Cuaderno de viaje 2013 { cap 07: Praga y Berlín }
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles, Sorrento y Venecia :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Martes, 18 de junio de 2013 }
Buen día Praga.
Nos levantamos bien temprano, 7:30. Con el cambio de horario en el vuelo de ida tuvimos que concentrar Praga en un sólo día :(
Desayunamos lo que habíamos comprado el día anterior en un mini mercado 24hs, intentamos hacerlo en nuestra cama de diseño, pero fue más cómodo usar las sillas.
Salimos a pasear.
Primero pasamos por la misma plaza que visitamos por la noche, entramos a la Iglesia Ludmila. Está muy buena adentro, bien distinto a lo que habíamos visto en Italia.
Paseamos por la plaza y vimos mejor la muestra que había en la plaza.
Entendimos por qué había un escenario en el medio de la plaza, con todos los bancos de la misma como tribuna: era un festival de fin de cursos de una escuela!
Hacían las mismas cosas que se hacen acá: cantan y bailan. Las maestras en el medio, atrás de los niños hacen los mismos movimientos que los chiquilines checos.
Había poca gente, los padres se ve que no se cuelgan tanto con los festivales escolares.
Esa noche al volver al apartamento los bancos ya estaban es un lugar natural y no había más escenario.
Agarramos para el centro. El transito de peatón en Praga se te complica a veces, en algunas esquinas no se puede cruzar, o calles sin vereda. Hay que estar atentos a las señales, no se puede andar pantereando.
Paseamos por un parque muy lindo, el olor era muy agradable, floral.
Llegamos al museo nacional, estaba cerrado, igual no era nuestra idea entrar. Sacamos fotos.
Justo ahí nace la Wanceslas Square, una avenida comercial. En el camino del aeropuerto al hotel la vimos con sus luces, muy lindo.
Nos fuimos a la estación. Nuevamente nos trancamos caminando, calles sin vereda, sin cruces de peatón. Vimos que había unos caminos subterráneos, fuimos por ahí.
La estación está en reformas (calculo que en Europa un 30% de las cosas debe estar en obras, si no es más!), la entrada era un poco pantera. Pero cuando bajamos una escalera mecánica aparecimos en un Shopping! Tremenda estación.
Compramos los pasajes a Berlín, un poco caros, pero es un viaje largo en tren.
Volvemos a la Wanceslas, pasamos de nuevo por el camino subterráneo, había algunos fichas raros, pero nos fue tranqui. Por algo no había nadie en esos caminos subterráneos, por algo será.
Paseamos por la avenida comercial, estaba lleno de cambios, todos muuuuuuucho mejores que el del aeropuerto y sin comisiones!
A esa altura eran casi las 11 de la mañana, y el sol arrancó a pegar. Pensamos que al salir de Italia íbamos a zafar del calor, estábamos muy equivocados: ¡QUE CALOR HACE EN PRAGA!
Nos metimos en una galería para escapar un poco del sol, íbamos camino al Mucha Museum. Llegué muerto de calor, pero adentro del museo estaba bien.
El Museo de Alfons Mucha es muy chiquito, pero con obras muy interesantes. Me encantó verlas en vivo! Había algunos originales, muchas impresiones de afiches y algunas pruebas fallidas de impresión (me encantaron esas).
También había algunas fotos, que Mucha sacaba para estudiar poses y luego realizar las ilustraciones, poder ver ese proceso me encantó.
Luego cosas personales, una parte de óleos que pintaba, a mí no me gustó mucho esa parte. También proyectaban un documental, Tania que se sentía mal se sentó un poco a verlo. El sol pega, a veces te sentís mal y te mareas y te duele la cabeza.
No estuvimos mucho visitando el museo, es cortito de ver y queríamos ver otras cosas.
Pasamos por un local de Koh-I-Noor, pero estaba cerrado. Habían salido a descansar o algo que no entendimos :(
Pasamos por la Torre de Pólvora (muy linda), al lado está la casa municipal, un edificio art nouveau divino. En la guía que nos regalaron en la camioneta que nos trajo desde el aeropuerto recomendaban su visita, hay un museo, pero también varios bares a los que se puede ir a tomar algo a un precio normal (a la hora que fuimos aún no estábamos para tragos). Paseamos por adentro, miramos algunos y sacamos varias fotos. Está muy bueno.
Nos fuimos caminando hasta el Old Town Square que era a un par de cuadras de donde estábamos. Vimos el reloj astronómico que era más chiquito de lo que me imaginaba. Como no era la hora en punto no vimos el espectáculo.
El sol estaba pegando cada vez más, teníamos hambre. Decidimos ir a comer a uno de los bares recomendados en nuestra guía, que decían que no eran tan turísticos ni tan caros. Los de la guía son unos crá, te decías: "desconfiar de los bares-restaurant que ofrecen la carta en checo y en ingles, desconfiar aún más de los que sólo la tienen en ingles!"
Igualmente en checo es muy difícil entender algo, no se entiende nada.
El recomendamos que elegimos estaba lleno, así que como no podíamos caminar más entramos a uno que no estaba en la guía, pero no estaba un poquito alejado de la zona más turística.
Un señor nos explicó la carta en ingles, luego nos atendió una moza que hablaba mejor.
Yo no se bien que pedí, entendía los ingredientes.
Muchos de los platos en las cartas de Praga vienen expresados en peso, el que elegí yo era de 200gr. Decía que traía queso y cerdo, y era muy rico! Algo así como una picada de fiambres, queso y salsitas muy picantes, una era de horseradish.
Tania pidió un gulash típico de la zona, algo así como un guiso con carne y verduras, que vino dentro de algo parecido a una cazuela de pan, con tapita :)
Estaba tan caliente y fuerte, nada apropiado para el día caluroso. La gente local nos miraba comiendo eso, pero era tan rico que valió la pena.
Además nos tomamos dos jarras de cerveza de medio litro. En Praga se toman buenas cervezas.
Algo muy bueno de Praga es que es muy barato (para Europa), todo nos salió menos de 400 coronas, menos de 16€, que en ese momento era algo así como 400 pesos uruguayos.
En Praga cuando se te termina la cerveza viene el mozo y te pregunta siempre si queres más, es una descortesía si no te ofrecen más cerveza. No hay que ir con el sí fácil.
Ahora hacía mucho calor, con medio litro de cerveza arriba y luego de pasar por la experiencia gulash y salsa picante, encaramos a pasear, cruzar el puente e ir del otro lado del Moldava.
Antes pasamos por una tienda muy linda, que entramos de casualidad porque vimos algo lindo, y así descansar un poco del sol. Nos encontramos con un local lleno de posters y postales preciosas, que eran replicas de posters históricos, algunos con ilustraciones viejas que fueron las que decidimos comprar.
Ahora que me siento a escribir y pasar en limpio el cuaderno, buscando links de los lugares que fuimos, me entero un poco más del proyecto. Es una empresa que tiene como misión generar empleo para personas con discapacidades mentales y físicas. Se llama Agentura ProVas.
Luego fuimos caminando por la sombra, pasamos por la Iglesia de Nuestra Señora en frente del Týn, una iglesia muy linda que esta tapada parcialmente por otro edificio del Old Town Square, cosa que es bastante común con bastantes iglesias en Praga. No entramos porque cobraban entrada, vimos desde la puerta.
Tomamos un helado, extrañábamos los helados italianos. Pedí uno de pistachio, estaba bien, Tania uno de mango (u otra fruta tropical, no me acuerdo) que no estaba nada bueno.
Seguimos caminando, pasamos nuevamente por el reloj, faltaba media hora para la hora en punto y como no había nada de sombra seguimos caminando y dejamos para luego el espectáculo del reloj.
En un momento tuvimos que parar y entrar a un local por el aire acondicionado.
Se nos terminó el agua, me arranqué a sentir mal. Tania venía medio mal desde que llegamos al museo de Mucha. Igual seguimos recorriendo y viendo cosas lindas.
Cruzamos el Charles Bridge, a pesar de que Praga estaba lleno de turistas el puente estaba medio vacío. Es un puente muy lindo, cada pocos metros una escultura, muy recomendable la visita (pero vayan más temprano o más tarde, o que no sea verano!).
Estaba lleno de vendedores, artesanos y caricaturistas trabajando, tenían unas sombrillas enormes para protegerse del sol.
Al cruzar el puente moríamos de sed, vimos un mini mercado y nos mandamos buscando un agua fría. No había nada frío, alguna cerveza y en el fondo una Pepsi light en lata, aceptablemente frías. La tomamos como en una propaganda, nos hizo bien.
Seguimos caminando, llegamos a una iglesia linda, pero no entramos íbamos camino al Castillo de Praga, pasamos por lugares muy lindos, bares, tabernas medievales. Todo precioso.
Para llegar al castillo teníamos que subir una calle tipo escalera, bastante larga.
Mientras subíamos veíamos lo lindo que es Praga <3 Es distinta a las ciudades italianas que visitamos antes, pero ese momento a pesar de ser bastante distintas me hizo acordar a Florencia, cuando subimos a Piazzale Michelangelo, sus colores.
Descansamos un poco en la escalera, frente a un local que vendía unos bizcochos típicos que son como un resorte, pero no teníamos hambre en ese momento.
Subimos hasta el castillo. Es muy grande, con diferentes estilos conviviendo en el complejo. Cuando entras te chocas con la Catedral de San Vito. Dentro hay un vitró diseñado por Alfons Mucha, pero como la catedral cerraba a las 16hs y llegamos 16:30hs no pudimos entrar :( Giliamos! nos atontó el calor, sabíamos que las iglesias cerraban a las 16hs.
No importó, la visitamos por fuera, que es preciosa. Tiene varias gárgolas que están buenísimas, con el desagüe de la lluvia salía por la boca.
Seguimos caminando por el castillo, que más que un castillo es una mini ciudad con bares, museos y tiendas. Hay un museo del juguete que estaba cerrado también, no se que tan interesante es, seguro estaba bueno entrar pero nuestra estadía en Praga fue muy breve.
Nos colamos unos minutos en un tour en español y nos enteramos de algunas cosas.
Luego salimos a unos jardines muy lindos, con una preciosa vista de Praga.
Paseamos por los jardines, muy prolijos, llenos de flores y con el pasto verde perfectito.
Vimos otra novia y novio sacándose fotos, otra vez orientales. Confirmado: Está de moda casarse en Europa para los asiáticos.
Salimos del jardín, otra vez estábamos muertos de sed, extrañábamos las canillas publicas de Italia.
Bajamos, nos fuimos paseando, a esa hora ya había bajado un poco el sol y estaba precioso para caminar. Queríamos volver al apartamento para bañarnos y salir más cómodos para disfrutar lo que quedaba de la jornada.
Los tickets del metro y tranvía se pueden comprar en unas maquinitas expendedoras en la calle, ya habíamos comprado unos en Roma con un sistema parecido. Veíamos que algunos podían comprar y otro no, la máquina estaba toda en checo y no entendíamos nada, aceptaba unas monedas y otras no. Intentamos dos veces y no pudimos, unos italianos que nos dieron charla tampoco pudieron pero nos pasaron el pique de que también se vendían en un quiosco.
Pasaron como diez tranvías que nos servían mientras intentábamos sacar el ticket! Pero lo logramos.
Según el mapa entendimos que el tranvía nos iba a dejar en un lugar cerca del apartamento, pero dobló en otra calle antes y terminamos en cualquier lado, caminamos unas cuatro cuadras en subida hasta una calle cercana a nuestro vecindario.
En ese camino encontramos una tienda moleskine, muy buena, chiquita, distinta a las italianas que vimos antes. Tenía todo dibujos en las paredes con una estética muy buena. Algunos productos estaban en oferta, pero eran agendas o cuadernos de Mickey, cosas así. Además no eran tan oferta...
Paseando llegamos al apartamento por un camino que no habíamos recorrido, descansamos un poco, nos bañamos y salimos todos limpitos, frescos y lindos.
Yo quería visitar los edificios danzantes de Frank Gehry, fuimos caminando desde el apartamento.
Eran VEINTE cuadras! En el mapa parecía poco, pero fue mucho. Tania fue un poco engañada, pobre.
El edificio está bueno, es más chiquito de lo que parecía en las fotos. Muchas cosas de las que quería ver de Praga eran más chicas de lo que me imaginaba, pero todo más lindo.
Seguimos caminando todo por el costado del canal. Las calles tenían nombres raros y difíciles de pronunciar: Masarykovo nábřeží o Smetanovo nábreží.
Se fue haciendo de noche, Praga de noche es preciosa. Fuimos a uno de los bares recomendados por la guía, decía que eran especialistas en cervezas (igual no había más de cuatro o cinco variedades de cerveza). Nos ubicaron en una mesa adentro, pedimos un plato similar al que yo pedí al mediodía, con otras salsas y unas verduras (pimientos, lechuga y tomate). Además pedimos unos palitos de pan frito muy ricos. No recuerdo la marca de la cerveza, pero era muy buena.
El bar estaba muy bueno, oscuro, con charlas en checo, muchos veteranos en la vuelta. Muy lindo ambiente. Pasamos lindo, nos fuimos contentos a pasear un ratito por la noche de Praga.
Fuimos a ver el reloj astronómico nuevamente, pero esta vez si vimos el show de la hora en punto.
Esperamos unos minutos, había bastante gente, con las cámaras esperando la foto, filmando todo, viendo a través de la cámara. Nosotros nos concentramos en mirarlo y abandonar las fotos.
Está bueno, pero la verdad no me pareció un gran espectáculo. Unos muñequitos pasan por una ventanita, un esqueleto toca la campanita. Tenía todo una red de plástico sujetando todo, no se si para que no roben nada o para que no se caiga...
Luego nos fuimos a buscar el postre, el famoso bizcocho en forma de rulo/resorte. No se el nombre...
En esa panadería mostraban como se hacía y todo, era bastante caro para lo que era, pero estuvo bueno probarlo. Son como las tortas fritas en Uruguay.
Volvimos caminando, yo tenía un cacho de preocupación por la vuelta. En el día nos habíamos cruzado con un par de fichas, pero siempre tranqui. Teníamos que pasar cerca de la estación (que en todos lados por lo general son zonas feas) y por un parque. No teníamos metro que nos dejara cerca, y menos donde comprar tickets. Igual llegamos bárbaro, nos dormimos como los mejores.
{ Miércoles, 19 de junio de 2013 }
Nos levantamos tempranito nuevamente, desayunamos en un bar a la vuelta del apartamento.
No nos entendíamos mucho con el personal que atendía, pero como en Praga todo lo referido a la cafetería tiene nombres italianos se nos hizo un poco más fácil.
Desayunamos un capuchino con un panini salado y un bizcocho dulce, de yapa nos llevamos dos roscas chicas con sésamo afuera, con la idea de comerlos en el viaje a Berlín. Venía en una bolsita muy linda, la gráfica del local estaba buena.
Tempranito dejamos el apartamento. Salimos con todas las valijas con la idea de dejarlas en la estación en un guarda bultos que vimos el día anterior, e irnos a pasear hasta la hora que sale el tren.
Fuimos en metro, Tania averiguó una combinación interesante con la que llegamos bien rápido.
La estación donde tomamos el primer metro parecía de una película de ciencia ficción.
Las escaleras del metro son muy empinadas y van muy rápidas, llegamos enseguida. De la estación del metro subimos al medio de la estación: joya!
Dejamos los bolsos en el locker, se usa con monedas como los que pusieron alguna vez en los supermercados de Montevideo. Algo hicimos mal y nos comió unas monedas, por suerte al lado estaba una medio encargada del local enseñándole a una nueva y nos ayudó.
Fuimos al centro, a pasear y gastar las coronas que nos quedaban.
Tania necesitaba un sombrero urgente. Vimos una tienda en liquidación muy barata, pero no encontramos gorro para Tania, si compramos varias cosas.
En una tienda que vimos un poco más adelante Tania consiguió su sombrero! Era igual de barata y con más onda.
Para terminar las compras pasamos por la tienda que vimos cerrada el día anterior de Koh-I-Noor. Era chiquita, sin mucha variedad, pero vendían unos lápices muy interesantes. Había unos mecánicos con portaminas buenos, pero no sabía si iba a conseguir repuestos luego. Compré unas gomas de colores preciosas con el logo, un lápiz de goma y otros blancos y de grafo común.
No compramos mucha cosa, pero me saqué un poquito las ganas de tener cosas para dibujar, hasta el momento sólo había comprado unos cuadernitos.
Seguimos paseando, caminamos por las calles de Praga que nos encantaron. Pensamos en ir a comer a unos bares que nos dieron folletos con promociones muy económicas. Al llegar una vieja en la puerta nos empezó a atomizar y nos fuimos, cuanto más pesados son los vendedores, menos nos venden a nosotros.
Terminamos en uno enfrente que quedaba en un patio interior hermoso, con plantas, sombra y precios razonables. Justo lo que nos gusta.
Comimos muy bien y muy rico, yo comí un plato con unos bifes finitos de carne con una salsa muy rica, que traía crema con una gotita de salsa bien dulce, combinado con unos panes hervidos: espectacular. Tania comió un palto con una salsa de carne de cerdo, traía repollo cortado bien finito y los mismo panes hervidos, muy bueno también.
Para despedir Praga tomamos dos cervezas distintas, no recuerdo los nombres, ambas muy buenas.
Lindo lugar para comer Praga!
De lo que conocimos, recomiendo comer en Nápoles y Praga. Para volver gordito, barato y todo muy rico.
Volvimos a la estación, caminando tranquilos. También hacía mucho calor.
Hicimos otro camino, bastante pantera pero sin pasar por los caminos subterráneos. Llegamos bien de hora, levantamos los bolsos. Nos quedaban 100 coronas que queríamos gastar en una coca cola y algo rico. Entramos a un quiosco en la estación, pero tenía todo natural. Tania entró a un bar, pero no la llegaron a atender, tuvimos que salir medio rápido a los andenes para tomar el tren. Las distancias en las estaciones son bastante largas y los tiempos justos.
Cuando avisan que está llegando el tren y se confirma el andén la gente pone loca y sale corriendo. Yo me pongo nervioso con esas cosas, pesado e insoportable (pobre Tania), sumado al calor peor la cosa.
Subimos al tren. Encontramos los asientos perfectamente, íbamos solos y con aire acondicionado: impecable.
