrafías, algunos retratos, sopas campbell´s, flores, etc.
En el museo perdimos el rumbo dos veces, los guías nos decían que nos habíamos salteado partes, o que íbamos contramano. No estaba muy claro el recorrido, y no podías hacerlo libre.
Luego hicimos compras. En Milán hay tiendas muy grandes, en el centro está el corso Vittorio Emanuele, lleno de turistas. Había una tienda de disney medio pelo.
Los milaneses son muy coquetos. Usan ropa entallada, mucho saco, es un básico en Milán. Los hombres se producen mucho, usan pañuelos, bolsos grandes. La milanesas también se cuidan mucho.
Mis favoritos son los italo-arabes y los italo-asiaticos, adaptados a la moda italiana.
Milán es una ciudad cosmopolita, la mayoría son de ascendencia extranjera. Los empleados en los comercios son así, italianos como Balotelli.
Adaptarse a la cena es difícil, todo cierra temprano. Como sólo habíamos almorzado un panini teníamos hambre. A las 22:30 sólo encontramos un bar italo-asiático cerca del hotel.
En Italia se come una pizza por persona, pensé que iban a ser más chicas!
Yo pedí una pensando que era de cebolla, aceitunas y peperoni, al final era de panchos, hongos y algo raro (??!).
{ Lunes, 3 de junio de 2013, por la mañana }
A las 12hs partíamos de Milán rumbo a Florencia, algo así como las 7hs de Uruguay.
Desayunamos en un café muy lindo y moderno. Tomamos un capuccino muy rico, yo comí un bizcocho de miel. El iso de la cafetería era una imagen con dos marcas de tazas de café.
En la tele pasaron un programa de esos que son de radio, pero para la tele.
Volvimos al hotel y preparamos todo para irnos.
El tren que nos lleva a Florencia se llama Freccia Rossa, es muy rápido va a 300km/h.
El paisaje a la salida de Milán es re industrial, pasamos por un deposito de ikea (kilométrico), y por una fabrica y sede central de Barilla.
Llegamos muy bien.
La estación de Florencia (Santa Maria Novella) es mucho más chica, pero es linda al llegar.
Llovía un poquito, pero se ve que llovió más antes. Se llenó de vendedores de paraguas y ponchos de nylon.
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