Tania fue al bar del tren, que según me contó era re pantera, las cosas las tenías que agarrar de cajas, compró una coca que saló una fortuna, se gastó todas las coronas que nos quedaban y quedó debiendo, je. El tren no era un freccia rosa :/
También me contó que en algunos vagones no había aire acondicionado y que había gente apretada sufriendo el calor.
Mientras Tania paseaba por el tren, se nos sentó una pareja junto a nosotros, eran dos tremendas fichas! Una extraña pareja de jóvenes que hablaban en ingles. Fueron charlando y haciendo chistes entre ellos todo el viaje. El llegó todo sudado, apoyó su coca cola junto con nuestras cosas, nos invadieron un poco. En el medio del viaje se pasaron a otros asientos del otro lado del pasillo.
Ahí él se durmió y se puso a roncar a cara de perro. En una, antes de que se bajaran del tren, ella se sacó la bombacha (con la ropa puesta) y se puso un short por abajo de la pollera, a pesar de que el baño estaba a 10 metros del asiento, decía "it´s embarassing" o algo así.
Luego de 5 horas llegamos, demoramos bastante en llegar.
{ Berlín }
La estación de tren Berlín HBF está buenísima, la más moderna que habíamos visitado (creo que es la más moderna de todo el viaje) y estaba impecable de ordenada y limpia, pero era enorme y llegamos medio desorientados. Teníamos que tomar un metro hasta Alexanderplatz, pero no sabíamos dónde era la estación de metro. Pensamos en salir a caminar y buscar un cartel o algo. Las líneas de transporte público en Berlín son miles! Ves el mapita y no entendés nada, líneas de todos los colores!
Hay unos que son S que mayoritariamente van por la superficie, otros U tipo subte que van por abajo, H y M que no se la diferencia, porque había ómnibus y tranvías de los dos. Otros era Re no se que, de esos nunca tomamos. Al principio parece un caos, pero cuando lo entendés te das cuenta que es perfecto.
Una mujer que hablaba español (capaz era uruguaya) nos vio perdidos y nos indicó un poco, estaba con su hijo que se ve que conocía Berlín y nos dijo dónde y como teníamos que hacer para tomar el metro. Lo encontramos, pero ahora el desafío era sacar el ticket para el metro, que al final era una papa porque podías cambiar el idioma y poner español, hasta billetes podías poner y te daba cambio!
El transporte público en Europa es caro en general, pero funciona muy bien, sobretodo en Berlín. Aquí el pase para todo un día costaba €6,50 y un boleto de un viaje €2,40, así que con tres viajes te convenía el pase de todo el día.
Tomamos un S a Alexanderplatz, nos bajamos y combinamos con un U2, dos paradas y nos bajamos en Senelfederplatz, nuestra estación por cinco días :)
El barrio donde nos quedamos está muy bueno, es muy tranquilo. Pasan algunas bicicletas, casi no hay autos, mucho verde, calles tranquilas y lindas.
Fuimos caminando perfecto hasta el apartamento, teníamos que poner un código en la puerta y saltaba una capsulita con las llaves. Lo más sencillo se nos complicó, no encontrábamos el apartamento dentro del edificio, un señor nos vio perdidos y nos indicó que eran al fondo, subiendo tres pisos por escalera.
Una vez adentro nos bañamos y descansamos un poquito. El apartamento es chiquito y compacto. No había lugar para las valijas, pero como pasamos bastantes noches sacamos todo de las mismas y lo guardamos en el ropero, y las valijas las pusimos arriba del ropero.
Salimos a pasear por la noche en el barrio, eran las 22:30hs y ya estaban todos los comercios cerrados, los bares ya tenían cerradas las cocinas. Caminamos por la calle Prenzlauer Allee para conocer.
Luego nos sentamos en un bar para tomar una cerveza, al rato nos dimos cuenta que era un restaurant mexicano, en la zona había varios bares latinos. Nuestro Barrio se llama Prenzlauer Berg.
Tomamos dos cervezas muy ricas, una de las mozas hablaba español, pero no era latina.
Luego nos fuimos a dormir, mañana conoceremos más de Berlín.
miércoles, 19 de febrero de 2014
miércoles, 12 de febrero de 2014
cuaderno de viaje 2013 { cap 06 }
Cuaderno de viaje 2013 { cap 06: Venecia, Burano, Murano, Praga }
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles y Sorrento :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Sábado, 15 de junio de 2013, Nápoles por la mañana }
Nos levantamos 6:15hs (algo así como las 1:15 hs de Montevideo), fuimos al baño, comimos dos galletas y nos fuimos. A las 7 hs estábamos esperando un bus al aeropuerto de Nápoles (Capodichino), a las 9hs volábamos a Venecia.
Llegamos rápido al aeropuerto, estaba todo tranquilo, despachamos los bolsos (una valija), averiguamos dónde teníamos que entrar, fuimos y no había nadie, así que decidimos ir a desayunar tranqui antes de entrar. Hicimos tiempo, cuando fuimos al embarque había tremenda cola, pero igual nos dio el tiempo, quince minutos antes estábamos en el avión sentados para despegar.
El avión era chiquito como el que viajamos de Montevideo a San Pablo, pero mucho más prolijo. El vuelo fue muy bueno, rápido y sin movimientos. 10 y poco estábamos en Marco Polo.
Nuestra valija grande nos la prestó mis padres (Mabel y Neslon). Estaba rota y Nelson (carpintero soluciona problemas) le hizo un pie de madera. Cuando fuimos a buscar los bolsos que despachamos vino rota :( Ahora no se puede parar sola, necesita ayuda de una pared o columna.
Nos tomamos un bus hacía Piazzale Roma en la isla, compramos boleto de ida y vuelta, el lunes volvemos al aeropuerto, así es más barato ;)
{ Venecia }
Es muy lindo. Hicimos una larga caminata hasta el hotel, hacía mucho calor y los caminos, calles y puentes de Venecia no están pensados para ir con valijas, me morí de calor de nuevo!!
Al llegar a la zona del hotel no encontrábamos la calle, nos metimos por cualquier lado, una chiquilinas nos quisieron orientar, pero no encontramos el hotel...
Un veterano buena onda nos vio perdidos, nos explico que la calle que teníamos como dirección en realidad es la zona, que había que buscar el número por distintas calles cercanas.
Dimos mil vueltas, el veterano nos acompañó, se metió en un pasillo horrible, y luego lo encontramos! Grande el vete!!
Nos abrieron la puerta por el portero, y Alan el dueño del B&B, nos acompaño al apartamento, subió la valija de Tania sin pedir propina ;)
Alan es brasilero y es buena onda. En Venecia tenemos habitación con baño compartido, son sólo tres habitaciones, pero en la mañana es un poco complicado el tema, pero... tenemos heladerita (frigo bar) de nuevo!
Salimos a caminar y pasear por Venecia. Como desayunamos temprano, almorzamos temprano. Una pasta con entrada (ensalada) y vaso de coca, todo el menú €10, que para ser Venecia no está mal (todo es muy caro en Venecia), luego vimos que todos los más baratos eran restoranes italo-asiáticos, que no eran los más ricos.
Paseamos por mil calles, no teníamos destino, nos fuimos guiando por cartelitos.
Venecia es un pedo, un laberinto. Todos andan con mapas en las manos, todos perdidos. Ese día nos queríamos perder por la sombra.
Llegamos al Puente de Rialto, lindo. Comimos una ensalada de frutas con: kiwi, sandía, melón y ananá, la llamaban "la bomba", para mi algo que sólo tiene fruta no puede ser una bomba.
Luego llegamos a Plaza de San Marco, la iglesia (San Marco) es linda por fuera pero no entramos porque había mucha cola y ya estábamos un poco saturados de iglesias. Pero la plaza es enooooorme!
Para huir del sol pensamos en entrar a ver una muestra de Monet que había, pero era muy cara 30€ un pase al museo, más 6€ para la muestra, no entramos.
Caminamos por varias calles, todas muy lindas, no recuerdo buen creo que entramos a alguna iglesia chica, no se.
En Venecia hay muestras de arte por todos lados, muchas pagas, está la bienal, que sale bastante también y es enorme para ver. Pero en algunos lugares de la isla hay muestras dentro del marco de la bienal y son gratis.
Entramos a una con instalaciones hechas con tubo-luz que se mezclaban con otras cosas. Algunos tubo-luz cortaban muebles divinos, una pena para mí. Vimos un libro con bocetos que hicieron para la muestra, me gusto. Luego vimos una casita hecha con tubos también (??).
Lo más lindo de la muestra era la casa donde estaba, en una parte podías salir y ver uno de los canales. Tania sacó fotos muy lindas.
Nos sentamos un rato, cuando nos paramos me mareé un poco, el calor pega che...
Caminamos, caminamos y caminamos más, llegamos a un parque dónde es la bienal, nos sentamos un ratito. En un banco una pareja española discutía, tenían un perro, luego los vimos paseando los tres por otro lado.
Nosotros nos descalzamos y descansamos un rato a la sombra, enfrente había cuatro viejas italianas sentadas en un banco.
La gente que paseaba por el parque era una onda "artista bohemio".
Pensamos en volver en vaporetto, pero averiguamos y salía 7€ (la hora), había otro pase de 12hs a 18€, así que dejamos el paseo para el día siguiente y nos volvimos caminando. Pasamos por otras calles, entramos a una iglesia donde nos quisieron cobrar 2,5€ y nos fuimos.
Entramos en otra donde había una muestra muy buena (también en el marco de la bienal), de un artista chino (Ai Weiwei) que con unos contenedores enormes, que eran como maquetas realistas contaba su experiencia cuando estuvo preso, y más detalles que no recuerdo y no entendí del todo.
Luego volvimos al hotel, pasamos por el baño y nos fuimos al supermercado a hacer unas compras para la cena. Compramos en un coop (como al que fuimos en Milán, pero mucho más chiquito), nos llevamos cosas para hacer una picada en la noche: una caja de campari soda pack x5 (una botellita viajo desde ese día a Montevideo para mi amigo Guille), un paquete de tostaditas, un pedazo de queso muy rico, algo así como un paté de tomates secos (muy rico), 200gr de jamón crudo, un pack de tres cervezas Peroni chicas.
Muy rica picada en Venecia.
Esa noche estábamos muuuuy cansados, pero igual salimos, no nos queríamos perder Venecia de noche. Caminamos, fuimos a ver el puente de Rialto y la plaza de San Marco en versión nocturna.
La plaza es muy linda de noche, en unos bares medio top que hay en la plaza tocan orquestas, se pone lindo. Había un ficha que tocaba la flauta y hacía payasadas al público, pero la banda estaba buena.
Fuimos a ver el mar, la noche estaba preciosa, había una novia sacándose fotos (otra más).
Novias italianas vimos en el Coliseo, y en Venecia andan por todos lados!
Volvimos al hotel.
La habitación es bastante calurosa, pasamos la noche con mucho calor, pero que lindo es Venecia.
{ Domingo, 16 de junio de 2013 }
El desayuno en el b&b de Venecia te lo sirven en la habitación. La noche anterior Alan nos preguntó a qué hora lo queríamos y nos lo trajo media hora más tarde, je. Pidió disculpas, pensó que habíamos dicho a las 8:30 y no las 8:00hs.
Luego de esperar turno en el baño salimos, era día de paseo en vaporetto! Compramos pase de 12hs (el de 18€) y lo hicimos rendir.
Primero tomamos un vaporetto a Burano, un viaje largo, lo hicimos sentados pero un poco al sol. El barco está bueno, es un ómnibus que va por el agua, pero va parando en una "vereda" y luego en la de enfrente.
{ Burano }
Burano es una isla chiquita, se caracteriza por las casitas de colores y por el trabajo con textiles. Nos gustó mucho.
Paseamos, sacamos fotos, todo parece una escenografía armada para el turista.
Luego de caminar bastante almorzamos en un bar medio auto-service cerca de la estación de vaporetto. Tenían varios combos de comida frita, papas + pescado frito, rabas de calamar o mix de pescado. Tania pidió mix, yo rabas. Te lo servían en una ventana desde un mostrador... luego vos te agarrabas la bebida de adentro, podías elegir de un montón de opciones, yo tomé un spritz ya preparado en botellita y Tania una coca light.
El próximo vaporetto demoraba media hora en pasar, así que nos tiramos en una placita un mini parque que había con árboles y pasto bien prolijo que hay al lado de la estación. Descansamos un ratito.
Cuando arrancamos a prepararnos vimos que estaba llegando el vaporetto a la estación! Corrimos u entramos justito, el barco era más chiquito que el vinimos. Fuimos parados una parte y luego nos sentamos.
Destino Murano.
{ Murano }
Murano es otra isla, famosa por el trabajo con cristal y vidrio. Está lleno de tiendas que venden productos con cristal de murano, a mí no me gustaron mucho las cosas, sólo las arañas de techo y poca cosa más :(
Recorrimos una parte de la isla, Murano es más grande que Burano, entramos a una iglesia que estaba muy buena (Chiesa di San Pietro martire), con varias pinturas interesantes.
Al rato nos fuimos de Murano, luego de recorrer un poco.
Queríamos tomar un vaporetto tipo paseo, la idea era tomar uno que vaya por el canal central y ver la ciudad desde el barco. Al final tomamos uno que no recorrió tanto, nos dejó en la estación de tren y desde ahí paseamos por una parte de la isla que aún no habíamos recorrido.
Hacía mucho calor, caminamos hasta llegar al puente de Rialto, ahí nos tomamos otro vaporetto que sí fue por el canal central hasta plaza San Marco: un paseo precioso, fuimos afuera mirando todo. Ves Venecia desde un punto que sólo lo podes realizar en vaporetto, en taxi o góndola. Los gondoleros cobran desde 80€ un paseo de 30-40 minutos, las góndolas están buenas. Quedará para otra oportunidad, es muy caro.
En Venecia hablan dialetto también, en esta región es el dialetto veneto. La familia por parte del padre de Tania son del Véneto, de un pueblito llamado Rossano Véneto. La abuela de Tania nació ahí, el papá aprendió dialetto de niño. Dice la historia que cuando el papá y la mamá de Tania viajaron a Venecia, el papá de se conversó a un gondolero con el verso de que era de la zona y se había levantado una gallega, todo para que le haga descuento en una góndola, aprovechando que hablaba el dialetto veneto.
Paseamos un poco más por Plaza San Marco, tomamos un helado medio pelo y bastante caro. El mío era de Melón, Tania creo que tomó de pistacho. Decidimos tomarlo de uno de los puentes de Venecia, mirando góndolas. La gente pasa y saluda, es como que todos se ponen contentos en Venecia, las parejas se quieren, algo transforma a la gente.
Desde lejos se escuchaba cantar un gondolero, hoy en día no cantan los gondoleros, están para otra, más para la plata. Pero podes contratar el servicio de un músico y uno que te cante no se por cuantos euros. El que escuchamos nos lo imaginamos con un Pavarotti de gordo, por la voz que tenía. Al final era un viejito flaco chupado.
En Uruguay con esa voz salís en murguista o parodista de los que cantan (no los que bailan).
Como decía la gente en Venecia parece más feliz, también cambian su vestimenta, usan gorros y antifaces. Es como que un espíritu se los apodera y pierden la vergüenza de su país.
Luego del helado nos tomamos un vaporetto que nos llevó al hotel, a esa hora se vuelve todo el mundo de los paseos, van los barcos llenos de gente, el viaje fue muy apretado.
Nos bañamos y comimos, terminamos la comida que nos quedó del día anterior. Mañana viajamos y no podemos cargar mucho.
Aprovechando y nos tomamos el último vaporetto!! Así veíamos desde el canal Venecia de noche, fueron seis vaporettos ;) lo hicimos rendir.
Nos sentamos mirando el mar en un banco, nos llevamos un campari soda y una cerveza del día anterior también.
Caminamos un poco de nuevo, paseamos y volvimos a la Plaza San Marco, estaba tocando otra banda. Cuando terminó coordinadamente arrancó la otra banda que habíamos visto la noche anterior. Tocaron Evita y una de Piazzola que habíamos escuchado ayer, el de la flauta seguía haciendo monadas.
Al igual que en los eventos populares en Uruguay, en toda Italia en los lugares turísticos están los que venden el cosito azul que tiran al cielo y va cayendo como un helicóptero. Hay gente a la que se la venden de pesado o de rompe bolas.
De camino al hotel nos tomamos otro helado, pasamos por una heladería de verdad (no como la de la tarde) así que nos sacamos las ganas de tomar un helado enserio. Yo tome uno de "chocococo" que es de chocolate blanco y coco. De niño en Batuk o en Monte Bianco siempre pedía helado blanco de chocolate blanco y coco :)
Volvimos caminando, no teníamos más pase de vaporetto. Paseamos por las calles de Venecia, son muy lindas. Venecia y Florencia de noche son las ciudades que más me gustaron hasta el momento. Volvimos a dormir al hotel, mañana paseamos parte del día en Venecia y luego volamos a Praga, chau Italia. A dormir.
{ Lunes, 17 de junio de 2013 }
Nos despertamos y desayunamos en la habitación. El desayuno era igual al día anterior, pero comimos menos, nos guardamos parte para el viaje.
Nos bañamos antes de salir del calor que pasamos en la noche, y el que se venía para el resto del día. Luego de las 10hs no tendíamos más baño y a las 18:50hs salía el avión.
Dejamos las valijas en el B&B, Alan buena onda nos la guardó hasta las 16hs. En la habitación había un cartel que decía que cobraban 6€ por guardarlas, por suerte no nos cobró nada al final.
Decidimos volver a San Marco, para entrar a la iglesia, pero había tremenda cola, decidimos no perder el tiempo y nos fuimos a pasear a otro lado.
Primero fuimos al mercado Rialto, un lugar muy lindo, donde venden frutas y verduras. Nos compramos dos mini-sándwich en una tienda de tapas. Salían 1,5€ y tenían jamón crudo.
En la feria compramos también unas cerezas, como las que comimos en Florencia. Un euro de cerezas, por favor.
Nos fuimos a pasear por una zona que aún no habíamos ido, hacía mucho calor!
Antes de todas las vueltas fuimos a un cyber, el único de Venecia! Reservamos un taxi que nos llevaba del aeropuerto al hotel en Praga, hacer un par de check-in de vuelos. Los 30 minutos del cyber salieron 5 EUROS!!! altos chorros!!! con las impresiones terminamos pagando 7 euros.
Recomendación, no dejen nada para resolver en Venecia.
Luego de ir al mercado, nos fuimos al gueto judío, paseamos un poco. Casi nos metemos en un lugar, pero una señora salió y nos dijo que teníamos que entrar desde el museo. Nos fuimos a comer.
Queríamos comer pizza para despedirnos de Italia, pensamos que iba a ser algo sencillo, encontrar un menú turístico de pizza no tan caro. Caminamos, caminamos y caminamos, y todo era caro, no ligamos. Decidimos comer en uno más o menos, que no salió taaaan caro, ni era taaaan rico.
Pizza rica y barata: Nápoles.
Luego fuimos a una tienda que habíamos visto el día anterior cerrado que vendían cosas de una estética retro, vendían juguetes, cosas de música y películas. Compramos unos pins tipo japoneses muy lindos.
Nos fuimos camino al hotel a buscar las valijas, decidimos tomar un último gelato italiano, en Grom mi heladería favorita, de las mejores que probamos.
También compramos en el super mercado algo para el viaje o para comer en Praga por si llegamos y está todo cerrado, unas toritas tipo pastaflora de chocolate, unas galletas muy ricas con gusto a romero, y un atún.
Fuimos a buscar las valijas, Alan nos dejó ir al baño nuevamente, un crá.
Ahí si nos animamos a comenzar la caminata a Plaza Roma, mucho calor, pero había algo de sombra, 30 minutos caminando.
Un apunte: No me quejó! Prefiero calor de paseo a frío trabajando, pero hizo calor, la pucha!
En Plaza Roma nos tomamos el bus al aeropuerto, llegamos, subimos en ascensor, despachamos los bolsos (el vuelo venía con promo, dos bolsos de 20kg gratis, los nuestros pesaban mucho menos). Quisimos hacer el tax-free, pero nos dijeron que se hacía antes de irse de Europa, no de cada país.
Pasamos a la zona de embarque, nos separaron con Tania y ella tenía los dos pasaportes y el check-in y me puse nervioso, al final no los necesitaba. Parece que a Tania le sonó el detector de metales, pero no tuvo problema.
Buscamos un cambio por todo el aeropuerto, en República Checa se usan coronas, no euros. No encontramos, paseamos y miramos revistas en un quiosco. En Marco Polo tenían una cabina, algo así como una sala de fumadores, muy triste. Están en vidriera, todos locos fumando.
Antes de subir al avión vimos un cambio, pero no le quedaban más coronas. Claro, todos los que viajaban en el vuelo las compraron antes que nosotros.
Estuvimos un rato para subir al avión, creo que no había bus que nos llevara del embarque al avión.
En el avión nos dieron asientos pasillo y medio, la ventana estaba libre, no apareció nadie entonces nos pasamos para ahí.
En el vuelo iban muchos asiáticos, todos con hambre, se llevaron de todo para comer: cajas de pizza, paninis!.
Atrás nuestro una arrancó a comer algo con un olor muy fuerte! Además lo apoyó al costado de atrás del asiento de Tania, pobre la mató el olor. Sumado al olor que tenían varios del calor que hacía en Venecia, no fue un viaje agradable.
Los azafatos agarraron de punto a varios asiáticos, les sacaban la cajas de pizza de arriba (se dormían con la caja en la panza, una imagen no muy linda, tipo Homero Simpson), les enderezaban los asientos mientras dormían, cosas así.
Esas cosas hicieron que el viaje no sea tan agradable como el de Nápoles-Venecia, pero el vuelo fue bueno.
{ Praga }
Llegamos a Praga. Mientras esperábamos los bolsos vimos un cambio. Una mujer con cara de buena (una fachada) estaba atrás. Necesitábamos coronas, para pagar el apartamento y comprar algo de noche y mañana de mañana. El apartamento era lejos del centro...
NOS MATÓ con el cambio !!
El peor cambio de la historia, además de la nada nos cobró una comisión de 10% y nos quería convencer de que íbamos a necesitar más, que no nos iban a dar para nada, que así teníamos menos comisión, una versera! Nos mostró una planilla con precios de cosas por ejemplo: cena para dos: 700 coronas, nosotros nunca gastamos más de 500 en la cena, luego una caricatura en el puente Charles nosecuanto!!!
Nosotros queríamos solo para pagar el hotel y una cena y un desayuno. Cambiamos 130€, al final el apartamento lo pagamos en euros, nos compramos de todo, comimos re bien y nos sobraron coronas. Nuestro amigo Guille nos había advertido, pero no pudimos cambiar antes...
El vuelo llegó temprano unos diez minutos antes, nuestra valija fue la primera en salir! Así que nos fuimos rápido de esa zona. Supuestamente nos esperaba alguien para llevarnos al hotel.
¿Quién no quería de niño alguien esperándolo en el aeropuerto con un cartelito con su nombre?
La verdad es que había muchos cartelitos, ninguno con nuestros nombres :P
Los choferes llegaban, había llegado adelantado el vuelo, así que caían corriendo a buscar gente, ninguno con nuestro nombre (en realidad el de Tania, que era la que hizo la reservación).
De repente apareció uno que decía Mr. Garzorla (o algo parecido) el apellido de Tania es Gazzola, yo quería ir a preguntarle si éramos nosotros, capaz pensó que Tania era hombre (?), se equivocó al escribir, no se... Tania no me dio pelota, por suerte! Enseguida apareció el nuestro!!!
Lo seguimos hasta la camioneta, había una pareja de gringos veteranos y un veterano gringo solo, esperándonos. Subió nuestras valijas, nos acomodamos y nos fuimos.
Los gringos iban en los asientos del medio, nosotros atrás del todo, escuchando su charla en gringo.
Paseamos por varios lados, Praga es muy lindo!! Distinto a Italia, pero hermoso igual.
Como fuimos los últimos en bajar nos hicimos un paseo tipo city tour en la camioneta, el chofer nos contaba que era cada cosa. Dio cuarenta vueltas para llegar al apartamento.
Nuestra idea era llegar al mediodía a Praga, pero AirOne nos cambió dos veces el horario del vuelo. El límite de entrada al apartamento era las 19hs, pero llegamos a las 21:30. Tuvimos que pagar un plus, para que fueran a darnos la llave y detalles.
El chofer se peleó con uno en la calle, pero siempre correcto y en checo. Pasa que algunas calles en Praga son muy angostas.
Al dejarnos en el apartamento nos dejó de regalo una guía de Praga y un city tour. Un crá.
Yo pensaba que era muy careta ir en esas camioneta al hotel, pero algunos bus de aeropuerto nos salieron aún más caros que esta camioneta, y nos regalaron una guía!
Habíamos quedado de encontrarnos a las 22hs en el apartamento, pero llegamos un rato antes. Apenas nos paramos en la puerta llegó la chica que nos alquilaba el mismo. Muy coordinado todo.
El apartamento de Praga es muy lindo, parece sacado de ikea. Es muy grande, fresco y luminoso, el mejor.
Tiene un baño enorme, mesita móvil para desayunar en la cama, dos sillas mete onda, heladera, mueble, tele grande, placard. Afuera una cocina común enorme y dos baños más.
La zona dónde estamos es linda, lejos de la parte histórica, pero muy lindo barrio. La calle paralela a la nuestra a una cuadra se llama Uruguayská!
Nos bañamos enseguida, estábamos muerto de calor.
Nos preparamos y salimos a caminar un poquito por el barrio, teníamos ansiedad de conocer la ciudad. Fuimos a una plaza Peace SQ dónde está la iglesia de Santa Ludmila preciosa toda iluminada por la noche.
Dimos una vuelta, había un escenario, habían puesto todos los bancos de la plaza enfrente al mismo, raro. Vimos una muestra al aire libre de trabajos de gráfica y fotografía de una escuela o algo así. Había cosas buenas.
Pasamos por un mini mercado que estaba abierto hasta las 24hs, eran las 23:30 ya, no había nada abierto para cenar.
Compramos cosas para el desayuno del día siguiente y algo para picar ahora. Todo reconocido por dibujos y símbolos, por suerte todo muy rico.
Fuimos al apartamento, nos comimos unas papitas y el atún con galletas que compramos de tarde en Venecia. De postre un chocolate que teníamos de Sorrento.
Prendimos la tele en checo, interesante.
Nos dormimos todo, estaba divino <3
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles y Sorrento :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Sábado, 15 de junio de 2013, Nápoles por la mañana }
Nos levantamos 6:15hs (algo así como las 1:15 hs de Montevideo), fuimos al baño, comimos dos galletas y nos fuimos. A las 7 hs estábamos esperando un bus al aeropuerto de Nápoles (Capodichino), a las 9hs volábamos a Venecia.
Llegamos rápido al aeropuerto, estaba todo tranquilo, despachamos los bolsos (una valija), averiguamos dónde teníamos que entrar, fuimos y no había nadie, así que decidimos ir a desayunar tranqui antes de entrar. Hicimos tiempo, cuando fuimos al embarque había tremenda cola, pero igual nos dio el tiempo, quince minutos antes estábamos en el avión sentados para despegar.
El avión era chiquito como el que viajamos de Montevideo a San Pablo, pero mucho más prolijo. El vuelo fue muy bueno, rápido y sin movimientos. 10 y poco estábamos en Marco Polo.
Nuestra valija grande nos la prestó mis padres (Mabel y Neslon). Estaba rota y Nelson (carpintero soluciona problemas) le hizo un pie de madera. Cuando fuimos a buscar los bolsos que despachamos vino rota :( Ahora no se puede parar sola, necesita ayuda de una pared o columna.
Nos tomamos un bus hacía Piazzale Roma en la isla, compramos boleto de ida y vuelta, el lunes volvemos al aeropuerto, así es más barato ;)
{ Venecia }
Es muy lindo. Hicimos una larga caminata hasta el hotel, hacía mucho calor y los caminos, calles y puentes de Venecia no están pensados para ir con valijas, me morí de calor de nuevo!!
Al llegar a la zona del hotel no encontrábamos la calle, nos metimos por cualquier lado, una chiquilinas nos quisieron orientar, pero no encontramos el hotel...
Un veterano buena onda nos vio perdidos, nos explico que la calle que teníamos como dirección en realidad es la zona, que había que buscar el número por distintas calles cercanas.
Dimos mil vueltas, el veterano nos acompañó, se metió en un pasillo horrible, y luego lo encontramos! Grande el vete!!
Nos abrieron la puerta por el portero, y Alan el dueño del B&B, nos acompaño al apartamento, subió la valija de Tania sin pedir propina ;)
Alan es brasilero y es buena onda. En Venecia tenemos habitación con baño compartido, son sólo tres habitaciones, pero en la mañana es un poco complicado el tema, pero... tenemos heladerita (frigo bar) de nuevo!
Salimos a caminar y pasear por Venecia. Como desayunamos temprano, almorzamos temprano. Una pasta con entrada (ensalada) y vaso de coca, todo el menú €10, que para ser Venecia no está mal (todo es muy caro en Venecia), luego vimos que todos los más baratos eran restoranes italo-asiáticos, que no eran los más ricos.
Paseamos por mil calles, no teníamos destino, nos fuimos guiando por cartelitos.
Venecia es un pedo, un laberinto. Todos andan con mapas en las manos, todos perdidos. Ese día nos queríamos perder por la sombra.
Llegamos al Puente de Rialto, lindo. Comimos una ensalada de frutas con: kiwi, sandía, melón y ananá, la llamaban "la bomba", para mi algo que sólo tiene fruta no puede ser una bomba.
Luego llegamos a Plaza de San Marco, la iglesia (San Marco) es linda por fuera pero no entramos porque había mucha cola y ya estábamos un poco saturados de iglesias. Pero la plaza es enooooorme!
Para huir del sol pensamos en entrar a ver una muestra de Monet que había, pero era muy cara 30€ un pase al museo, más 6€ para la muestra, no entramos.
Caminamos por varias calles, todas muy lindas, no recuerdo buen creo que entramos a alguna iglesia chica, no se.
En Venecia hay muestras de arte por todos lados, muchas pagas, está la bienal, que sale bastante también y es enorme para ver. Pero en algunos lugares de la isla hay muestras dentro del marco de la bienal y son gratis.
Entramos a una con instalaciones hechas con tubo-luz que se mezclaban con otras cosas. Algunos tubo-luz cortaban muebles divinos, una pena para mí. Vimos un libro con bocetos que hicieron para la muestra, me gusto. Luego vimos una casita hecha con tubos también (??).
Lo más lindo de la muestra era la casa donde estaba, en una parte podías salir y ver uno de los canales. Tania sacó fotos muy lindas.
Nos sentamos un rato, cuando nos paramos me mareé un poco, el calor pega che...
Caminamos, caminamos y caminamos más, llegamos a un parque dónde es la bienal, nos sentamos un ratito. En un banco una pareja española discutía, tenían un perro, luego los vimos paseando los tres por otro lado.
Nosotros nos descalzamos y descansamos un rato a la sombra, enfrente había cuatro viejas italianas sentadas en un banco.
La gente que paseaba por el parque era una onda "artista bohemio".
Pensamos en volver en vaporetto, pero averiguamos y salía 7€ (la hora), había otro pase de 12hs a 18€, así que dejamos el paseo para el día siguiente y nos volvimos caminando. Pasamos por otras calles, entramos a una iglesia donde nos quisieron cobrar 2,5€ y nos fuimos.
Entramos en otra donde había una muestra muy buena (también en el marco de la bienal), de un artista chino (Ai Weiwei) que con unos contenedores enormes, que eran como maquetas realistas contaba su experiencia cuando estuvo preso, y más detalles que no recuerdo y no entendí del todo.
Luego volvimos al hotel, pasamos por el baño y nos fuimos al supermercado a hacer unas compras para la cena. Compramos en un coop (como al que fuimos en Milán, pero mucho más chiquito), nos llevamos cosas para hacer una picada en la noche: una caja de campari soda pack x5 (una botellita viajo desde ese día a Montevideo para mi amigo Guille), un paquete de tostaditas, un pedazo de queso muy rico, algo así como un paté de tomates secos (muy rico), 200gr de jamón crudo, un pack de tres cervezas Peroni chicas.
Muy rica picada en Venecia.
Esa noche estábamos muuuuy cansados, pero igual salimos, no nos queríamos perder Venecia de noche. Caminamos, fuimos a ver el puente de Rialto y la plaza de San Marco en versión nocturna.
La plaza es muy linda de noche, en unos bares medio top que hay en la plaza tocan orquestas, se pone lindo. Había un ficha que tocaba la flauta y hacía payasadas al público, pero la banda estaba buena.
Fuimos a ver el mar, la noche estaba preciosa, había una novia sacándose fotos (otra más).
Novias italianas vimos en el Coliseo, y en Venecia andan por todos lados!
Volvimos al hotel.
La habitación es bastante calurosa, pasamos la noche con mucho calor, pero que lindo es Venecia.
{ Domingo, 16 de junio de 2013 }
El desayuno en el b&b de Venecia te lo sirven en la habitación. La noche anterior Alan nos preguntó a qué hora lo queríamos y nos lo trajo media hora más tarde, je. Pidió disculpas, pensó que habíamos dicho a las 8:30 y no las 8:00hs.
Luego de esperar turno en el baño salimos, era día de paseo en vaporetto! Compramos pase de 12hs (el de 18€) y lo hicimos rendir.
Primero tomamos un vaporetto a Burano, un viaje largo, lo hicimos sentados pero un poco al sol. El barco está bueno, es un ómnibus que va por el agua, pero va parando en una "vereda" y luego en la de enfrente.
{ Burano }
Burano es una isla chiquita, se caracteriza por las casitas de colores y por el trabajo con textiles. Nos gustó mucho.
Paseamos, sacamos fotos, todo parece una escenografía armada para el turista.
Luego de caminar bastante almorzamos en un bar medio auto-service cerca de la estación de vaporetto. Tenían varios combos de comida frita, papas + pescado frito, rabas de calamar o mix de pescado. Tania pidió mix, yo rabas. Te lo servían en una ventana desde un mostrador... luego vos te agarrabas la bebida de adentro, podías elegir de un montón de opciones, yo tomé un spritz ya preparado en botellita y Tania una coca light.
El próximo vaporetto demoraba media hora en pasar, así que nos tiramos en una placita un mini parque que había con árboles y pasto bien prolijo que hay al lado de la estación. Descansamos un ratito.
Cuando arrancamos a prepararnos vimos que estaba llegando el vaporetto a la estación! Corrimos u entramos justito, el barco era más chiquito que el vinimos. Fuimos parados una parte y luego nos sentamos.
Destino Murano.
{ Murano }
Murano es otra isla, famosa por el trabajo con cristal y vidrio. Está lleno de tiendas que venden productos con cristal de murano, a mí no me gustaron mucho las cosas, sólo las arañas de techo y poca cosa más :(
Recorrimos una parte de la isla, Murano es más grande que Burano, entramos a una iglesia que estaba muy buena (Chiesa di San Pietro martire), con varias pinturas interesantes.
Al rato nos fuimos de Murano, luego de recorrer un poco.
Queríamos tomar un vaporetto tipo paseo, la idea era tomar uno que vaya por el canal central y ver la ciudad desde el barco. Al final tomamos uno que no recorrió tanto, nos dejó en la estación de tren y desde ahí paseamos por una parte de la isla que aún no habíamos recorrido.
Hacía mucho calor, caminamos hasta llegar al puente de Rialto, ahí nos tomamos otro vaporetto que sí fue por el canal central hasta plaza San Marco: un paseo precioso, fuimos afuera mirando todo. Ves Venecia desde un punto que sólo lo podes realizar en vaporetto, en taxi o góndola. Los gondoleros cobran desde 80€ un paseo de 30-40 minutos, las góndolas están buenas. Quedará para otra oportunidad, es muy caro.
En Venecia hablan dialetto también, en esta región es el dialetto veneto. La familia por parte del padre de Tania son del Véneto, de un pueblito llamado Rossano Véneto. La abuela de Tania nació ahí, el papá aprendió dialetto de niño. Dice la historia que cuando el papá y la mamá de Tania viajaron a Venecia, el papá de se conversó a un gondolero con el verso de que era de la zona y se había levantado una gallega, todo para que le haga descuento en una góndola, aprovechando que hablaba el dialetto veneto.
Paseamos un poco más por Plaza San Marco, tomamos un helado medio pelo y bastante caro. El mío era de Melón, Tania creo que tomó de pistacho. Decidimos tomarlo de uno de los puentes de Venecia, mirando góndolas. La gente pasa y saluda, es como que todos se ponen contentos en Venecia, las parejas se quieren, algo transforma a la gente.
Desde lejos se escuchaba cantar un gondolero, hoy en día no cantan los gondoleros, están para otra, más para la plata. Pero podes contratar el servicio de un músico y uno que te cante no se por cuantos euros. El que escuchamos nos lo imaginamos con un Pavarotti de gordo, por la voz que tenía. Al final era un viejito flaco chupado.
En Uruguay con esa voz salís en murguista o parodista de los que cantan (no los que bailan).
Como decía la gente en Venecia parece más feliz, también cambian su vestimenta, usan gorros y antifaces. Es como que un espíritu se los apodera y pierden la vergüenza de su país.
Luego del helado nos tomamos un vaporetto que nos llevó al hotel, a esa hora se vuelve todo el mundo de los paseos, van los barcos llenos de gente, el viaje fue muy apretado.
Nos bañamos y comimos, terminamos la comida que nos quedó del día anterior. Mañana viajamos y no podemos cargar mucho.
Aprovechando y nos tomamos el último vaporetto!! Así veíamos desde el canal Venecia de noche, fueron seis vaporettos ;) lo hicimos rendir.
Nos sentamos mirando el mar en un banco, nos llevamos un campari soda y una cerveza del día anterior también.
Caminamos un poco de nuevo, paseamos y volvimos a la Plaza San Marco, estaba tocando otra banda. Cuando terminó coordinadamente arrancó la otra banda que habíamos visto la noche anterior. Tocaron Evita y una de Piazzola que habíamos escuchado ayer, el de la flauta seguía haciendo monadas.
Al igual que en los eventos populares en Uruguay, en toda Italia en los lugares turísticos están los que venden el cosito azul que tiran al cielo y va cayendo como un helicóptero. Hay gente a la que se la venden de pesado o de rompe bolas.
De camino al hotel nos tomamos otro helado, pasamos por una heladería de verdad (no como la de la tarde) así que nos sacamos las ganas de tomar un helado enserio. Yo tome uno de "chocococo" que es de chocolate blanco y coco. De niño en Batuk o en Monte Bianco siempre pedía helado blanco de chocolate blanco y coco :)
Volvimos caminando, no teníamos más pase de vaporetto. Paseamos por las calles de Venecia, son muy lindas. Venecia y Florencia de noche son las ciudades que más me gustaron hasta el momento. Volvimos a dormir al hotel, mañana paseamos parte del día en Venecia y luego volamos a Praga, chau Italia. A dormir.
{ Lunes, 17 de junio de 2013 }
Nos despertamos y desayunamos en la habitación. El desayuno era igual al día anterior, pero comimos menos, nos guardamos parte para el viaje.
Nos bañamos antes de salir del calor que pasamos en la noche, y el que se venía para el resto del día. Luego de las 10hs no tendíamos más baño y a las 18:50hs salía el avión.
Dejamos las valijas en el B&B, Alan buena onda nos la guardó hasta las 16hs. En la habitación había un cartel que decía que cobraban 6€ por guardarlas, por suerte no nos cobró nada al final.
Decidimos volver a San Marco, para entrar a la iglesia, pero había tremenda cola, decidimos no perder el tiempo y nos fuimos a pasear a otro lado.
Primero fuimos al mercado Rialto, un lugar muy lindo, donde venden frutas y verduras. Nos compramos dos mini-sándwich en una tienda de tapas. Salían 1,5€ y tenían jamón crudo.
En la feria compramos también unas cerezas, como las que comimos en Florencia. Un euro de cerezas, por favor.
Nos fuimos a pasear por una zona que aún no habíamos ido, hacía mucho calor!
Antes de todas las vueltas fuimos a un cyber, el único de Venecia! Reservamos un taxi que nos llevaba del aeropuerto al hotel en Praga, hacer un par de check-in de vuelos. Los 30 minutos del cyber salieron 5 EUROS!!! altos chorros!!! con las impresiones terminamos pagando 7 euros.
Recomendación, no dejen nada para resolver en Venecia.
Luego de ir al mercado, nos fuimos al gueto judío, paseamos un poco. Casi nos metemos en un lugar, pero una señora salió y nos dijo que teníamos que entrar desde el museo. Nos fuimos a comer.
Queríamos comer pizza para despedirnos de Italia, pensamos que iba a ser algo sencillo, encontrar un menú turístico de pizza no tan caro. Caminamos, caminamos y caminamos, y todo era caro, no ligamos. Decidimos comer en uno más o menos, que no salió taaaan caro, ni era taaaan rico.
Pizza rica y barata: Nápoles.
Luego fuimos a una tienda que habíamos visto el día anterior cerrado que vendían cosas de una estética retro, vendían juguetes, cosas de música y películas. Compramos unos pins tipo japoneses muy lindos.
Nos fuimos camino al hotel a buscar las valijas, decidimos tomar un último gelato italiano, en Grom mi heladería favorita, de las mejores que probamos.
También compramos en el super mercado algo para el viaje o para comer en Praga por si llegamos y está todo cerrado, unas toritas tipo pastaflora de chocolate, unas galletas muy ricas con gusto a romero, y un atún.
Fuimos a buscar las valijas, Alan nos dejó ir al baño nuevamente, un crá.
Ahí si nos animamos a comenzar la caminata a Plaza Roma, mucho calor, pero había algo de sombra, 30 minutos caminando.
Un apunte: No me quejó! Prefiero calor de paseo a frío trabajando, pero hizo calor, la pucha!
En Plaza Roma nos tomamos el bus al aeropuerto, llegamos, subimos en ascensor, despachamos los bolsos (el vuelo venía con promo, dos bolsos de 20kg gratis, los nuestros pesaban mucho menos). Quisimos hacer el tax-free, pero nos dijeron que se hacía antes de irse de Europa, no de cada país.
Pasamos a la zona de embarque, nos separaron con Tania y ella tenía los dos pasaportes y el check-in y me puse nervioso, al final no los necesitaba. Parece que a Tania le sonó el detector de metales, pero no tuvo problema.
Buscamos un cambio por todo el aeropuerto, en República Checa se usan coronas, no euros. No encontramos, paseamos y miramos revistas en un quiosco. En Marco Polo tenían una cabina, algo así como una sala de fumadores, muy triste. Están en vidriera, todos locos fumando.
Antes de subir al avión vimos un cambio, pero no le quedaban más coronas. Claro, todos los que viajaban en el vuelo las compraron antes que nosotros.
Estuvimos un rato para subir al avión, creo que no había bus que nos llevara del embarque al avión.
En el avión nos dieron asientos pasillo y medio, la ventana estaba libre, no apareció nadie entonces nos pasamos para ahí.
En el vuelo iban muchos asiáticos, todos con hambre, se llevaron de todo para comer: cajas de pizza, paninis!.
Atrás nuestro una arrancó a comer algo con un olor muy fuerte! Además lo apoyó al costado de atrás del asiento de Tania, pobre la mató el olor. Sumado al olor que tenían varios del calor que hacía en Venecia, no fue un viaje agradable.
Los azafatos agarraron de punto a varios asiáticos, les sacaban la cajas de pizza de arriba (se dormían con la caja en la panza, una imagen no muy linda, tipo Homero Simpson), les enderezaban los asientos mientras dormían, cosas así.
Esas cosas hicieron que el viaje no sea tan agradable como el de Nápoles-Venecia, pero el vuelo fue bueno.
{ Praga }
Llegamos a Praga. Mientras esperábamos los bolsos vimos un cambio. Una mujer con cara de buena (una fachada) estaba atrás. Necesitábamos coronas, para pagar el apartamento y comprar algo de noche y mañana de mañana. El apartamento era lejos del centro...
NOS MATÓ con el cambio !!
El peor cambio de la historia, además de la nada nos cobró una comisión de 10% y nos quería convencer de que íbamos a necesitar más, que no nos iban a dar para nada, que así teníamos menos comisión, una versera! Nos mostró una planilla con precios de cosas por ejemplo: cena para dos: 700 coronas, nosotros nunca gastamos más de 500 en la cena, luego una caricatura en el puente Charles nosecuanto!!!
Nosotros queríamos solo para pagar el hotel y una cena y un desayuno. Cambiamos 130€, al final el apartamento lo pagamos en euros, nos compramos de todo, comimos re bien y nos sobraron coronas. Nuestro amigo Guille nos había advertido, pero no pudimos cambiar antes...
El vuelo llegó temprano unos diez minutos antes, nuestra valija fue la primera en salir! Así que nos fuimos rápido de esa zona. Supuestamente nos esperaba alguien para llevarnos al hotel.
¿Quién no quería de niño alguien esperándolo en el aeropuerto con un cartelito con su nombre?
La verdad es que había muchos cartelitos, ninguno con nuestros nombres :P
Los choferes llegaban, había llegado adelantado el vuelo, así que caían corriendo a buscar gente, ninguno con nuestro nombre (en realidad el de Tania, que era la que hizo la reservación).
De repente apareció uno que decía Mr. Garzorla (o algo parecido) el apellido de Tania es Gazzola, yo quería ir a preguntarle si éramos nosotros, capaz pensó que Tania era hombre (?), se equivocó al escribir, no se... Tania no me dio pelota, por suerte! Enseguida apareció el nuestro!!!
Lo seguimos hasta la camioneta, había una pareja de gringos veteranos y un veterano gringo solo, esperándonos. Subió nuestras valijas, nos acomodamos y nos fuimos.
Los gringos iban en los asientos del medio, nosotros atrás del todo, escuchando su charla en gringo.
Paseamos por varios lados, Praga es muy lindo!! Distinto a Italia, pero hermoso igual.
Como fuimos los últimos en bajar nos hicimos un paseo tipo city tour en la camioneta, el chofer nos contaba que era cada cosa. Dio cuarenta vueltas para llegar al apartamento.
Nuestra idea era llegar al mediodía a Praga, pero AirOne nos cambió dos veces el horario del vuelo. El límite de entrada al apartamento era las 19hs, pero llegamos a las 21:30. Tuvimos que pagar un plus, para que fueran a darnos la llave y detalles.
El chofer se peleó con uno en la calle, pero siempre correcto y en checo. Pasa que algunas calles en Praga son muy angostas.
Al dejarnos en el apartamento nos dejó de regalo una guía de Praga y un city tour. Un crá.
Yo pensaba que era muy careta ir en esas camioneta al hotel, pero algunos bus de aeropuerto nos salieron aún más caros que esta camioneta, y nos regalaron una guía!
Habíamos quedado de encontrarnos a las 22hs en el apartamento, pero llegamos un rato antes. Apenas nos paramos en la puerta llegó la chica que nos alquilaba el mismo. Muy coordinado todo.
El apartamento de Praga es muy lindo, parece sacado de ikea. Es muy grande, fresco y luminoso, el mejor.
Tiene un baño enorme, mesita móvil para desayunar en la cama, dos sillas mete onda, heladera, mueble, tele grande, placard. Afuera una cocina común enorme y dos baños más.
La zona dónde estamos es linda, lejos de la parte histórica, pero muy lindo barrio. La calle paralela a la nuestra a una cuadra se llama Uruguayská!
Nos bañamos enseguida, estábamos muerto de calor.
Nos preparamos y salimos a caminar un poquito por el barrio, teníamos ansiedad de conocer la ciudad. Fuimos a una plaza Peace SQ dónde está la iglesia de Santa Ludmila preciosa toda iluminada por la noche.
Dimos una vuelta, había un escenario, habían puesto todos los bancos de la plaza enfrente al mismo, raro. Vimos una muestra al aire libre de trabajos de gráfica y fotografía de una escuela o algo así. Había cosas buenas.
Pasamos por un mini mercado que estaba abierto hasta las 24hs, eran las 23:30 ya, no había nada abierto para cenar.
Compramos cosas para el desayuno del día siguiente y algo para picar ahora. Todo reconocido por dibujos y símbolos, por suerte todo muy rico.
Fuimos al apartamento, nos comimos unas papitas y el atún con galletas que compramos de tarde en Venecia. De postre un chocolate que teníamos de Sorrento.
Prendimos la tele en checo, interesante.
Nos dormimos todo, estaba divino <3
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viaje
viernes, 6 de septiembre de 2013
cuaderno de viaje 2013 { cap 05 }
Cuaderno de viaje 2013 { cap 05: Sorrento, Positano, Amalfi, Capri y Nápoles }
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Jueves, 13 de junio de 2013 }
Tempranito nos levantamos y desayunamos en el café del hotel. Está incluido en la estadía, un cappuccino y un brioche, lo de siempre. La carta la apoyaban en un objeto hecho con cassettes (creo que era un diseño casero).
En ese bar vimos que siempre andaba en la vuelta un veterano glamoroso que me hizo acordad a un profesor que tuve en el cdi hace ya unos años (ya siete!!), falleció hace un tiempo. Este veterano era glamoroso, pero Rodolfo Penino lo era mucho más ;)
El blondo veterano sorrentino se la pasaba tomando café, jugando a las cartas con otros veteranos y charlando con las viejas de la vuelta. Luego vimos que tenía un local entre el hotel y el bar.
Nos fuimos a la estación de Sorrento, desde allí salen unos ómnibus sita que van, entre otros destinos, a la costa amalfitana. Nuestro primer destino: Positano.
Había cola, al final decidimos ir parados, para no esperar veinte minutos a que salga otro. El camino a la costa amalfitana es una ruta que va por una zona de acantilados muy altos, con curvas muy agudas! Toda una aventura, y más parado.
Desde el ómnibus se veía una caída con mucha vegetación, flores, árboles, limoneros, luego rocas y mucho mar, unos colores preciosos. Nunca habíamos visto un paisaje así, salado. Cada tanto había unas playas chiquitas donde sólo se llegaba en barco, otras de algún hotel privado. También había otros pueblitos/ balnearios preciosos.
El conductor del primer bus que tomamos era bueno, las curvas eran muy agudas, pero las llevaba bien. En muchas curvas había espejos para ver quien viene del otro lado.
{ Positano }
Llegamos a Positano, avisó el chofer en un ingles-italiano medio raro. Muchos bajamos, nosotros no te teníamos idea de como llegar al mar, ni si había playa pública.
Empezamos a bajar de forma intuitiva por las calles, luego corredores y escaleras. Todo es divino, casas con flores, muchos niveles de casas como en una escalera, cartelitos, cerámica <3
No hay muchas indicaciones de como llegar, algún cartel que indica dónde está "tal hotel". Encontramos un cartelito que decía "a la playa", y le dimos para delante. Llegamos a una calle con bares que tenían terrazas con vistas al mar, tremendos.
Luego de bajar un poco más llegamos a ver la playa, hermosa. Hay varios espacios, uno pequeño de playa pública, y dos o tres privados con reposeras y sombrillas de alquiles, según el sector el color.
La playa es toda de piedras, el agua turquesa y muy tranquila, profunda a los pasos no haces pie. También hay piedras adentro, pero no pisas mucho el fondo.
El agua es muy salada, no se si por eso flotas más fácil, siempre estas flotando y es difícil hundirse.
Se pueden ver en el fondo del mar las piedras grandes de transparete que es.
En la playa había algunas fichas, un gringo colorado de bigotes colorados, peló calzoncillo flojito de tela a rayas rojas y naranjas. Se metió con lentes de agua.
Hacía un día precioso, mucho calor. Te metías al agua y te refescabas totalmente. El agua es fría cuando entrás (comolas de Uruguay en los primeros días lindos de diciembre), pero al salir no daba nada de frío.
Muchos en la playa comían refuerzos, pensamos que no íbamos a poder comer en un bar ($$!!). A eso de las 12hs subimos, enseguida de la playa (que era muy chiquita, como el patio de una casa grande) había bares, subimos un poco más y encontramos escondido un barcito muy lindo y chiquito, con sombra, plantas, ideal. Había poca gente, el mozo era amable :)
Comimos pasta, yo tallarines con salsa de tomate y Tania otra pasta con salsa de anchoas. El mozo decidió que el plato de Tania no llevaba queso rallado (el queso no se mezcla con pescado).
Vi un gato y lo llamé (como se llama a los gatos), el gato vino a nosotros, pero no era un gatito mimoso, era un gato atrevido roba comida, veterano y medio pirata. A una mesa vecina no le gustó mucho que lo llamara, me miraban enojados.
Luego nos fuimso, hacía mucho calor. Teníamos que subir la escalera que bajamos tan felices mirando el paisaje. Ahora el sol pegaba de arriba muy fuerte, eran muchos escalones, cada tanto un poco de sombra, aprovechábamos para descansar.
Nos tomamos un litro de agua, por suerte en Italia hay canillas por todos lados, con agua fría y rica.
Llegamos, yo no podía más. Esperamos un bus a la sombra que nos llevara a Amalfi.
Esta vez conseguimos asiento, uno adelante del todo donde podía ver como manejaba el chofer: un crá. Pasamos por otros lugares fantásticos.
{ Amalfi }
Amalfi es el destino del ómnibus, nos dejó en una plaza junto a la playa, nada de escaleras! casi adentro del agua ;)
La playa es más grande, como una cuadra. En los costados es pública, en el medio están las privadas.
Lugo de la subida en Positano estábamos un poco pasados de sol, buscamos un lugar con sombra en una de las puntas, pero los lugares eran feos, al lado de tarros de basura o muy apretados. Nos fuimos.
Alquilaban sombrillas, pero en combo con dos reposeras a 10€. Nosotros queríamos sólo sombrilla y gastar menos. Caminamos hasta la otra punta, la otra playa pública, que era más linda y llena de fichas!
Ficha { 1 }
Uno chiquito, un poco gordito (pero menos que yo) con su mallita de baño, nos alquiló una sombrilla a 4€. Luego nos ofreció reposeras, nos quería convencer diciendo que por 4€ más, pero nosotros creíamos que eran dos reposeras, y al final era una sola, así que le dijimos que no y nos tiramos en el pareo: tranquilos en las piedritas.
Ficha { 2 }
Un fichín! Cuarentón muy trabajado físicamente. Hacía las delicias de las veteranas, charlaba con ellas y se hacía el amigo de los más jóvenes.
Cuando entraba al agua se ponía gorra de baño.
Ficha { 3 }
Otro campeón, pero menos sociable, amigo del ficha 2. Llevaba zunga de leopardo. En un momento se la sacó y la tiro al sol a secar.
Ficha { 4 }
Un veterano teñido de rubio, pelo largo y pelado. Malla violeta. Amigo de todos.
También había muchos jóvenes, grupitos de chicas y chicos, veteranos, madres con hijos, de todo! y todo muy pintoresco. La fauna amalfitana.
La playa era muy linda, el agua turquesa igual o mejor que la de Positano. Tenía un poco de mugre (poquita) en el agua algunas hojas de árbol, flores y pinocha (??).
Nos bañamos un par de veces, antes de irnos me di un baño en una ducha que había, estaba helada!
Luego dimos una vuelta por el pueblo, tenía una linda iglesia.
Comimos una pizza de pasada en una pizzería. Estaba buena, el mar nos abrió el apetito.
Nos tomamos un bus de vuelta, sentados. Salió rápido.
El chofer era un anormal, suicida! le gustaba acelerar por los acantilados, tocaba bocina en las esquinas como si disparara un rayo que elimina los autos que vienen de frente.
{ Sorrento }
Demoró mucho, más de una hora, creemos que hizo otro camino. Además nos bajamos mal :P
Camino al hotel pasamos por un supermercado, decidimos hacer una picada.
En el super tenían promociones con precios de 0,50€, 1€ y 2€, como en el disco las de $10, pero acá por un euro te comprabas paquetes de queso philadelphia, chocolates lindt, unas papitas re ricas y galletitas barilla :)
Acompañamos todo con unos tomatitos cherry y una cerveza peroni.
Comimos en el balcón del apartamento, linda noche en Sorrento.
Luego salimos a caminar por el centro, estábamos muy cansados, al día siguiente teníamos otro día agitado: Sorrento - Capri - Nápoles.
Dormimos la última noche en Sorrento, nos gustó mucho la costa amalfitana.
{ Viernes, 14 de junio de 2013 }
Desayunamos temprano en el café del hotel, a las 8hs. De yapa nos comimos lo que sobró de la picada del la noche anterior.
Salimos rapidito, con las valijas corriendo hasta el puerto, todo por la bajada viborita.
Yo a esa altura era un napolitano más con el transito, lleva la valija como una moto, un peligro.
El barco salía 9:30hs. Era el más barato para ir a Capri, teníamos que estar un ratito antes para comprar los pasajes.
El barco era uno tipo Buquebus (pero se llama caremar), entraba mucha gente. Los vidrios estaban todos gastados y no se veía nada para afuera. El viaje es corto, demora más o menos 30 minutos o menos.
El video de las medidas de seguridad del barco estaba filmado en los 80´s o principio de los 90´s y se ve que nunca los cambiaron.
Los asientos estaba diferenciados por colores, la paleta era muy buena.
{ Capri }
Llegamos a Capri, muy muy muy lindo!
Teníamos que encontrar un lugar para dejar los bolsos y luego comprar los pasajes de vuelta. Luego de preguntar en dos o tres lados encontramos el lugar, un veterano abajo de una sombrilla las cuidaba valijas por 2€ durante todo el día. Compramos pasaje de vuelta para las 18:10hs.
Bajamos a una playa al lado del puerto "Marina Grande", era preciosa! con agua de varios tonos verde esmeralda y turquesa se mezclaban como en una acuarela de esos salados que ves en internet.
Era temprano, había poca gente en la playa. Esta era más larga y hacía una curvita, era toda de piedras también, y como las demás tenía una parte privada.
El agua es aún más clara que en Amalfi y Positano, un lujo! te veías todo adentro del agua, las piedras del fondo, todo precioso y muy tranquilo. Nos quedamos más de una hora.
Además de la playa queríamos conocer la isla, paseamos por ahí, encontramos un camino con un cartelito que decía "al centro" y arrancamos a subir escaleras nuevamente.
Eran varias cuadras de repechos y escalones, el paisaje es muy lindo. Luego de un rato llegamos al centro, dónde te dejaba el funicular y el ómnibus que no tomamos (el paseo es lindo, pero obviamente tendríamos que haberlo subido en funicular y bajado caminando, nosotros lo hicimos al revés!).
En el centro de Capri hay tiendas y negocios, algunos de marcas hi.
Comimos en un bar que tenía vista al mar, muy lindo lugar. Nos cagaron un poco, afuera había platos de 8€ y 10€, pero no figuraban las bebidas, así terminó saliendo 5€ una schweppes citrus de 180ml.
La comida estaba rica por suerte (otra vez pasta). No dejamos propina, decía que estaba incluida. En esos momentos no sabes si están explotando al mozo o de verdad están en el precio, si dejábamos propina nos pasábamos del presupuesto diario de almuerzo. Además nos afanaron con la bebida!
Luego nos perdimos, queríamos ir a otra playa "Marina Piccola", no sabíamos bien por donde agarrar, fuimos de un lado a otro como tres veces. Por suerte uno nos vio perdidos y nos indicó el camino, otra escalera pero en bajada!
Otro camino precioso, por suerte mucha sombra, muy tranquilo con flores y plantas por todos lados.
Cuando llegamos a la playa te vas metiendo por unos pasillos como de barrio y de repente te aparece Marina Piccola como un cadenazo en los dientes, plam!
Que linda es Marina Piccola!!
Es muy muy chiquita, como el frente de una casa, o mejor como el frente de tres casa, porque está dividido en tres playitas chiquitas preciosas. Había bastante gente, pero había lugar para sentarse.
Esta playa es lo mejor, color precioso, temperatura fresca agradable, todo divino! seguro la mejor playa en la que estuve, con arena y más espacio sería perfecta. Pero así como es, es muy agradable Capri.
En esta playa había otro tipo de fichas:
Pareja yanqui "perfecta", tetas operadas, físico de gimnasio, sonrisa blanca. Sacándose fotos unos divinos.
No todos eran personajes hi, estábamos nosotros y algunos comunes más italianos, familias, etc.
Cada tanto parece algún turista al que nadie le avisó que Capri es una isla para hacer playa y hace calor en junio, ese sólo busca sombra.
Había unas gaviotas chorras, que atacaban a la gente que comía desprevenida.
Tania (que cuando entra al agua sale con el pelo lacio) se fue a explorar otros lugares. Encontró una playa que sólo llegas nadando o en bote. Fui nadando hasta esa parte, estaba muy tranquilo, sólo habían dos personas. El agua estaba preciosa de ese lado.
Hacer la plancha es tan fácil, y muy recomendable ver los acantilados flotando panza arriba, no escuchas nada en esa parte de la playa. Precioso momento.
Luego de un rato cuando no había más sol nos fuimos. Yo tire mi bermuda de maño cuando me cambié (la traje vieja y se rompió toda en dos días).
Fuimos al centro en bus, caro 1,8€ (!!!). Cuando el ómnibus se cruzaba con otro o con auto medio grande se trancaba todo por lo angostas que son las calles.
Luego tomamos el funicular, que va todo en diagonal, pero uno va derechito sentado. En tres minutos estábamos levantando los bolsos y yendo a embarcar :)
Había una fila, pero se colaron todos, siempre se cuelan en Europa, siempre hay algún atrevido.
Mientras esperábamos para subir, vimos muchos con bolsos louis vuitton (nuestro viaje entero en un par de bolsos).
El barco a Nápoles tenía una decoración con plantas artificiales un poco pantera. Demoramos una hora en llegar a Nápoles, un lindo viaje.
{ Nápoles (nuevamente) }
Del puerto de Nápoles caminamos hasta Corso Umberto I, ahí encontramos un ómnibus y nos subimos pechando gente. El primer día en Nápoles compramos dos boletos que nunca usamos. Nos metimos de capricho, parados en la puerta con las valijas todos apretados.
Caminamos al nuevo hotel, reservamos en otro más cerca de la estación, mañana tomaremos bus al aeropuerto a las 7am!!
La calle del hotel es fea, nada que ver con la del hotel anterior. En la puerta nos encontramos con un veterano ronco muy raro, nos preguntó si íbamos para el hotel... y nos dijo que lo esperaremos dos minutos. Volvió rápido, con unos puchos en la mano. Nos dijo algo en su italiano napolitano ronco, subió la valija de Tania, dijo que yo era fuerte y podía solo.
El edificio era horrible, ascensor todo roto, dos pisos por las peores escaleras!
La entrada del hotel es linda, había una mujer asiática, el ronco nos pidió los pasaportes (como en todos lados), se fue con la mujer... pasó un rato... volvió y nos dijo que nos iba a encantar la habitación "piu romántica, piu romántica".
Subimos un piso más, se metió en otro apartamento, era la casa de una señora (una vieja con dos perritos que ladraban) que se ve que tenía un bed and breakfast, con una habitación enorme! baño privado (habíamos reservado una con baño compartido), balcón, tele, cama enorme, bidet!! un cuadro con un desnudo femenino, aire acondicionado, todo!!
No sabemos por qué nos tocó esa habitación, nos cobró lo mismo que habíamos reservado, un lujo. Cuando fuimos a pagar el veterano me quiso robar una lapicera que le presté, y nos hizo 0,50€, dijo que se lo merecía...
Nos recomendó un bar, no fuimos, queríamos ir a la pizzería Da Michele, a probar la mejor pizza margarita del mundo.
Es tan famosa la pizzería que te dan un número en la puerta, nos tocó el 67 e iban por el 19!! Nos dijo "en 40 minutos están comiendo", fue más de una hora. Lo bueno es que van napolitanos, no sólo turistas, eso es garantía de calidad ;)
No me acuerdo que hicimos esa hora, creo que descansamos sentados en el cordón de la vereda.
El bar es muy sencillo y el menú es pizza margarita, margarita doble queso y marinara, para tomar agua, coca o cerveza. Decidimos cenar una margarita doble queso grande y una marnara grande, eran tan grandes que no entraban en la mesa! Pero las comes bien ;)
El veterano que llamaba por números era el mismo que te tomaba el pedido, te acomodaba en la mesa y te traía la pizza. Había mil mozos cachorros al pedo, que con suerte te traían la cerveza.
Y si, es muy rica la pizza. La margarita es la más rica que comí en el viaje (es distinta a la pizza uruguaya, a mi me gusta más la yorugua). La marinara estaba buena, pero la margarita le ganaba por lejos.
Habíamos visto un ficha esperando para entrar, entró cuando ya estábamos comiendo. Se puso de charla con todas las mesas, pero creo que no conocía a nadie. Se sentó junto a una chica en nuestra mesa (se comparten las mesas), obvio que nos agarró de charla. Nos habló de Nápoles, dijo que tenían la mejor pizza, que ellos inventaron el metro (??!!), que el sur era lo mejor, y nos empezó a preguntar a nosotros de dónde éramos? dónde era Uruguay? Si era cerca de Colombia?
Empezó a romper un poco con Colombia...
Decía "Colombia cocaína!", "Maradona", "Sur", "Maradona cocaína", se agarró un pedo bárbaro.
Nos fuimos.
El camino al hotel estaba un poco complicado desde la estación, pero estuvo bien, nada muy feo.
Nos dormimos, mañana nos levantamos 6:15 am...
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc.
Ya están publicados Milán, Florencia, Roma, Nápoles :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Jueves, 13 de junio de 2013 }
Tempranito nos levantamos y desayunamos en el café del hotel. Está incluido en la estadía, un cappuccino y un brioche, lo de siempre. La carta la apoyaban en un objeto hecho con cassettes (creo que era un diseño casero).
En ese bar vimos que siempre andaba en la vuelta un veterano glamoroso que me hizo acordad a un profesor que tuve en el cdi hace ya unos años (ya siete!!), falleció hace un tiempo. Este veterano era glamoroso, pero Rodolfo Penino lo era mucho más ;)
El blondo veterano sorrentino se la pasaba tomando café, jugando a las cartas con otros veteranos y charlando con las viejas de la vuelta. Luego vimos que tenía un local entre el hotel y el bar.
Nos fuimos a la estación de Sorrento, desde allí salen unos ómnibus sita que van, entre otros destinos, a la costa amalfitana. Nuestro primer destino: Positano.
Había cola, al final decidimos ir parados, para no esperar veinte minutos a que salga otro. El camino a la costa amalfitana es una ruta que va por una zona de acantilados muy altos, con curvas muy agudas! Toda una aventura, y más parado.
Desde el ómnibus se veía una caída con mucha vegetación, flores, árboles, limoneros, luego rocas y mucho mar, unos colores preciosos. Nunca habíamos visto un paisaje así, salado. Cada tanto había unas playas chiquitas donde sólo se llegaba en barco, otras de algún hotel privado. También había otros pueblitos/ balnearios preciosos.
El conductor del primer bus que tomamos era bueno, las curvas eran muy agudas, pero las llevaba bien. En muchas curvas había espejos para ver quien viene del otro lado.
{ Positano }
Llegamos a Positano, avisó el chofer en un ingles-italiano medio raro. Muchos bajamos, nosotros no te teníamos idea de como llegar al mar, ni si había playa pública.
Empezamos a bajar de forma intuitiva por las calles, luego corredores y escaleras. Todo es divino, casas con flores, muchos niveles de casas como en una escalera, cartelitos, cerámica <3
No hay muchas indicaciones de como llegar, algún cartel que indica dónde está "tal hotel". Encontramos un cartelito que decía "a la playa", y le dimos para delante. Llegamos a una calle con bares que tenían terrazas con vistas al mar, tremendos.
Luego de bajar un poco más llegamos a ver la playa, hermosa. Hay varios espacios, uno pequeño de playa pública, y dos o tres privados con reposeras y sombrillas de alquiles, según el sector el color.
La playa es toda de piedras, el agua turquesa y muy tranquila, profunda a los pasos no haces pie. También hay piedras adentro, pero no pisas mucho el fondo.
El agua es muy salada, no se si por eso flotas más fácil, siempre estas flotando y es difícil hundirse.
Se pueden ver en el fondo del mar las piedras grandes de transparete que es.
En la playa había algunas fichas, un gringo colorado de bigotes colorados, peló calzoncillo flojito de tela a rayas rojas y naranjas. Se metió con lentes de agua.
Hacía un día precioso, mucho calor. Te metías al agua y te refescabas totalmente. El agua es fría cuando entrás (comolas de Uruguay en los primeros días lindos de diciembre), pero al salir no daba nada de frío.
Muchos en la playa comían refuerzos, pensamos que no íbamos a poder comer en un bar ($$!!). A eso de las 12hs subimos, enseguida de la playa (que era muy chiquita, como el patio de una casa grande) había bares, subimos un poco más y encontramos escondido un barcito muy lindo y chiquito, con sombra, plantas, ideal. Había poca gente, el mozo era amable :)
Comimos pasta, yo tallarines con salsa de tomate y Tania otra pasta con salsa de anchoas. El mozo decidió que el plato de Tania no llevaba queso rallado (el queso no se mezcla con pescado).
Vi un gato y lo llamé (como se llama a los gatos), el gato vino a nosotros, pero no era un gatito mimoso, era un gato atrevido roba comida, veterano y medio pirata. A una mesa vecina no le gustó mucho que lo llamara, me miraban enojados.
Luego nos fuimso, hacía mucho calor. Teníamos que subir la escalera que bajamos tan felices mirando el paisaje. Ahora el sol pegaba de arriba muy fuerte, eran muchos escalones, cada tanto un poco de sombra, aprovechábamos para descansar.
Nos tomamos un litro de agua, por suerte en Italia hay canillas por todos lados, con agua fría y rica.
Llegamos, yo no podía más. Esperamos un bus a la sombra que nos llevara a Amalfi.
Esta vez conseguimos asiento, uno adelante del todo donde podía ver como manejaba el chofer: un crá. Pasamos por otros lugares fantásticos.
{ Amalfi }
Amalfi es el destino del ómnibus, nos dejó en una plaza junto a la playa, nada de escaleras! casi adentro del agua ;)
La playa es más grande, como una cuadra. En los costados es pública, en el medio están las privadas.
Lugo de la subida en Positano estábamos un poco pasados de sol, buscamos un lugar con sombra en una de las puntas, pero los lugares eran feos, al lado de tarros de basura o muy apretados. Nos fuimos.
Alquilaban sombrillas, pero en combo con dos reposeras a 10€. Nosotros queríamos sólo sombrilla y gastar menos. Caminamos hasta la otra punta, la otra playa pública, que era más linda y llena de fichas!
Ficha { 1 }
Uno chiquito, un poco gordito (pero menos que yo) con su mallita de baño, nos alquiló una sombrilla a 4€. Luego nos ofreció reposeras, nos quería convencer diciendo que por 4€ más, pero nosotros creíamos que eran dos reposeras, y al final era una sola, así que le dijimos que no y nos tiramos en el pareo: tranquilos en las piedritas.
Ficha { 2 }
Un fichín! Cuarentón muy trabajado físicamente. Hacía las delicias de las veteranas, charlaba con ellas y se hacía el amigo de los más jóvenes.
Cuando entraba al agua se ponía gorra de baño.
Ficha { 3 }
Otro campeón, pero menos sociable, amigo del ficha 2. Llevaba zunga de leopardo. En un momento se la sacó y la tiro al sol a secar.
Ficha { 4 }
Un veterano teñido de rubio, pelo largo y pelado. Malla violeta. Amigo de todos.
También había muchos jóvenes, grupitos de chicas y chicos, veteranos, madres con hijos, de todo! y todo muy pintoresco. La fauna amalfitana.
La playa era muy linda, el agua turquesa igual o mejor que la de Positano. Tenía un poco de mugre (poquita) en el agua algunas hojas de árbol, flores y pinocha (??).
Nos bañamos un par de veces, antes de irnos me di un baño en una ducha que había, estaba helada!
Luego dimos una vuelta por el pueblo, tenía una linda iglesia.
Comimos una pizza de pasada en una pizzería. Estaba buena, el mar nos abrió el apetito.
Nos tomamos un bus de vuelta, sentados. Salió rápido.
El chofer era un anormal, suicida! le gustaba acelerar por los acantilados, tocaba bocina en las esquinas como si disparara un rayo que elimina los autos que vienen de frente.
{ Sorrento }
Demoró mucho, más de una hora, creemos que hizo otro camino. Además nos bajamos mal :P
Camino al hotel pasamos por un supermercado, decidimos hacer una picada.
En el super tenían promociones con precios de 0,50€, 1€ y 2€, como en el disco las de $10, pero acá por un euro te comprabas paquetes de queso philadelphia, chocolates lindt, unas papitas re ricas y galletitas barilla :)
Acompañamos todo con unos tomatitos cherry y una cerveza peroni.
Comimos en el balcón del apartamento, linda noche en Sorrento.
Luego salimos a caminar por el centro, estábamos muy cansados, al día siguiente teníamos otro día agitado: Sorrento - Capri - Nápoles.
Dormimos la última noche en Sorrento, nos gustó mucho la costa amalfitana.
{ Viernes, 14 de junio de 2013 }
Desayunamos temprano en el café del hotel, a las 8hs. De yapa nos comimos lo que sobró de la picada del la noche anterior.
Salimos rapidito, con las valijas corriendo hasta el puerto, todo por la bajada viborita.
Yo a esa altura era un napolitano más con el transito, lleva la valija como una moto, un peligro.
El barco salía 9:30hs. Era el más barato para ir a Capri, teníamos que estar un ratito antes para comprar los pasajes.
El barco era uno tipo Buquebus (pero se llama caremar), entraba mucha gente. Los vidrios estaban todos gastados y no se veía nada para afuera. El viaje es corto, demora más o menos 30 minutos o menos.
El video de las medidas de seguridad del barco estaba filmado en los 80´s o principio de los 90´s y se ve que nunca los cambiaron.
Los asientos estaba diferenciados por colores, la paleta era muy buena.
{ Capri }
Llegamos a Capri, muy muy muy lindo!
Teníamos que encontrar un lugar para dejar los bolsos y luego comprar los pasajes de vuelta. Luego de preguntar en dos o tres lados encontramos el lugar, un veterano abajo de una sombrilla las cuidaba valijas por 2€ durante todo el día. Compramos pasaje de vuelta para las 18:10hs.
Bajamos a una playa al lado del puerto "Marina Grande", era preciosa! con agua de varios tonos verde esmeralda y turquesa se mezclaban como en una acuarela de esos salados que ves en internet.
Era temprano, había poca gente en la playa. Esta era más larga y hacía una curvita, era toda de piedras también, y como las demás tenía una parte privada.
El agua es aún más clara que en Amalfi y Positano, un lujo! te veías todo adentro del agua, las piedras del fondo, todo precioso y muy tranquilo. Nos quedamos más de una hora.
Además de la playa queríamos conocer la isla, paseamos por ahí, encontramos un camino con un cartelito que decía "al centro" y arrancamos a subir escaleras nuevamente.
Eran varias cuadras de repechos y escalones, el paisaje es muy lindo. Luego de un rato llegamos al centro, dónde te dejaba el funicular y el ómnibus que no tomamos (el paseo es lindo, pero obviamente tendríamos que haberlo subido en funicular y bajado caminando, nosotros lo hicimos al revés!).
En el centro de Capri hay tiendas y negocios, algunos de marcas hi.
Comimos en un bar que tenía vista al mar, muy lindo lugar. Nos cagaron un poco, afuera había platos de 8€ y 10€, pero no figuraban las bebidas, así terminó saliendo 5€ una schweppes citrus de 180ml.
La comida estaba rica por suerte (otra vez pasta). No dejamos propina, decía que estaba incluida. En esos momentos no sabes si están explotando al mozo o de verdad están en el precio, si dejábamos propina nos pasábamos del presupuesto diario de almuerzo. Además nos afanaron con la bebida!
Luego nos perdimos, queríamos ir a otra playa "Marina Piccola", no sabíamos bien por donde agarrar, fuimos de un lado a otro como tres veces. Por suerte uno nos vio perdidos y nos indicó el camino, otra escalera pero en bajada!
Otro camino precioso, por suerte mucha sombra, muy tranquilo con flores y plantas por todos lados.
Cuando llegamos a la playa te vas metiendo por unos pasillos como de barrio y de repente te aparece Marina Piccola como un cadenazo en los dientes, plam!
Que linda es Marina Piccola!!
Es muy muy chiquita, como el frente de una casa, o mejor como el frente de tres casa, porque está dividido en tres playitas chiquitas preciosas. Había bastante gente, pero había lugar para sentarse.
Esta playa es lo mejor, color precioso, temperatura fresca agradable, todo divino! seguro la mejor playa en la que estuve, con arena y más espacio sería perfecta. Pero así como es, es muy agradable Capri.
En esta playa había otro tipo de fichas:
Pareja yanqui "perfecta", tetas operadas, físico de gimnasio, sonrisa blanca. Sacándose fotos unos divinos.
No todos eran personajes hi, estábamos nosotros y algunos comunes más italianos, familias, etc.
Cada tanto parece algún turista al que nadie le avisó que Capri es una isla para hacer playa y hace calor en junio, ese sólo busca sombra.
Había unas gaviotas chorras, que atacaban a la gente que comía desprevenida.
Tania (que cuando entra al agua sale con el pelo lacio) se fue a explorar otros lugares. Encontró una playa que sólo llegas nadando o en bote. Fui nadando hasta esa parte, estaba muy tranquilo, sólo habían dos personas. El agua estaba preciosa de ese lado.
Hacer la plancha es tan fácil, y muy recomendable ver los acantilados flotando panza arriba, no escuchas nada en esa parte de la playa. Precioso momento.
Luego de un rato cuando no había más sol nos fuimos. Yo tire mi bermuda de maño cuando me cambié (la traje vieja y se rompió toda en dos días).
Fuimos al centro en bus, caro 1,8€ (!!!). Cuando el ómnibus se cruzaba con otro o con auto medio grande se trancaba todo por lo angostas que son las calles.
Luego tomamos el funicular, que va todo en diagonal, pero uno va derechito sentado. En tres minutos estábamos levantando los bolsos y yendo a embarcar :)
Había una fila, pero se colaron todos, siempre se cuelan en Europa, siempre hay algún atrevido.
Mientras esperábamos para subir, vimos muchos con bolsos louis vuitton (nuestro viaje entero en un par de bolsos).
El barco a Nápoles tenía una decoración con plantas artificiales un poco pantera. Demoramos una hora en llegar a Nápoles, un lindo viaje.
{ Nápoles (nuevamente) }
Del puerto de Nápoles caminamos hasta Corso Umberto I, ahí encontramos un ómnibus y nos subimos pechando gente. El primer día en Nápoles compramos dos boletos que nunca usamos. Nos metimos de capricho, parados en la puerta con las valijas todos apretados.
Caminamos al nuevo hotel, reservamos en otro más cerca de la estación, mañana tomaremos bus al aeropuerto a las 7am!!
La calle del hotel es fea, nada que ver con la del hotel anterior. En la puerta nos encontramos con un veterano ronco muy raro, nos preguntó si íbamos para el hotel... y nos dijo que lo esperaremos dos minutos. Volvió rápido, con unos puchos en la mano. Nos dijo algo en su italiano napolitano ronco, subió la valija de Tania, dijo que yo era fuerte y podía solo.
El edificio era horrible, ascensor todo roto, dos pisos por las peores escaleras!
La entrada del hotel es linda, había una mujer asiática, el ronco nos pidió los pasaportes (como en todos lados), se fue con la mujer... pasó un rato... volvió y nos dijo que nos iba a encantar la habitación "piu romántica, piu romántica".
Subimos un piso más, se metió en otro apartamento, era la casa de una señora (una vieja con dos perritos que ladraban) que se ve que tenía un bed and breakfast, con una habitación enorme! baño privado (habíamos reservado una con baño compartido), balcón, tele, cama enorme, bidet!! un cuadro con un desnudo femenino, aire acondicionado, todo!!
No sabemos por qué nos tocó esa habitación, nos cobró lo mismo que habíamos reservado, un lujo. Cuando fuimos a pagar el veterano me quiso robar una lapicera que le presté, y nos hizo 0,50€, dijo que se lo merecía...
Nos recomendó un bar, no fuimos, queríamos ir a la pizzería Da Michele, a probar la mejor pizza margarita del mundo.
Es tan famosa la pizzería que te dan un número en la puerta, nos tocó el 67 e iban por el 19!! Nos dijo "en 40 minutos están comiendo", fue más de una hora. Lo bueno es que van napolitanos, no sólo turistas, eso es garantía de calidad ;)
No me acuerdo que hicimos esa hora, creo que descansamos sentados en el cordón de la vereda.
El bar es muy sencillo y el menú es pizza margarita, margarita doble queso y marinara, para tomar agua, coca o cerveza. Decidimos cenar una margarita doble queso grande y una marnara grande, eran tan grandes que no entraban en la mesa! Pero las comes bien ;)
El veterano que llamaba por números era el mismo que te tomaba el pedido, te acomodaba en la mesa y te traía la pizza. Había mil mozos cachorros al pedo, que con suerte te traían la cerveza.
Y si, es muy rica la pizza. La margarita es la más rica que comí en el viaje (es distinta a la pizza uruguaya, a mi me gusta más la yorugua). La marinara estaba buena, pero la margarita le ganaba por lejos.
Habíamos visto un ficha esperando para entrar, entró cuando ya estábamos comiendo. Se puso de charla con todas las mesas, pero creo que no conocía a nadie. Se sentó junto a una chica en nuestra mesa (se comparten las mesas), obvio que nos agarró de charla. Nos habló de Nápoles, dijo que tenían la mejor pizza, que ellos inventaron el metro (??!!), que el sur era lo mejor, y nos empezó a preguntar a nosotros de dónde éramos? dónde era Uruguay? Si era cerca de Colombia?
Empezó a romper un poco con Colombia...
Decía "Colombia cocaína!", "Maradona", "Sur", "Maradona cocaína", se agarró un pedo bárbaro.
Nos fuimos.
El camino al hotel estaba un poco complicado desde la estación, pero estuvo bien, nada muy feo.
Nos dormimos, mañana nos levantamos 6:15 am...
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domingo, 25 de agosto de 2013
cuaderno de viaje 2013 { cap 04 }
Cuaderno de viaje 2013 { cap 04: Nápoles, Pompeya y Sorrento }
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc. Ya están publicados Milán, Florencia y Roma :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Lunes, 10 de junio de 2013, por la tarde }
Que esperaba de Nápoles: autos, motos, caos, chorros, pizza, Cavani, discusiones en la calle... chorros y caos no vimos, el resto si.
Cuando salimos del tren lo primero que vimos, el primer negocio es una tienda del SSC Napoli, con Cavani a full: muñeco, remera, todo.
Luego al salir la ciudad es un relajo, pero por los autos y las motos, cruzan con roja, se tiran delante de los tranvías, tocan bocina con ruido de vaca (!!), la gente se tira delante de los autos, los autos están (en su mayoría) todos chocados, pero todo en un marco tan pintoresco, tan lindo de ver, que parece una coreografía.
En ese "relajo" no vimos un sólo choque, nada, algún "finito", parecía ensayado.
{ BIENVENIDOS }
Si, Nápoles nos recibió muy bien. Nos gustó estar ahí, lo que sentíamos, no se por qué...
Antes de salir de Montevideo, mandamos un mail al hotel preguntando como llegar. Nos dijo: "para llegar desde la estación centra tomen metro R2 en corso Umberto I".
Todo mal, R2 era un tranvía, y salía desde la estación e iba por corso Umberto I. Cuando lo esperamos ya venía lleno, decidimos irnos caminando tranqui.
Pensábamos llegar al hotel a las 12 o 12:30, por los atrasos con el tren desde Roma llegamos a las 13:40 (creo).
Nuestro hotel está en una zona universitaria, llena de fotocopiadoras, librerías, cafeterías y algunas tiendas vintage. Las calles son muy estrechas, las veredas como para ir de a uno en fila, y las motos y autos se van haciendo finitos entre ellos y con los peatones.
La calle del hotel es muy empinada, yo estaba muerto de calor! Ya sabíamos que la entrada al hotel era media rara, un portón en un costado, timbre y cosas así.
No esperábamos una sorpresa tan grande con la habitación!
Ya en la recepción había unas pinturas murales (con Chaplin!) que llegaban hasta la puerta del ascensor (Nota: era el ascensor más chico que estuve en mi vida, hasta ahora eran chicos, este era XXS).
Nos dieron la habitación 301 que se llamaba Tropicana o algo así, era enorme.
Tenía un mural con un paisaje tropical, palmeras y papagayos! Una tela en el techo, naranja con brillos y estampas. Un palo sosteniendo con dos elefantes en las puntas, varias luces, cama enorme XL, arriba de ella varios almohadones con perros y gatos.
Además había un segundo espacio con otra tele, otra cama, otro mueble y salida al balcón! El baño no era tan grande, pero teníamos frigo bar!!
Lo raro era que para activar la electricidad había que enchufar una llave, que cuando te ibas la dejabas en la recepción :( .
Dejamos todo en la habitación, pagamos, pedimos un mapa de la ciudad, y nos fuimos a almorzar!
Es muy linda la zona del hotel, hay unas calles peatonales con pequeños negocios y bares, la mayoría para comer pizza, algunos de paninis . La noche anterior habíamos comido pizza en Trastevere, por eso preferíamos evitarla, imposible. Nápoles tiene la mejor pizza del mundo!
Entramos a una chiquita, que tenía un menú por 5€: pizza margarita + Pepsi + cubierto: una joya!
Nos atendió una moza un poco mala onda, pero todo muy puntual y muy rico. El mantel individual tenía la historia de la pizza margarita.
La pizza es enorme. como en toda Italia, se sale del plato. La margarita viene con unos pedazos de muzarella (mozzarella) y unas hojitas de albahaca (basílico).
Luego salimos a caminar, a pasear por la zona del hotel. Yo quería ir a una calle donde venden pesebres y cosas para pesebres.
No son pesebres tradicionales solamente, hay de todo: jugadores de futbol, famosos, cosas típicas napolitanas, etc. Ese fue uno de los paseos que más me gustó, había visto fotos, pero me sorprendió mucho verlos en vivo. Adentro de los locales veías a los artesanos, pintando a masando las figuras.
Luego entramos a un lugar donde vendían todo productos con limón (el limón es la fruta característica de la zona), hay varias de estas tiendas, por todos lados, puestos que te venden cosas de limón.
En el que entramos el dueño era un veterano crá. Nos explicó el proceso, tenían dos contenedores, los dos con un olor muy concentrado a alcohol y limón, que te limpiaba por dentro.
Nos contó todos los productos que hacían: lemoncello, grapa, caramelos, galletitas, pasta, etc.
Luego apareció el hijo (o nieto) que hablaba un poco de español y charlamos un rato.
Nos dijo que Roma era muy caro, que a un amigo le habían cobrado 80 euros un taxi (!!!).
(Nota: Nápoles es muy barato comparado con las otras ciudades que estuvimos de Italia, comes por 10€ los dos, en la calle quizás por 5€!)
Compramos caramelos y galletitas, ambos muy ricos.
Seguimos paseando, pasamos por delante de la pizzería Da Michele (supuestamente hacen la mejor margarita del mundo), recién habíamos terminado de almorzar, así que lo dejamos para después.
Hicimos compras, muy baratas. Tania se compró un pantalón, un pañuelo y un perfume. Yo una camperita de lluvia divina, por 10€: una ganga.
Paseando se nos hizo tarde, casi de noche. Queríamos tomar un café con un brioche, pero ya no había, era la hora de la cena. Compramos unos en una panadería cerca del hotel, luego fuimos a comprar algo para tomar a un Carrefour que había cerca también (los super cierran entre las 20 y las 21hs.). Compramos un yogurt natural con Bacci (una bomba), y una Nutella para los últimos días en Italia.
Hicimos una merienda en el balcón de la habitación, sacamos una foto y la pusimos en Facebook.
Descansamos un poco y nos bañamos, estábamos muy cansados.
Estuvo bueno salir a caminar, a conocer sin rumbo, cosa que casi no hicimos en Roma y extrañábamos mucho.
Teníamos miedo por la fama de "chorros - delincuentes" que lamentablemente tiene Nápoles. Por eso no nos animábamos a salir mucho, o muy lejos esa noche. Por suerte abajo, en la esquina del hotel hay una plaza con algunos bares. Fuimos a uno que era muy sencillo, con dos mesitas altas afuera, compramos dos cervezas chicas belgas y unas papitas. Barata la joda: 5€.
Nos quedamos un rato en el bar. Enfrente, en una iglesia unos muchachos jugaban a la pelota. En el bar pasaron música latina, tipo centroamericana, cubana.
Nos fuimos a dormir.
{ Martes, 11 de junio de 2013 }
Nos levantamos y fuimos a desayunar a un bar cerca del hotel, cappuccino y brioche relleno, un clásico ya. Aprovechamos el wifi, el del hotel funciona más o menos. Luego salimos a pasear.
Primer destino: Santa Chiara, un complejo con una iglesia y unos patios, no entramos porque cobraban entrada, sólo fuimos a la iglesia.
Al salir vimos otra, con una fachada muy interesante, Chiesa de Gesú Novo, entramos también.
Adentro las iglesias están bien, pero luego de ir a Roma pocas te sorprenden (el día anterior fuimos al Duomo de Napali, no me acordaba).
Entramos a una tienda de SSC Napoli, yo quería comprarme algo, pero nada me convenció... las camisetas más baratas salían 30€ y no estaban muy pro, talles chicos y viejas. Las nuevas 79€!
Pasamos por otra calle universitaria, ahora de música. Se escuchaban sonidos muy lindos, yo filmé para registrar, pero no se escucha casi nada.
Había una plaza con unos bares re lindo, decidimos ir a cenar ahí de noche.
Todo esto era de camino al Museo Arqueológico, antes de llegar, como había pasado un rato del desayuno y pensábamos estar un rato en el museo, nos comimos una pizza al tacho muy rica en la calle. Tenía mucho tomate, pero también mucho aceite! la servilleta donde te la servían se manchó toda :P seguro no era muy sana.
Cruzamos al museo y... estaba cerrado! cerraba los martes :(
Era nuestro último día entero en Nápoles (el miércoles por la mañana pensábamos ir a pasear a Pompeya y luego seguir a Sorrento, y el viernes volver a Nápoles por la tardecita).
Nos fuimos a pasar por una calle comercial camino al puerto.
En un momento no encontraba la cámara de fotos! El bolsillo donde la guardo estaba abierto, pensé que la habían robado! Pero tan gil´yo, la había guardado en otro bolsillo, que susto.
(Al final si la robaron, pero en Montevideo, no teman a Nápoles).
Tanía se había quedado con ganas de comprarse una campera de lluvia en una tienda de Milán, en Florencia no estaba, en Roma la vimos de lejos, en Nápoles habíamos encontrado una pero sólo de hombre. Así que fuimos a la de mujer, no encontró el color que quería, pero se compró una de un naranja muy lindo. También se compró una camisa sin mangas en H&M, Tania se compró todo en Nápoles.
Comimos en un Bar que no era sólo de pizza, comimos pasta (muy rico, todo en Nápoles es rico).
Luego llegamos a una plaza muy grande que está en el ticket del metro, se llama plaza del plebiscito. Hay un edificio muy bueno, per estaba cerrado, y se caía a pedazos :( . Muchas cosas en Nápoles no están muy bien cuidadas, cerca de la plaza pasamos por una galería famosa Galería Umberto, que es muy similar a la Galería Vittorio Emanuele II de Milán, pero no tan cuidada, nada que ver! las paredes tienen grafitis adentro en Nápoles, en Milán las marquesinas de los comercios son todas en fondo negro con la marca en dorado, no importa la identidad visual de la marca, tiene que adaptarse a la galería. Como nos dijo nuestro amigo Massimiliano, Milán es la ciudad más europea de Italia.
Pero Nápoles es muy pintoresca, con unos colores impresionantes.
Caminamos un poco y llegamos al puerto. Es muy lindo volver a sentir el mar, lo extrañábamos.
Se ve un paisaje muy lindo de la costa.
Caminamos un poco y encontramos una zona con rocas donde la gente tomaba sol, tranqui: pareo y sunga. Unos niños y adolescentes se bañaban contentos, hacía calor! supongo que son los primeros días de playa.
En Nápoles se usa el slip-sunga, una mayita chiquita, de diferentes colores. No importa si tenes panza o estas forzudo, sale slip de baño. Muchos van de bermuda de surf o short, pero en la playa pelan slip.
No hay arena, rocas, tirarse en el muelle, todo vale. Nosotros nos sentamos al sol en una roquita un rato.
El agua es verde pero oscura, igual es mucho más linda que en Montevideo, pero cada tanto veías un objeto extraño.
Nápoles es el primer lugar en el que vemos perros callejeros, tranquilos tirados en la calle al sol Los de Milán eran perros chetos de collar. Los gringos les sacan fotos a los perros napolitanos.
Fuimos caminando por la rambla, sacamos fotos y entramos a un castillo (castel dell´Ovo), que está construido hacía el mar en una punta. Pensamos que iban a cobrar entrada, pero no, era gratis y libre, no había nadie, vos pasabas de un lado a otro, de un piso a otro y casi no veías gente. Divino!
Desde arriba sacamos algunas fotos panorámicas, y para abajo para mostrar la altura.
Nos fuimos contentos al puerto, queríamos averiguar algunos detalles para nuestros viajes a Capri y la Costa Amalfitana.
Luego fuimos al Castel Nuovo que parece de dibujitos. No entramos, ahí si cobraban entrada. Pero desde la puerta miramos un rato para adentro (triste).
Luego tomamos una granita de limón, es una bebida helada de jugo de frutas que vendían en la calle.
Volvimos al centro, buscamos una cafetería para tomar un café con algo de pastelería.
Antes, al mediodía, cuando íbamos por la avenida comercial (Vía Toledo) pasamos por muchos puestos de libros usados y nuevos, Nápoles está lleno de esos puestos en la calle, compramos unas postales viejas muy lindas.
A la tarde se largó a llover un poquito, Tania estrenó su campera de lluvia. La gente compraba paraguas, se quedaba abajo de los techos, pero llovía muy poco!
Luego de caminar bastante, ya casi llegando al hotel, entramos a una cafetería (normalita). Comimos unos bizcochos muy lindos y ricos, de ricota. Los cafés en Italia son muy chiquitos y concentrados, se llaman "ristretto", se toman de un sólo trago y son muy fuertes.
Entré de nuevo a la tienda de SSC Napoli y no compré nada...
Llegamos al hotel, ya no llovía. Nos bañamos y aprontamos, nos fuimos a cenar a la plaza que vimos por la mañana: Piazza Bellini. Había que meterse por unas calles un poco escondidas (poco), así que arrancamos antes del anochecer, tipo 21hs.
En Italia se cena a las 20hs, ya a las 22hs cierran la cocina. Igual nosotros pensábamos tomar algo nomás. Fuimos a un bar muy lindo, con mesitas afuera, sombrillas, plantitas, muy lindo de verdad.
Tania se pidió un proseco, yo tomé un campari soda, recomendado por mi amigo Guille.
Había mucha gente joven en la plaza. Mucho barullo, música, charlas. Los napolitanos son muy efusivos, gritan y hablan en dialecto napolitano, que no se entiende nada.
De repente ruido a botella rota! una mujer entra puteando al bar y saca a uno a los pedos, otra sale atrás. Se arma quilombo, la mujer lo empuja! Entre una palabrota y otra, una de las mujeres tira una botella! Le erra! Crack! Se rompe! Parece que el vidrio le pega a otra mujer que estaba en el medio, un hombre chiquito salta de otra mesa (con buenas intenciones), la moza también va a calmar los ánimos, siguen las puteadas, toda la plaza mirando, nosotros quietitos.
De repente todo se calma, se van gritando, no sabemos y nunca vamos a saber que pasó.
La mujer que se lastimó estaba bien, iba de mesa en mesa indignada hablando con gente. Nosotros pensamos en irnos, pero Tania muy sabia como siempre, dijo que era mejor esperar que se calme todo y no cruzarnos con ellos por ahí.
Tomamos otro campari soda y picamos una entradita árabe (el bar era árabe, me olvidé de contar, pero sólo en la comida).
Luego nos fuimos tranqui, esa zona es muy linda, había mucha vida.
En el camino nos cruzamos con unos corriendo con el pantalón bajo, en calzones. Creemos que era el último día de clases.
Nosotros nos fuimos a dormir.
{ Miércoles, 12 de junio de 2013: Nápoles - Pompeya - Sorrento }
Último día en Nápoles (en realidad volvemos el viernes de tardecita, para pasar la noche y a la mañana temprano volar a Venecia).
Nos propusimos un día agitado, por la mañana museo arqueológico, mediodía viajamos a Pompeya, tarde noche: Sorrento, donde nos quedamos dos noches.
En el hotel podíamos usar la habitación hasta las 12hs, así que desayunamos temprano en un café frente al hotel, no era lindo, pero era bien napolitano.
Había un joven y un veterano, iguales, creo que padre e hijo. Primero hablamos con el joven, le pedimos un cappuccino, nos preguntó si le ponía azúcar.
El veterano apareció y nos sirvió los brioches (clásicos matutinos italianos), ahí nos agarró de charla, preguntó de dónde éramos, y salió el tema Cavani (el tema ya había salido con algún otro vendedor), hizo comentarios sobre el posible pase en ese momento, de la plata, la oportunidad, etc. Pero estaba indignado con el problema con la esposa, los líos, decía que con la familia y los hijos no se jode. Que si se queda en Nápoles, se quede con la mujer y los hijos.
Luego nos deseó buena suerte con nuestro casamiento <3
Mientras comíamos apareció un perrito lindo, pensamos que era de la calle, luego apareció la dueña y se lo llevó (era un mimoso). Se paraba en dos patitas rato largo, pidiendo un poquito de brioche.
A las 9:30 estábamos en el museo, teníamos tiempo para recorrerlo hasta las 11hs más o menos.
Nosotros queríamos ver una parte que se llama el gabinete secreto (el link es de un blog un poco particular), es un espacio dedicado a obras sexuales que encontraron en las excavaciones de Pompeya. Las tuvieron escondidas mucho tiempo, se decía que los habitantes de Pompeya habían sido castigados por Dios por ser tan promiscuos. Parece que encontraron obras de este tipo en todas las casas.
La sala es chiquita, tiene un espacio de pinturas y otra con objetos (creo que es la mejor).
Ahí podemos ver, amuletos que colgaban de unas pijitas (de todos los tamaños), aladas y con patas de animales (?). Lámparas muy particulares (en el Coliseo vimos unas similares, pero no fálicas). Esculturas de varios tamaños. Amuletos de pijitas varias y algunas tetas (pocas).
Pero el museo no es solo eso!!
Antes de entrar al gabinete secreto, pasas por una sala con muchos mosaicos del siglo 1 AC y un poquitito más nuevo, muchos de Pompeya, con trabajos impresionantes.
En el viaje me estoy haciendo fan del mosaico!
Pasamos por otras salas, no muchas. Algo de escultura romana, algo de cerámica y cosas de hace miles de años. Lo que más me gustó junto con los mosaicos, fue una parte de objetos cotidianos, también de Pompeya y Herculano: vasos, ollas, copas, cosas de vidrio, cosas para cocinar, etc. Muy interesante.
Luego nos tuvimos que ir al hotel a buscar los bolsos y partir a Pompeya.
Desde la estación de Nápoles nos tomamos un tren que se llama circunversuviano, rodea el Vesubio, tiene cuatro líneas, una de ellas va a Sorrento y nos deja en Pompeya.
El viaje en tren fue pintoresco, más parecido a un metro que a un tren de los que habíamos tomado antes. Fuimos parados, con los bolsos y todo. En Pompeya habíamos averiguado que había guarda-bultos donde podíamos dejar el equipaje gratis ;) ;) ;)
Al bajar en la estación te ofrecían guardarlo por 3€: CHANTAS!
En Pompeya no había mucha gente, eso estaba bueno, igual es un pueblo para recorrer. Yo tenía miedo de ver mucho cadáver fosilizado, pero sólo vimos un par, nada muy angustiante.
Creo que lo que más me gustó fue ver como antes se vivía de una forma muy similar a ahora (con una distribución similar: plaza, oficina, templo, panadería, estadio, etc.). También estuvo bueno hacer juntos Pompeya y museo arqueológico, capaz lo más lógico sea ver primero Pompeya... no se.
Hicimos picnic sobre una piedra en el templo de venus, habíamos comprado de vuelta al hotel unos panes rellenos de verdura (de yapa tenía panceta), unos calzone (son más bien empanadas) muy pesaditos, y unas extrañas bolas de fideos a la milanesa que a mí no me gustaron (esas las guardamos para la tarde).
Desde Roma venía haciendo calor y más calor, en Pompeya había viento, no ayudaba mucho, más bien te llenaba de polvo! Nos fuimos todos sucios de Pompeya!
Para no perdernos y conocer un poco más lo que estábamos viendo, adquirimos un mapa (2€!!), al final fue muy útil.
Al rato, luego de caminar un montón nos fuimos. Levantamos los bolsos (muy amable la mujer que los cuidaba), fuimos al baño y a tomar el tren circunvesuviano de nuevo, destino Sorrento.
Llegamos a la estación terminal de Sorrento, bajamos y caminamos unas cuadras hasta el hotel, a simple vista ya te dabas cuenta que estabas en un balneario, no es la ciudad de Nápoles! Había olor a flores, las calles más tranquilas, negocios diferentes.
Llegamos al hotel, tienen un café al lado dónde se hace el check in y sirven el desayuno. Tienen un hotel y un hostel, en un mismo edificio, donde además vive otra gente.
La chica de la recepción es macanuda, pero una veterana preparando un cappuccino hacía tanto ruido que no entendíamos nada. Nos acompaña a la habitación, tiene un balcón que da a la calle. Es como un apartamento de un balneario como Atlántida o Piriapolis.
Sorrento es un poco así, con una parte histórica y una rambla muy diferente a lo que habíamos visto antes (un paisaje acantilado). Hay maquinitas, tiendas de helado (aunque en Italia hay heladerías por todos lados), ropa de balneario, todo eso.
Luego de bañarnos (teníamos una mugre extrema por el polvo de pompeya) y ponernos lindos, nos fuimos a pasear. Bajamos una escalera en una rotondita con banderas, una calle angosta nos lleva al puerto. Muy lindo el puerto de Sorrento, un paisaje precioso.
Subimos por otro camino, nos fuimos metiendo en la parte histórica, está lleno de bares, todos bastante más caros que Nápoles.
Tania quería comer pescado, yo me hice la idea de no comer pizza ni pasta. Luego de dar unas vueltas, conociendo la parte histórica, mirando tiendas y bares, terminamos en el primero que vimos.
Tania comió algo así como mariscos, de pelar y comer, los probé y eran ricos, especialmente la salsa.
Yo comí unos churrascos de ternera con una salsa de limón que me terminó saturando un poco, tendría que haber pedido pasta, que nunca me llegó a aburrir.
De postre nos tomamos un helado en una heladería que tenía una bandeja giratoria donde veías los gustos. El heladero era un ficha!!
Nos fuimos paseando tranquilos por la calle principal, disfrutando de la noche. A descansar, estábamos muy cansados, además nuestro programa para el jueves era irnos en bus hasta la costa amalfitana, donde hay otros balnearios muy lindos, algo de lo que esperábamos más del viaje: Costa Amalfitana y Capri. De ahí nuestra estadía en Sorrento (el balneario más barato de la zona).
A dormir.
Estos cuadernos de viaje son distintos a los demás, tienen menos dedicación en las ilustraciones, me preocupé principalmente por registrar todo, algunas cosas con dibujos, muchas con textos, y algo con recortes y papeles pegados.
Los apuntes están hechos a la apurada, Aprovechando los tiempos de viajes, las esperas en el aeropuerto, cada ratito servía para anotar cosas en el cuaderno. A veces no tenía un lugar para apoyar, no había buena luz o estaba medio dormido.
El resultado es un cuaderno sincero, todas las páginas serán publicadas sin censura!, con sus errores, tachones, faltas de ortografía (tremendas, más de lo normal del blog), etc. Ya están publicados Milán, Florencia y Roma :)
(Si no carga la publicación, click aquí para verlo directo en issuu)
{ Lunes, 10 de junio de 2013, por la tarde }
Que esperaba de Nápoles: autos, motos, caos, chorros, pizza, Cavani, discusiones en la calle... chorros y caos no vimos, el resto si.
Cuando salimos del tren lo primero que vimos, el primer negocio es una tienda del SSC Napoli, con Cavani a full: muñeco, remera, todo.
Luego al salir la ciudad es un relajo, pero por los autos y las motos, cruzan con roja, se tiran delante de los tranvías, tocan bocina con ruido de vaca (!!), la gente se tira delante de los autos, los autos están (en su mayoría) todos chocados, pero todo en un marco tan pintoresco, tan lindo de ver, que parece una coreografía.
En ese "relajo" no vimos un sólo choque, nada, algún "finito", parecía ensayado.
{ BIENVENIDOS }
Si, Nápoles nos recibió muy bien. Nos gustó estar ahí, lo que sentíamos, no se por qué...
Antes de salir de Montevideo, mandamos un mail al hotel preguntando como llegar. Nos dijo: "para llegar desde la estación centra tomen metro R2 en corso Umberto I".
Todo mal, R2 era un tranvía, y salía desde la estación e iba por corso Umberto I. Cuando lo esperamos ya venía lleno, decidimos irnos caminando tranqui.
Pensábamos llegar al hotel a las 12 o 12:30, por los atrasos con el tren desde Roma llegamos a las 13:40 (creo).
Nuestro hotel está en una zona universitaria, llena de fotocopiadoras, librerías, cafeterías y algunas tiendas vintage. Las calles son muy estrechas, las veredas como para ir de a uno en fila, y las motos y autos se van haciendo finitos entre ellos y con los peatones.
La calle del hotel es muy empinada, yo estaba muerto de calor! Ya sabíamos que la entrada al hotel era media rara, un portón en un costado, timbre y cosas así.
No esperábamos una sorpresa tan grande con la habitación!
Ya en la recepción había unas pinturas murales (con Chaplin!) que llegaban hasta la puerta del ascensor (Nota: era el ascensor más chico que estuve en mi vida, hasta ahora eran chicos, este era XXS).
Nos dieron la habitación 301 que se llamaba Tropicana o algo así, era enorme.
Tenía un mural con un paisaje tropical, palmeras y papagayos! Una tela en el techo, naranja con brillos y estampas. Un palo sosteniendo con dos elefantes en las puntas, varias luces, cama enorme XL, arriba de ella varios almohadones con perros y gatos.
Además había un segundo espacio con otra tele, otra cama, otro mueble y salida al balcón! El baño no era tan grande, pero teníamos frigo bar!!
Lo raro era que para activar la electricidad había que enchufar una llave, que cuando te ibas la dejabas en la recepción :( .
Dejamos todo en la habitación, pagamos, pedimos un mapa de la ciudad, y nos fuimos a almorzar!
Es muy linda la zona del hotel, hay unas calles peatonales con pequeños negocios y bares, la mayoría para comer pizza, algunos de paninis . La noche anterior habíamos comido pizza en Trastevere, por eso preferíamos evitarla, imposible. Nápoles tiene la mejor pizza del mundo!
Entramos a una chiquita, que tenía un menú por 5€: pizza margarita + Pepsi + cubierto: una joya!
Nos atendió una moza un poco mala onda, pero todo muy puntual y muy rico. El mantel individual tenía la historia de la pizza margarita.
La pizza es enorme. como en toda Italia, se sale del plato. La margarita viene con unos pedazos de muzarella (mozzarella) y unas hojitas de albahaca (basílico).
Luego salimos a caminar, a pasear por la zona del hotel. Yo quería ir a una calle donde venden pesebres y cosas para pesebres.
No son pesebres tradicionales solamente, hay de todo: jugadores de futbol, famosos, cosas típicas napolitanas, etc. Ese fue uno de los paseos que más me gustó, había visto fotos, pero me sorprendió mucho verlos en vivo. Adentro de los locales veías a los artesanos, pintando a masando las figuras.
Luego entramos a un lugar donde vendían todo productos con limón (el limón es la fruta característica de la zona), hay varias de estas tiendas, por todos lados, puestos que te venden cosas de limón.
En el que entramos el dueño era un veterano crá. Nos explicó el proceso, tenían dos contenedores, los dos con un olor muy concentrado a alcohol y limón, que te limpiaba por dentro.
Nos contó todos los productos que hacían: lemoncello, grapa, caramelos, galletitas, pasta, etc.
Luego apareció el hijo (o nieto) que hablaba un poco de español y charlamos un rato.
Nos dijo que Roma era muy caro, que a un amigo le habían cobrado 80 euros un taxi (!!!).
(Nota: Nápoles es muy barato comparado con las otras ciudades que estuvimos de Italia, comes por 10€ los dos, en la calle quizás por 5€!)
Compramos caramelos y galletitas, ambos muy ricos.
Seguimos paseando, pasamos por delante de la pizzería Da Michele (supuestamente hacen la mejor margarita del mundo), recién habíamos terminado de almorzar, así que lo dejamos para después.
Hicimos compras, muy baratas. Tania se compró un pantalón, un pañuelo y un perfume. Yo una camperita de lluvia divina, por 10€: una ganga.
Paseando se nos hizo tarde, casi de noche. Queríamos tomar un café con un brioche, pero ya no había, era la hora de la cena. Compramos unos en una panadería cerca del hotel, luego fuimos a comprar algo para tomar a un Carrefour que había cerca también (los super cierran entre las 20 y las 21hs.). Compramos un yogurt natural con Bacci (una bomba), y una Nutella para los últimos días en Italia.
Hicimos una merienda en el balcón de la habitación, sacamos una foto y la pusimos en Facebook.
Descansamos un poco y nos bañamos, estábamos muy cansados.
Estuvo bueno salir a caminar, a conocer sin rumbo, cosa que casi no hicimos en Roma y extrañábamos mucho.
Teníamos miedo por la fama de "chorros - delincuentes" que lamentablemente tiene Nápoles. Por eso no nos animábamos a salir mucho, o muy lejos esa noche. Por suerte abajo, en la esquina del hotel hay una plaza con algunos bares. Fuimos a uno que era muy sencillo, con dos mesitas altas afuera, compramos dos cervezas chicas belgas y unas papitas. Barata la joda: 5€.
Nos quedamos un rato en el bar. Enfrente, en una iglesia unos muchachos jugaban a la pelota. En el bar pasaron música latina, tipo centroamericana, cubana.
Nos fuimos a dormir.
{ Martes, 11 de junio de 2013 }
Nos levantamos y fuimos a desayunar a un bar cerca del hotel, cappuccino y brioche relleno, un clásico ya. Aprovechamos el wifi, el del hotel funciona más o menos. Luego salimos a pasear.
Primer destino: Santa Chiara, un complejo con una iglesia y unos patios, no entramos porque cobraban entrada, sólo fuimos a la iglesia.
Al salir vimos otra, con una fachada muy interesante, Chiesa de Gesú Novo, entramos también.
Adentro las iglesias están bien, pero luego de ir a Roma pocas te sorprenden (el día anterior fuimos al Duomo de Napali, no me acordaba).
Entramos a una tienda de SSC Napoli, yo quería comprarme algo, pero nada me convenció... las camisetas más baratas salían 30€ y no estaban muy pro, talles chicos y viejas. Las nuevas 79€!
Pasamos por otra calle universitaria, ahora de música. Se escuchaban sonidos muy lindos, yo filmé para registrar, pero no se escucha casi nada.
Había una plaza con unos bares re lindo, decidimos ir a cenar ahí de noche.
Todo esto era de camino al Museo Arqueológico, antes de llegar, como había pasado un rato del desayuno y pensábamos estar un rato en el museo, nos comimos una pizza al tacho muy rica en la calle. Tenía mucho tomate, pero también mucho aceite! la servilleta donde te la servían se manchó toda :P seguro no era muy sana.
Cruzamos al museo y... estaba cerrado! cerraba los martes :(
Era nuestro último día entero en Nápoles (el miércoles por la mañana pensábamos ir a pasear a Pompeya y luego seguir a Sorrento, y el viernes volver a Nápoles por la tardecita).
Nos fuimos a pasar por una calle comercial camino al puerto.
En un momento no encontraba la cámara de fotos! El bolsillo donde la guardo estaba abierto, pensé que la habían robado! Pero tan gil´yo, la había guardado en otro bolsillo, que susto.
(Al final si la robaron, pero en Montevideo, no teman a Nápoles).
Tanía se había quedado con ganas de comprarse una campera de lluvia en una tienda de Milán, en Florencia no estaba, en Roma la vimos de lejos, en Nápoles habíamos encontrado una pero sólo de hombre. Así que fuimos a la de mujer, no encontró el color que quería, pero se compró una de un naranja muy lindo. También se compró una camisa sin mangas en H&M, Tania se compró todo en Nápoles.
Comimos en un Bar que no era sólo de pizza, comimos pasta (muy rico, todo en Nápoles es rico).
Luego llegamos a una plaza muy grande que está en el ticket del metro, se llama plaza del plebiscito. Hay un edificio muy bueno, per estaba cerrado, y se caía a pedazos :( . Muchas cosas en Nápoles no están muy bien cuidadas, cerca de la plaza pasamos por una galería famosa Galería Umberto, que es muy similar a la Galería Vittorio Emanuele II de Milán, pero no tan cuidada, nada que ver! las paredes tienen grafitis adentro en Nápoles, en Milán las marquesinas de los comercios son todas en fondo negro con la marca en dorado, no importa la identidad visual de la marca, tiene que adaptarse a la galería. Como nos dijo nuestro amigo Massimiliano, Milán es la ciudad más europea de Italia.
Pero Nápoles es muy pintoresca, con unos colores impresionantes.
Caminamos un poco y llegamos al puerto. Es muy lindo volver a sentir el mar, lo extrañábamos.
Se ve un paisaje muy lindo de la costa.
Caminamos un poco y encontramos una zona con rocas donde la gente tomaba sol, tranqui: pareo y sunga. Unos niños y adolescentes se bañaban contentos, hacía calor! supongo que son los primeros días de playa.
En Nápoles se usa el slip-sunga, una mayita chiquita, de diferentes colores. No importa si tenes panza o estas forzudo, sale slip de baño. Muchos van de bermuda de surf o short, pero en la playa pelan slip.
No hay arena, rocas, tirarse en el muelle, todo vale. Nosotros nos sentamos al sol en una roquita un rato.
El agua es verde pero oscura, igual es mucho más linda que en Montevideo, pero cada tanto veías un objeto extraño.
Nápoles es el primer lugar en el que vemos perros callejeros, tranquilos tirados en la calle al sol Los de Milán eran perros chetos de collar. Los gringos les sacan fotos a los perros napolitanos.
Fuimos caminando por la rambla, sacamos fotos y entramos a un castillo (castel dell´Ovo), que está construido hacía el mar en una punta. Pensamos que iban a cobrar entrada, pero no, era gratis y libre, no había nadie, vos pasabas de un lado a otro, de un piso a otro y casi no veías gente. Divino!
Desde arriba sacamos algunas fotos panorámicas, y para abajo para mostrar la altura.
Nos fuimos contentos al puerto, queríamos averiguar algunos detalles para nuestros viajes a Capri y la Costa Amalfitana.
Luego fuimos al Castel Nuovo que parece de dibujitos. No entramos, ahí si cobraban entrada. Pero desde la puerta miramos un rato para adentro (triste).
Luego tomamos una granita de limón, es una bebida helada de jugo de frutas que vendían en la calle.
Volvimos al centro, buscamos una cafetería para tomar un café con algo de pastelería.
Antes, al mediodía, cuando íbamos por la avenida comercial (Vía Toledo) pasamos por muchos puestos de libros usados y nuevos, Nápoles está lleno de esos puestos en la calle, compramos unas postales viejas muy lindas.
A la tarde se largó a llover un poquito, Tania estrenó su campera de lluvia. La gente compraba paraguas, se quedaba abajo de los techos, pero llovía muy poco!
Luego de caminar bastante, ya casi llegando al hotel, entramos a una cafetería (normalita). Comimos unos bizcochos muy lindos y ricos, de ricota. Los cafés en Italia son muy chiquitos y concentrados, se llaman "ristretto", se toman de un sólo trago y son muy fuertes.
Entré de nuevo a la tienda de SSC Napoli y no compré nada...
Llegamos al hotel, ya no llovía. Nos bañamos y aprontamos, nos fuimos a cenar a la plaza que vimos por la mañana: Piazza Bellini. Había que meterse por unas calles un poco escondidas (poco), así que arrancamos antes del anochecer, tipo 21hs.
En Italia se cena a las 20hs, ya a las 22hs cierran la cocina. Igual nosotros pensábamos tomar algo nomás. Fuimos a un bar muy lindo, con mesitas afuera, sombrillas, plantitas, muy lindo de verdad.
Tania se pidió un proseco, yo tomé un campari soda, recomendado por mi amigo Guille.
Había mucha gente joven en la plaza. Mucho barullo, música, charlas. Los napolitanos son muy efusivos, gritan y hablan en dialecto napolitano, que no se entiende nada.
De repente ruido a botella rota! una mujer entra puteando al bar y saca a uno a los pedos, otra sale atrás. Se arma quilombo, la mujer lo empuja! Entre una palabrota y otra, una de las mujeres tira una botella! Le erra! Crack! Se rompe! Parece que el vidrio le pega a otra mujer que estaba en el medio, un hombre chiquito salta de otra mesa (con buenas intenciones), la moza también va a calmar los ánimos, siguen las puteadas, toda la plaza mirando, nosotros quietitos.
De repente todo se calma, se van gritando, no sabemos y nunca vamos a saber que pasó.
La mujer que se lastimó estaba bien, iba de mesa en mesa indignada hablando con gente. Nosotros pensamos en irnos, pero Tania muy sabia como siempre, dijo que era mejor esperar que se calme todo y no cruzarnos con ellos por ahí.
Tomamos otro campari soda y picamos una entradita árabe (el bar era árabe, me olvidé de contar, pero sólo en la comida).
Luego nos fuimos tranqui, esa zona es muy linda, había mucha vida.
En el camino nos cruzamos con unos corriendo con el pantalón bajo, en calzones. Creemos que era el último día de clases.
Nosotros nos fuimos a dormir.
{ Miércoles, 12 de junio de 2013: Nápoles - Pompeya - Sorrento }
Último día en Nápoles (en realidad volvemos el viernes de tardecita, para pasar la noche y a la mañana temprano volar a Venecia).
Nos propusimos un día agitado, por la mañana museo arqueológico, mediodía viajamos a Pompeya, tarde noche: Sorrento, donde nos quedamos dos noches.
En el hotel podíamos usar la habitación hasta las 12hs, así que desayunamos temprano en un café frente al hotel, no era lindo, pero era bien napolitano.
Había un joven y un veterano, iguales, creo que padre e hijo. Primero hablamos con el joven, le pedimos un cappuccino, nos preguntó si le ponía azúcar.
El veterano apareció y nos sirvió los brioches (clásicos matutinos italianos), ahí nos agarró de charla, preguntó de dónde éramos, y salió el tema Cavani (el tema ya había salido con algún otro vendedor), hizo comentarios sobre el posible pase en ese momento, de la plata, la oportunidad, etc. Pero estaba indignado con el problema con la esposa, los líos, decía que con la familia y los hijos no se jode. Que si se queda en Nápoles, se quede con la mujer y los hijos.
Luego nos deseó buena suerte con nuestro casamiento <3
Mientras comíamos apareció un perrito lindo, pensamos que era de la calle, luego apareció la dueña y se lo llevó (era un mimoso). Se paraba en dos patitas rato largo, pidiendo un poquito de brioche.
A las 9:30 estábamos en el museo, teníamos tiempo para recorrerlo hasta las 11hs más o menos.
Nosotros queríamos ver una parte que se llama el gabinete secreto (el link es de un blog un poco particular), es un espacio dedicado a obras sexuales que encontraron en las excavaciones de Pompeya. Las tuvieron escondidas mucho tiempo, se decía que los habitantes de Pompeya habían sido castigados por Dios por ser tan promiscuos. Parece que encontraron obras de este tipo en todas las casas.
La sala es chiquita, tiene un espacio de pinturas y otra con objetos (creo que es la mejor).
Ahí podemos ver, amuletos que colgaban de unas pijitas (de todos los tamaños), aladas y con patas de animales (?). Lámparas muy particulares (en el Coliseo vimos unas similares, pero no fálicas). Esculturas de varios tamaños. Amuletos de pijitas varias y algunas tetas (pocas).
Pero el museo no es solo eso!!
Antes de entrar al gabinete secreto, pasas por una sala con muchos mosaicos del siglo 1 AC y un poquitito más nuevo, muchos de Pompeya, con trabajos impresionantes.
En el viaje me estoy haciendo fan del mosaico!
Pasamos por otras salas, no muchas. Algo de escultura romana, algo de cerámica y cosas de hace miles de años. Lo que más me gustó junto con los mosaicos, fue una parte de objetos cotidianos, también de Pompeya y Herculano: vasos, ollas, copas, cosas de vidrio, cosas para cocinar, etc. Muy interesante.
Luego nos tuvimos que ir al hotel a buscar los bolsos y partir a Pompeya.
Desde la estación de Nápoles nos tomamos un tren que se llama circunversuviano, rodea el Vesubio, tiene cuatro líneas, una de ellas va a Sorrento y nos deja en Pompeya.
El viaje en tren fue pintoresco, más parecido a un metro que a un tren de los que habíamos tomado antes. Fuimos parados, con los bolsos y todo. En Pompeya habíamos averiguado que había guarda-bultos donde podíamos dejar el equipaje gratis ;) ;) ;)
Al bajar en la estación te ofrecían guardarlo por 3€: CHANTAS!
En Pompeya no había mucha gente, eso estaba bueno, igual es un pueblo para recorrer. Yo tenía miedo de ver mucho cadáver fosilizado, pero sólo vimos un par, nada muy angustiante.
Creo que lo que más me gustó fue ver como antes se vivía de una forma muy similar a ahora (con una distribución similar: plaza, oficina, templo, panadería, estadio, etc.). También estuvo bueno hacer juntos Pompeya y museo arqueológico, capaz lo más lógico sea ver primero Pompeya... no se.
Hicimos picnic sobre una piedra en el templo de venus, habíamos comprado de vuelta al hotel unos panes rellenos de verdura (de yapa tenía panceta), unos calzone (son más bien empanadas) muy pesaditos, y unas extrañas bolas de fideos a la milanesa que a mí no me gustaron (esas las guardamos para la tarde).
Desde Roma venía haciendo calor y más calor, en Pompeya había viento, no ayudaba mucho, más bien te llenaba de polvo! Nos fuimos todos sucios de Pompeya!
Para no perdernos y conocer un poco más lo que estábamos viendo, adquirimos un mapa (2€!!), al final fue muy útil.
Al rato, luego de caminar un montón nos fuimos. Levantamos los bolsos (muy amable la mujer que los cuidaba), fuimos al baño y a tomar el tren circunvesuviano de nuevo, destino Sorrento.
Llegamos a la estación terminal de Sorrento, bajamos y caminamos unas cuadras hasta el hotel, a simple vista ya te dabas cuenta que estabas en un balneario, no es la ciudad de Nápoles! Había olor a flores, las calles más tranquilas, negocios diferentes.
Llegamos al hotel, tienen un café al lado dónde se hace el check in y sirven el desayuno. Tienen un hotel y un hostel, en un mismo edificio, donde además vive otra gente.
La chica de la recepción es macanuda, pero una veterana preparando un cappuccino hacía tanto ruido que no entendíamos nada. Nos acompaña a la habitación, tiene un balcón que da a la calle. Es como un apartamento de un balneario como Atlántida o Piriapolis.
Sorrento es un poco así, con una parte histórica y una rambla muy diferente a lo que habíamos visto antes (un paisaje acantilado). Hay maquinitas, tiendas de helado (aunque en Italia hay heladerías por todos lados), ropa de balneario, todo eso.
Luego de bañarnos (teníamos una mugre extrema por el polvo de pompeya) y ponernos lindos, nos fuimos a pasear. Bajamos una escalera en una rotondita con banderas, una calle angosta nos lleva al puerto. Muy lindo el puerto de Sorrento, un paisaje precioso.
Subimos por otro camino, nos fuimos metiendo en la parte histórica, está lleno de bares, todos bastante más caros que Nápoles.
Tania quería comer pescado, yo me hice la idea de no comer pizza ni pasta. Luego de dar unas vueltas, conociendo la parte histórica, mirando tiendas y bares, terminamos en el primero que vimos.
Tania comió algo así como mariscos, de pelar y comer, los probé y eran ricos, especialmente la salsa.
Yo comí unos churrascos de ternera con una salsa de limón que me terminó saturando un poco, tendría que haber pedido pasta, que nunca me llegó a aburrir.
De postre nos tomamos un helado en una heladería que tenía una bandeja giratoria donde veías los gustos. El heladero era un ficha!!
Nos fuimos paseando tranquilos por la calle principal, disfrutando de la noche. A descansar, estábamos muy cansados, además nuestro programa para el jueves era irnos en bus hasta la costa amalfitana, donde hay otros balnearios muy lindos, algo de lo que esperábamos más del viaje: Costa Amalfitana y Capri. De ahí nuestra estadía en Sorrento (el balneario más barato de la zona).
A dormir.
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viernes, 23 de agosto de 2013
fabrica de abrazos
La semana pasada tuvimos visitas de los amigos de lo ajeno en nuestro hogar.
Ya habíamos tenido algún encuentro anteriormente, pero es la primera vez que nos pasa en nuestra casa, es una experiencia bastante desagradable, que más allá de las cosas que se llevaron (nuestras herramientas de trabajo, y la historia del mismo dentro ellas), nos dejó la sensación fea de la visita.
Por suerte no nos cruzamos con ellos.
Pero más suerte tenemos de la gente que nos acompaño, nos ayudó (y nos siguen ayudando) y se preocupó por nosotros.
Nos sentimos muy (pero muy!) afortunados.
Gracias a todos!
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